¿Tan malo es Warcraft III Reforged? (SPOILER: Es la POLLA)

Han pasado casi veinte años desde que jugué al que es aún, a día de hoy, uno de los videojuegos de mi vida: Warcraft III. Fueron innumerables las horas que dediqué, entre paja y paja, a construir ejércitos de orcos y de muertos vivientes (Siempre Horda papu) para darme de hostias contra toda criatura viviente que caminase por la faz de Azeroth (o Terrallende). Tal es así, que tengo grabadas a fuego en la cabeza muchas de las frases, dobladas perfectamente al castellano, con las que nos deleitaban las numerosas unidades del juego. Es que me cago en la puta, estoy escribiendo esto mientras en mi cabeza suena «¿Más trabajo?», «Los condenados están listos» y, por supuesto, «Frostmourne está hambrienta». No obstante, he de reconocer que, si bien rejugué decenas de veces algunas de las campañas de un jugador (Especialmente las de Reign of Chaos), nunca llegué a completar la última misión de The Frozen Throne porque me parecía un imposible. No me juzguéis: era joven, inexperto y no calzaba el prominente volumen testicular que calzo a día de hoy. Sobre el multijugador, tan idolatrado, no puedo juzgar pues no lo probé. Por aquel entonces jugaba con una copia piratilla y si bien sabía que te la podías ingeniar para poder jugar en línea con otros, mi desconocimiento en informática hizo que todos mis intentos fueran un fracaso (Y menos mal, porque viendo como juegan los «prah» del Warcraft me ahorré más de una humillación). No obstante, sí que le di bastante caña a los escenarios que subía la gente con la herramienta de creación escenarios, con la cual experimenté bastante. Recuerdo con especial cariño un escenario basado en Jurassic Park en el que había que sobrevivir en una selva plagada de dinosaurios y que, literalmente, era la polla.

La de horas que le eché a este escenario fanmade inspirado en Jurassic Park son incontables.

Batallitas y pajillas del pasado a parte, pero teniendo en cuenta estos antecedentes, os podréis imaginar la tremebunda erección que tuve cuando anunciaron el remake del juego: Warcraft III Reforged. Si bien tenía el PC bastante abandonado y los RTS prácticamente olvidados, fue un anuncio que hizo que me ilusionara bastante. No obstante, las numerosas críticas y gran rechazo que tuvo el juego tras su lanzamiento hicieron que en aquel momento desestimase la idea de pasar por caja. Han tenido que pasar dos años para que, con un interés renovado en el universo de Warcraft haya decidido darle un tiento al remake, todo sea dicho por culpa de un colega que constantemente me marea para que vuelva a World of Warcraft y por culpa de, aunque suene a chupada de tula, la tan brillante serie de entradas de Yukha respecto a Warcraft III. Y, feligreses míos, reconozco que el volver a disfrutar de esta obra magna, esta vez adaptada a los tiempos actuales, me ha parecido la polla con sendos huevos. Más que al contenido del juego propiamente dicho para lo cual os remito a la serie del blog de Yukha, aunque no descarto hablar de ello en un futuro haciendo referencias al lore y a anécdotas de pollavieja, esta entrada la voy a orientar sobre todo a cómo he vivido la experiencia de Reforged respecto al clásico así como a las novedades del mismo.

Tremendo arte os dejo sobre uno de los combates más épicos de la puta historia de Warcraft para que se os haga el ojete PepsiCola y os entren ganas de jugar al juego.

Me voy a mantener ajeno a todo el aluvión de mierda que le cayó al juego tras su lanzamiento, pues no jugué al juego por aquel entonces, por lo que no sé lo roto que llegó a salir. Tampoco sé qué prometió y qué dejo de prometer Blizzard antes de su lanzamiento, pero referente a la movida que montó en torno a la devolución de reservas he de decir que si bien Blizzard pienso que no obró bien, también hay que ser un poco espabilado con estas mierdas (Yo lo siento, pero veo muy de mentecato y del género tonto pagar por una reserva de un videojuego digital…). Y respecto a lo de los derechos sobre el contenido creado con el creador de escenarios… Primero, entiendo que la empresa propietaria del producto puede hacer lo que le sale del nabo, y segundo, me da la sensación que fue lo típico de que muchos de los que se quejaron ni han utilizado el creador de escenarios ni tenían intención de hacerlo. En cualquier caso, por lo que he ido leyendo entiendo y comparto que Blizzard lo hizo como el culo, pero yo cuando he jugado el juego no me he encontrado el tremendo desastre que los YouTubers de turno y los redactores de según que medio, que parecen sacados de Espejo Público, vociferaban y perjuraban que me iba a encontrar. Reforged tiene sus mierdas, algunas imperdonables, y tranquilos que hablaré de ellas, pero si pongo en una balanza los aspectos positivos del mismo frente a los negativos, esta se inclina más a favor de los primeros. Pero no os preocupéis, para hacer esto más gráfico y objetivo, demostrándoos que tengo la razón incuestionable, voy a sacar a pasear los «champiñones» que hace tiempo que los tengo abandonados y voy a meter esta entrada en la sección de «¿Tan malo es…?» para que veáis que no me equivoco al deciros que este juego es la polla. Así que sin más preámbulo… «¡Por Lordaeron

