Mi divorcio con Switch y la desidia de Xenoblade Chronicles 2

Tras varias semanas hablando de terror uno le coge el gustito al asunto por lo que hoy os voy a traer otra entrada sobre el terror, eso sí, esta vez voy a hablar sobre el terror de la separación y de la ruptura, sobre el terror narrativo y sobre el terror jugable: hoy hago oficial mi divorcio con Nintendo Switch (Al menos hasta que me seduzca de nuevo con alguno de sus exclusivos y decida introducirme ese pequeño cartucho color ónice en la cavidad rectal). Hace poco más de dos años expuse en este mismo blog mis diatribas con el sistema y, si bien durante este tiempo he aprovechado mucho más la consola de lo que hubiese imaginado, lo cierto es que a día de hoy sigo arrastrando mucho de los males que están lastrando mi experiencia con la consola. Que sí, que está claro que dichos males son culpa mía, pero aquí vengo a contaros mi puta vida porque este es mi puto blog, si queréis ver otro contenido pues os vais al TikTos del Spi, al blog del Yukha o directamente os vais a tomar por culo. Hechas las presentaciones voy a hablaros del último videojuego que jugué en la consola. Se trataría de una especie de «impresiones preliminares» porque, aunque unas veinte horas de juego dan para hablar, el haber dejado el juego a medias evidentemente tampoco me permite hacer una valoración fideligna del cómputo global del mismo (No, no escribo para 3DJuegos ni Vandal). Pero bueno, esas veinte horas para rajar al menos me valen. Así que sin más preámbulos hablemos del «mejor JRPG» de Nintendo Switch (Menuda patá en la boca tienen algunos): ¡Xenoblade Chronicles 2!

¿De tan palo tal astilla?: No suelo arrepentirme de lo que escribo y es más, diría que no cambiaría ninguna de mis entradas hasta la fecha. No obstante, hay una excepción que confirma la regla y dicha excepción es Xenoblade Chronicles y es que, tal vez por la confusión de recién haber acabado el juego o tal vez por la presión social, pienso que fui demasiado blando con el videojuego en el espacio que le dediqué (¿Os hace un remake de la entrada tras haber estado incubando durante más de un año, cual almorrana, el germen del odio?). Comento esto porque después del primer juego juré que no me acercaría de nuevo a la saga, pero como tengo menos palabra que Lord Walder Frey de Canción de Hielo y Fuego, fui mentecato y me dejé engatusar por la idea de encontrar un videojuego que pudiese coronar los POTY de Save Game? de este año, por lo que decidí darle un tiento a este Xenoblade Chronicles 2. De manera sorprendente esta segunda parte me estaba gustando mucho más que la primera, pero no lo suficiente como para paliar mis malos hábitos con la Switch o como para desplazar mi hoja de ruta con PlayStation. En cierto modo se me queda la «espinita» de que si lo hubiese intentado más, de que si me hubiese centrado más en el juego en vez de jugarlo a deshoras o aprovechando ratos muertos, podría haberlo terminado. Pero bueno, tampoco es un drama pues llegados al punto del abandono el juego no me motivaba lo suficiente como para hacer el esfuerzo de metérmelo a la fuerza por el ojal. En resumen, lo que he jugado de XC2 me ha gustado más que el global de XC, pero sin parecerme la segunda venida de Cristo ni mucho menos, como podréis intuir con el texto que os voy a presentar a continuación.

Rex, un policía diferente: Lo cierto es que XC2 empezar bien, lo que se dice empezar bien… Pues no lo hace demasiado. Sí que es verdad que nos presentan un mundo de fantasía que da bastante el pego, pero que el protagonista sea un chaval prepuber con unas licras que le oprimen el escroto y que para joder más la marrana se llame Rex, no es que sea una carta de presentación muy atrayente. Además, que la entrada en acción del personaje sea zurrando con un palo a unos cangrejotes para luego asar su pata… Yo que sé, muy meh. Luego la primera ciudad que visitamos y donde tomamos por primera vez el control tampoco es que arregle nada, pues básicamente te enseñan a hacer de recadero en misiones secundarias que no aportan una mierda y a darte de tollinas con más putos cangrejos, que no dejan de ser sacos de golpes que se hacen hasta tediosos de matar (En este punto, y recordando el trauma del sistema de combate del primer Xenoblade, ya opté por poner la dificultad «Fácil» y creo que es lo mejor que hice). Después la cosa tampoco mejora, pues te presentan a los típicos personajes «animu» del palo y estereotipados como lo son la gatita y el pavo «Sephirot wanna be» del pelo blanco, que para un capítulo de Naruto sí dan el pego pero que más allá de eso pues suponen una puesta en escena bastante tibia ¡Que ojo! Después los personajes cuando los desarrollan molan bastante, especialmente Nia, pero de entrada parecen lo que parecen. La cuestión es que entre unas cosas y otras, el juego no arranca hasta que pasan unas dos horas, momento en el que la cosa se pone frenética y te presentan a Pyra y a esas esferas de radio infinito que trae por senos.

Rex comiéndose un tremendo garrón de la flauta en los compases iniciales del juego, el mismo que os comeréis vosotros si decidís seguir jugando…

Hits by tits: Creo que es un hecho innegable que el personaje de Pyra (Así como el de Brighid entre otros), se ha diseñado por lo que se ha diseñado y que han sido muchas las tulas afligidas rindiéndole homenaje y muchos los litros de esperma vertidos en su honor. Por suerte no todo es un escaparate bonito a la vista ya que los personajes, algunos más estereotipados que otros, sí que me han gustado bastante (Al menos hasta el punto del juego en el que me quedé). Se nota que no solo se han gastado el presupuesto en diseñar tetas enormes y ropas ligeras, sino que los personajes tienen esa evolución y ese trasfondo que eché tanto de menos dentro del grupo de personajes de la primera entrega, en la que el coprotagonista Reyn, por poner un ejemplo, tenía menos carisma y desarrollo que una piedra pomez. Como personajes destacables me quedaría con Morag, Nia, el busto de Pyra y Jin. Como personajes que dan toda la agonía negra y brotes de almorranas dejaría a Akhos, a Tora, a las mallas de Rex y a Bana, en especial a Bana.

( . )( . )

¡Rex, trata de arrancarlo!: Llega el momento de hablar de narrativa y ya sabemos que Xenoblade Chronicles y narrativa son una pareja que parece destinada a ser irreconciliable (A falta de probar la tercera entrega). Siguiendo la estela de su predecesor, en XC2 la narrativa vuelve a patinar y bastante (Y eso que según me han comentado no he llegado al punto donde las cosas se ponen «feas» de verdad en este aspecto). Puedo entender que el inicio sea algo lento y que tarde un poquito en arrancar, también puedo entender que una historia tenga altibajos, pero lo que no puedo entender es que a nivel argumental te lleven hasta el clímax para posteriormente colarte un capítulo de 3-4 horas que es puro relleno infecto que no aporta absolutamente nada y que si eliminásemos no pasaría absolutamente nada con la trama. Efectivamente hablo del capítulo 4. No es ni medio normal que después de un subidón argumental de la hostia, de esos que hacen que la tula se te ingurgite como el cuello de un cantaor, un subidón que incluye una muerte dramática y un «power up» al más puro estilo shonen, no puede ser que después de todo eso te metan por el ojete una misión secundaria de mierda disfrazada de principal en la que tienes que ayudar a unos niños gato de mierda que ni pinchan ni cortan. Pero no solo es eso, ya que finalizada la misión te viene todo un capítulo centrado en el Tora de los cojones y en un personaje secundario como es Bana que no sé a quién cojones le puede interesar y que, como comentaba, no aporta absolutamente nada a la trama. Sinceramente tras ese capítulo de relleno se me bajaron de forma considerable las ganas de seguir jugando al juego… Y ya no solo son esos planteamientos narrativos de mierda, sino que a nivel de jugabilidad, tal y como ocurría en el primer juego, te ponen una serie de mecánicas sobre la mesa que terminan siendo varas entre los ejes de la rueda de la narrativa, pero de eso hablaré a continuación. La cuestión es que tenía la sensación de que constantemente me estaban interrumpiendo y me estaban sacando de la historia, y eso en un género que bebe tanto de su argumento como lo es el JRPG pues me parece un error por no decir que me parece una puta mierda.