La misma mierda de siempre… Pero con novedades : En lo referente al contenido, si bien Reforged es prácticamente una copia 1:1 del Warcraft III original, sí que existen una serie de detalles que no estaban en el original y que, sin alterar demasiado la fórmula, enriquecen el juego, algo que es de agradecer incluso aunque seas un pureta. Uno de los más claros ejemplos de esto lo encontraríamos en la fase cinco de la campaña de La Senda de los Malditos, La caída de Lunargenta. En esta fase, tan importante a nivel argumental dentro del universo de Warcraft, podemos ver que cuando Arthas convierte a Sylvanas en banshee y la añade a su ejército ésta es una unidad nueva de héroe, a diferencia del juego original en la que era una simple banshee un poco más vitaminada. En la misma fase, al final, hay que batirse en duelo con Anasterian, rey de Quel’Thalas, en un combate bastante jodido todo sea dicho y que no estaba presente en el juego original. Y no solo eso, sino que en el resto de campañas existen pequeños añadidos que, sin corromper la experiencia original, constituyen un añadido que se agradece. Otro ejemplo que se me ocurre son las unidades de «Celadora» que podremos crear con los Elfos Nocturnos durante la campaña de Maiev Cantosombrío, El terror de las Mareas, unidad que juraría que no existía en el Warcraft III original. Y muchas más cosas que se me abran pasado por alto porque tengo una memoria de mierda. En resumen: Reforged es el juego de siempre con añadidos que le sientan de puta madre.

Revivir las aventuras de siempre con todo el lavado de cara que se le ha hecho a Reforged es una experiencia sublime.

Nuevos modelos y gráficos : Diría que el aspecto más llamativo de Reforged es el remodelado gráfico tanto a nivel de escenarios como, especialmente, a nivel de unidades y personajes. Aunque a los modelos originales de Warcraft III yo les tengo cariño, es cierto que algunos de ellos han envejecido bastante mal. Reforged no solo redibuja a los personajes y los hace más acordes a las capacidades gráficas y técnicas de hoy en día, sino que, desde mi punto de vista, lo hace de putísima madre. Modelos como el de Arthas Caballero de la Muerte e Illidan en la forma de demonio, muy acorde con lo visto en World of Warcarft Legion, son sencillamente brutales.

No es la mejor imagen que he encontrado, pero yo creo que no hay ni puto color de comparación.

Dificultad adaptada : No sé si será cosa de que tengo los huevos más peludos que en 2002 o si será que han reajustado la dificultad del juego al pasar de dos niveles de dificultad posibles en el juego original a tres niveles de dificultad en el Reforged. La cuestión es que el juego en dificultad Normal, que era la dificultad con la que jugaba al original, me ha parecido bastante más fácil que en aquel entonces. Además de tener más experiencia a los mandos tras casi veinte años jugando, según he leído sí que han hecho ajustes de dificultad para adaptarla y que esta estuviese más balanceada respecto al juego original. Mientras que las primeras veces que jugué había fases de la campaña de un jugador que literalmente me causaban pavor, hoy en día no he tenido demasiado problemas con ninguna de ellas y la única vez que he pringado y me ha tocado repetir una fase porque el enemigo me estaba desgarrando el ojete fue porque jugué a saco, sin pensar y de puta pena.

La nueva dificultad adaptada queda patente en algunos de los escenarios más emblemáticos y complejos del juego. Supongo que al poner al dificultad más elevada está se asemejará más a la del juego clásico.

Doblaje y localización : Si le preguntas a cualquier jugador de Warcraft III sobre los aspectos más característicos del juego seguro que uno de los que te dice es su localización y doblaje. Las frases que sueltan los distintos personajes y unidades del juego ya no es que sean la polla, es que algunas son míticas. Si tenéis curiosidad, en páginas como WoWPedia hay recopilaciones de las mismas. En cualquier caso, esto daba mucho encanto al juego y si bien en Reforged se han mantenido bastantes fidelignos al respecto, el doblaje propiamente dicho lo han cambiado y aunque a mí personalmente me ha parecido muy bueno he de reconocer que me rascaba bastante al recordar las voces de los actores de doblaje originales, grabadas a fuego en mi corteza cerebral. Respecto a los nombres de personajes, objetos y localizaciones, si bien echo de menos a Windrunner, Proudmore, Stormrage, Northrend, Hellscream, Frostmourne… Entiendo que estos se tradujeran y se adaptaran tal y como están en World of Warcraft, por lo que el trauma ha sido mínimo porque ya me tuve que meter por el ojete hace años a Sylvanas Brisaveloz (Que no Windrunner) y a Jaina Valiente (Que no Proudmore) cuando jugaba al WoW.

Los problemas técnicos : Por muy fanboy que sea de Warcraft y por mucho que sea un juego al que le coma los huevos, este Reforged arrastra una serie de problemas que creo necesario comentar. En primer lugar estaría la movida de «Jugar sin Conexión» en videojuegos con contenido offline, un tema que como ya sabéis me toca bastante las pelotas. Teóricamente a Warcraft III Reforged se puede jugar sin conexión a internet, y así lo reza la propia página de Blizzard sobre el juego, lo que ocurre es que o yo soy gilipollas y no tengo ni idea, que puede ser, o Blizzard está metiendo ahí una buena timada. Sí, se puede jugar sin conexión, yo lo he hecho, pero para ello hay que arrancar el juego con una conexión a internet para poder pasar a través del launcher de Blizzard. Es decir, en mi caso tenía que arrancar el juego teniendo conexión a internet para luego poderlo jugar sin conexión ya que de lo contrario el launcher de Blizzard se me quedaba rayado con el mensaje de que el juego necesitaba actualizarse. No sé, es una mierda que no entiendo. O lo pones o no lo pones, pero me parece una soberana gilipollez toda la vaina de tener que arrancar el juego con conexión para después poder jugar…

El tener que pasar por el launcher de Blizzard para arrancar el juego no solo me parece innecesario y una gilipollez, sino que también es una fuente de problemas.

En segundo lugar, y más importante, estaría el tema de los crasheos. Manda cojones que un juego que tiene ya dos años y que está respaldado por nada más y nada menos que Blizzard, que no es precisamente un estudio indie compuesto por cuatro jambos, tenga una fase de la campaña de un jugador que es prácticamente injugable por un tema de crasheos. Está claro que no estamos hablando de un bug del calibre del Vampiritriquis, pero toca bastante los cojones que tengas que repetir hasta en diez ocasiones algunas secciones de un escenario porque el juego no para de cerrarse. Esto en cierto modo queda paliado por el autoguardado del juego y por la posibilidad de poder guardar partida a libertad, pero no tiene justificación ni perdón alguno. Por suerte esto solo ocurre a este nivel en el primer escenario de la campaña de los elfos de sangre (Precisamente una de mis favoritas). Fuera de ahí, en la parte correspondiente a Reign of Chaos no tuve ningún problema y en la parte correspondiente a The Frozen Throne, fuera del escenario mentado, únicamente he tenido dos o tres crasheos aislados que no se convirtieron en recurrentes.

La puta e inexplicable pantalla de la muerte.