Pocos personajes sobran más y dan más agonía que el Bana de los cojones.

BeyBlades: Tanto a nivel argumental como a nivel jugable, el XC2 se centra en la figura de los blade, una suerte de «invocaciones» que fortalecen las habilidades de sus usuarios, los «pilotos». Estos blade suponen la base del combate del juego, que consistirá en ir combinando los ataques de los distintos blade (Podremos controlar hasta tres de forma simultánea por personaje) para desencadenar combos que arrasarán con los enemigos. Como comentaba tampoco he visto lucir demasiado el sistema de combate al jugar en dificultad fácil, pero si bien me ha parecido más interesante que el de la primera entrega, en especial por la gracia de tener que ir alternando los distintos tipos de blade para sacar el máximo potencial al personaje, tampoco me ha parecido ni mucho menos la gran poronga como dicen algunos, pues al final la vaina se resuelve ejecutando casi siempre los mismos comandos y las mismas combinaciones. Por otra parte, los blade cuentan con una serie de habilidades pasivas que servirán dentro del componente de exploración del juego para, por ejemplo, acceder a determinadas zonas o abrir cofres. Tanto las habilidades de combate como estas habilidades pasivas se podrán desarrollar gracias a los afinigramas, una especie de árboles de habilidades, específicos de cada blade, que se irán desbloqueando a medida que cumplamos una serie de requisitos, algunos de ellos bastante mal medidos y que se sienten como un relleno más para «estirar el chicle», como por ejemplo el visitar de nuevo áreas de bajo nivel para derrotar algún enemigo o adquirir un determinado material que de poco nos va a servir a esas alturas del juego. Y bueno, de los «núcleos» que se equipan los blade y de la recolección de materiales para desbloquearlos y de los minijuegos para reforzar los blade de Tora es que directamente no me apetece ni hablar.

El tema de los afinigramas no está mal pensado, pero termina siendo una mecánica bastante mal medida debido al absurdo de algunos de sus requisitos que hacen que te den ganas de pegarte un tiro en las bolas antes que ponerte a desbloquearlos.

Blocapollas y lootboxes: Hasta aquí esto de los blade y los afinigramas puede que no parezca la gran cosa, pero el problema se presenta cuando llegamos al momento en el que nos hemos roto los huevos, para llegar a un punto del mapa en el que hay un cofre o, peor aún, hemos hecho una cadena de misiones en su práctica totalidad, y se nos presenta un escollo que nos exige un determinado nivel de habilidad de blade que no alcanzamos o directamente no poseemos a ningún blade que tenga la habilidad exigida en cuestión. Puede que llegados ese momento, tras cagaros en la puta por tener que volveros con las manos vacías, penséis: «Bueno, tampoco nos volvamos locos, vamos a buscar al blade que tenga esa habilidad que necesito». Es entonces cuando nos encontramos con la otra gran mierda de este sistema y es que los blade se obtienen por un sistema de lootboxes. Y sí, me la suda lo que digan los nintenderos fanboys del juego este: Por mucho que no sea un sistema de pago esta mierda de abrir cristales «para ver qué blade me toca» es una lootbox o un gachaponazo de manual. Y sí, esto es una reputísima mierda y desde mi punto de vista es un error garrafal el que en un JRPG de un solo jugador una parte muy importante de la jugabilidad quede restringida por un sistema de puro RNG o aleatoriedad. Y es que joder, el estar constantemente encontrándote el muro de no poder hacer algo por no disponer de un determinado blade arruina por completo la experiencia de juego, hasta el punto de que se te quiten las ganas de explorar porque «¿Para qué? Si me van a pedir una mierda de habilidad que no tenga por una recompensa que siquiera sé si valdrá la pena». Además, el no poder completar una misión a la que le has dedicado bastante tiempo y esfuerzo por este mismo mismo motivo hace que te den ganas de apagar la consola y a otra cosa. Por suerte, jugando en fácil, más allá de la molestia y la tocada de huevos de perder el tiempo por nada, esto de subir los afinigramas no suele tener un peso crucial en el progreso de la historia (Al menos hasta el punto en el que yo me quedé), pues puedes ir tirando sin problemas con lo que te vas encontrando por el camino. Pero vamos, no quiero ni pensar en dificultades más altas, en la que sean más necesaria las recompensas de las misiones secundarias y de la exploración, la tortura que puede llegar a ser el pasarte el rato abriendo «cajitas» y haciendo encargos de mierda para poder llevar el equipo y blades necesarios para sortear los obstáculos de la trama principal del juego.