Experiencia global : ¿Qué queréis que os diga? Llamadme subjetivo, vendido o lo que os salga de los cojones pero a mí la experiencia con Reforged me ha parecido la polla ¿Que me toca los huevos que me haya crasheado unas cuantas veces y por ello me cago en los hijos de puta de Blizzard? Desde luego, pero eso no me quita lo muchísimo que he disfrutado del juego. Es que vamos, me lo he pasado como cuando era un chavalín que se flipaba arrasando Lordaeron con Arthas en su versión de príncipe caído o luchando con los elfos de la noche frente a la Legión Ardiente. Warcraft III es, y será siempre, uno de los videojuegos de mi vida y este nuevo remozado que le han hecho con Reforged me ha permitido volver a disfrutar del título como jamás pensé que podría volver a disfrutarlo. No es que sea un conformista, es que precisamente era esa sensación sobresaliente de antaño lo que buscaba y es exactamente eso lo que el juego me ha transmitido. En cuanto a mis partes favoritas del juego… Pues no podría decidirme porque todo el puto juego me flipa. Desde luego tengo claro que mi personaje favorito es Arthas, con su historia de venganza y descenso a los abismos, aunque el resto no se queda corto. También me quedo con el redescubrimiento de la raza de los muertos vivientes, la cual no me atraía demasiado de crío pero que ahora me ha parecido una raza muy divertida de jugar y con un potencial más bestia. Por último hacer mención a la campaña de Kael’thas y los elfos de sangre, una de mis favoritas, la cual pese a los problemas que me ha dado, me ha seguido pareciendo una auténtica maravilla. Y me callo ya y paso a la recomendación porque ya se me han quedado los testes resecos de tanto soltar bondades…

Balance Final

Si algún día me preguntan por un RTS al qué jugar, o simplemente por un videojuego de puta madre con el que echar un buen rato, y no menciono a Warcraft III realmente «me les fui». Warcraft III no solo me parece un juego redondo con un argumento delicioso y unos personajes rompedores en su época y que a día de hoy siguen siendo la polla, sino que también me parece la puerta de entrada perfecta a uno de los universos más grandes y más fascinantes de fantasía que conozco. Además, la combinación de RTS-RPG que ofrece el juego, haciéndolo más narrativo y no tan denso como un RTS más de corte clásico, me parece perfecta para que puedan iniciarse aquellos que no están familiarizados con RTS y para que aquellos más reticentes al género encuentren una experiencia de un corte diferente que les puede llegar a resultar atractiva. Así que antes de morir, como mínimo deberíais jugar al Warcraft III clásico. Respecto a Reforged… yo SÍ QUE LO RECOMENDARÍA. Tened en cuenta que esta recomendación la hago sin tener en cuenta el editor de escenarios ni el multijugador, pues en esta ocasión no me he aventurado con ellos y me he limitado única y exclusivamente a completar la campaña principal, contenido que creo que amortiza de sobra la inversión (Más con mis fantasiosas pajillas nostálgicas). Es cierto que el juego tiene sus bug y sus cosas que pueden hacer que os pongáis de mala leche, pero vamos no hay ni punto de comparación si ponemos en la balanza los aspectos positivos del remake frente a los negativos. Pero bueno, al final esto es algo muy personal y entiendo que haya gente que sea reacia a pasar por caja por estos motivos (Que ya digo, desde mi punto de vista no tienen peso suficiente). De todos modos, no seáis uno incultos de mierda y como mínimo jugad al Warcraft III clásico.

Y no, no me olvido, pasemos a la necesaria entrega de galardones:

Ni tampoco de la eterna a la par que necesaria pregunta… ¿Merece la pena soltar la gallina para comprar Warcraft III Reforged?

6 comentarios sobre “¿Tan malo es Warcraft III Reforged? (SPOILER: Es la POLLA)

  1. Cómo ya te he ido mencionando a lo largo del tiempo que hemos ido hablando sobre el juego, personalmente en una primera instancia no me llamaba demasiado, sin embargo debo decir que por tu culpa, tengo ni que sea ganas de probarlo a ver que tal, especialmente con la entrada, que das incluso más detalles. De todas maneras me alegra que lo hayas disfrutado y que hayas podido conectar con tu yo adolescente pese a los crasheos xDDDD Por mi parte eso y que no es un género en el que sea muy ducho es algo que me echa en parte para atrás, cómo ya bien te mencione. De todas formas si me animó a probarlo serás el primero en saberlo 😀

    Gran entrada Araldthas, un saludete y un choque de tulas ^^

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    1. ¡Gracias por tu tremebundo comentario hamijo Spi, portavoz de la tula en las redes de bailes de adolescentes! Me alegro de que haya hecho virar tu opinión sobre el juego y tal como te dije, aunque no estés muy habitual al RTS, como Warcarft III tiene mucho componente RPG se hace bastante liviano dentro del género (Además de que su historia y sus personajes son la polla y tampoco necesitas demasiado contexto de las entregas previas para entenderlo, con leer un artículillo que te facilita el mismo Blizzard es suficiente). Así que nada, si algún día te animas, que espero que sí, ya me irás contando, que ya te digo que le sacarás más partido que a cualquier Xeno XD

      Gracias de nuevo por pasarte y comentar y un choque de tulas Spi 😀

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  2. ¡Muy buena entrada Arald! Expresas genial el punto de vista de un fan de siempre que prueba Reforged y es capaz de ver sus bondades, no solo los defectos. Ojalá animes a la gente a que pruebe Warcraft III, pues una buena parte de los jugadores del propio World of Warcraft lo ignora. Y no debería ser así.

    Yo también creo que solo por la parte de sus campañas ya merece muchísimo la pena, y es algo que se dice poco. Lo peor que tuvo Reforged fue su adaptación al multijugador (horrible al inicio), además de todo el tema de los mapas personalizados del viejo Warcraft III creados por la comunidad. Pienso que de ahí le viene buen pedazo del desprecio que recibe. En ese punto no les falta razón.

    Si ponemos en una balanza su vieja versatilidad (campaña/personalizadas/online) desde luego Reforged no hizo bien su trabajo al fallar en 2/3. Pero vaya, igual que se dice eso, también debe destacarse el genial trabajo al actualizar los modelos y gráficos. ¡Y demonios, que sigue siendo la gran historia de Warcraft III!
    Solo la campaña ya justifica la experiencia y se pone a la altura de los grandes. Por alguna razón, sin embargo, no se le suele valorar eso al mismo nivel.

    Quizá con el tiempo vuelvan a apostar por esta estructura de RTS, y en ese momento seguro que surge mucha gente que adoraba el juego para reivindicarse. Por ahora, ¡toca aguantar y halagarlo por lo que se merece!
    ¡A seguir, por la Horda!

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    1. ¡Gracias por pasarte y comentar Yukha! No por nada eres el culpable de que me embarcará en la aventura de Warcraft III Reforged y también de que ahora esté trasteando con WoW (Siempre y cuando me termine decidiendo por alguna clase XD). Entiendo el punto del Multijugador y del Creador de Mapas, pero como comentaba al no haberlos probado tampoco me siento capacitado para opinar de ellos. También es verdad que tampoco fueron una parte del juego que explotara mucho más allá en el juego original (Exceptuando algunos mapas personalizados). Al final, aunque sé que hay mucha gente a la que le gusta Warcraft III por el multijugador, la cuestión es que yo siempre he sido de jugar la campaña de un jugador y aunque lo otro venga medio roto, por el precio que tiene, a mí me compensa y me parece una buena inversión por su contenido y por las horas de diversión que aporta.

      Sobre lo de seguir apostando por el RTS y por ese Warcraft IV, que la comunidad tanto pedía, tristemente pienso que Blizzard tiene otros planes, más después del batacazo de Reforged. Pero bueno, lo cierto es que sería genial ver algunos pasajes de WoW o incluso nuevas aventuras reimaginadas dentro de un RTS como Warcraft III. En cualquier caso gracias de nuevo por comentar Yukha y gracias por darme la idea y las ganas de ponerme con Reforged porque ha sido una aventura que, tal como digo en la entrada, he disfrutado muchísimo ¡Un saludo!

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  3. Buena entrada. Nunca fui muy de RTS, pero el universo Warcraft siempre me fascinó porque le metí 4 años a tope al WoW.

    Por cierto, yo siempre fui de los enanos, son la raza más molona con diferencia.

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    1. ¡Gracias por pasarte a leer y comentar Pepino! Gustándote el universo de Warcraft no te puedes perder el Warcraft III porque sienta las bases del WoW y te cuenta la historia de algunos de los personajes más cojonudos de la saga (Arthas, Illidan, Kael…). Siempre que hablo con gente a la que no le gusta demasiado el RTS le digo que Warcraft III es un poco la excepción a la norma, porque si bien es cierto que de base es un RTS también cuenta con muchos elementos RPG que hacen que del juego una combinación bastante interesante y liviana para aquellos que quieren iniciarse en el género. Sobre los enanos en Warcraft III estos forman parte del ejército de los humanos y aunque no tienen muchas unidades lo cierto es que con sus diálogos son las más cabronas y graciosas del ejército (En especial los equipos de mortero).

      Un saludo y gracias de nuevo por comentar Pepino ¡Si te animas a jugarlo ya me cuentas!

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