Lamentablemente, esta pantalla en la que los inútiles de vuestros blade fallan a la hora de realizar una acción será lo que más veréis en el transcurso del juego.

Misiones secundarias y rellenos varios: Sobre las misiones secundarias sí que quería dar una pincelada, está vez en positivo, y es que en XC2 sí que se ve que hay cierto trabajo detrás de las mismas. Si bien no son la hostia ni mucho menos, al menos no son el despropósito del primer Xenoblade en el que tenías que hacer mil y una misiones clónicas de recadero. Aquí las misiones secundarias son muchas menos pero son más largas y tienen cierta trama detrás. Pero como decía tampoco son la panacea, pues se echa en falta un buen sistema de «seguimiento de objetivos», algo vital en unos mapas tan grandes y más con las pobres indicaciones de muchas de ellas. Además, como comentaba en el apartado anterior, toca mucho los huevos el tener que dejar algunas misiones de lado por no disponer del blade de turno para superar un determinado paso de la misión. Hablando de otros contenidos, XC2 incluye una gran variedad de mecánicas, desde mi punto demasiadas (Sistema de mercenarios (Blade que enviaremos a resolver misiones que se resolverán automáticamente tras un determinado lapso de tiempo), el crafteo de núcleos, bonificaciones temporales en las alforjas, afinigramas de los blade, minijuegos de Poppy…). Puede que toda esta cornucopia de contenidos y mecánicas haya gente a quien se la ponga tiesa, pero a mí personalmente me agobia un poco y me corta el rollo, pues me parece excesivo y un motivo más por el que se está interrumpiendo constantemente el desarrollo de la trama principal del juego. A más azúcar, más dulce, pero si os pasáis acabaréis diabéticos de la vida.

¿Con todo el contenido que tiene el juego era necesario incluir esta mierda?

Maquinote del bueno: Y llegamos a la parte más técnica del juego, de la cual destacaré por encima de todo lo demás la banda sonora pues me ha parecido brutal, destacando el tema de Zeke como mi favorito. Solo por esto ya merece la pena el juego. Luego a nivel gráfico el juego sí que me parece que cumple, con un diseño artístico atractivo, unas animaciones de combate bastante curradas y unos escenarios impresionantes. Sobre el rendimiento, en modo portátil a mí me parece muy bien optimizado pues me ha ido como la seda, por lo que no tengo quejas al respecto.

En definitiva, visto lo visto si bien XC2 no me parece un mal juego, e incluso diría que es bastante más interesante que el primero, reconozco que mi visión del mismo se encuentra muy alejada de la de esa fanaticada que lo pone como el mejor JRPG de la década y el mejor JRPG de Nintendo Switch, fanaticada que no duda ni un segundo en saltar a la yugular de aquellos que consideran que el juego no es para tanto y que «tiene lootboxes y puede dar vergüenza en algunos compases de su argumento«. De verdad, mirad que lo intento, intento ponerle empeño a la saga para ver en Xenoblade esa maravilla que muchos cantan a los cuatro vientos que es, pero por mucho que me esfuerce no consigo más que ver un JRPG del montón sin demasiada gracia que, pese a sus aires de grandeza, no consigue brillar debido a la gran cantidad de taras que tiene. No sé, esta mierda hasta me hace pensar que detrás está el típico «Sello Nintendo» de ensalzar y poner por arriba todo el contenido exclusivo de la marca.

En cualquier caso mi aventura con XC2 acaba prematuramente aquí, tras dos meses de inactividad y por falta de motivación y de interés por el título, y dudo mucho que la retome, al menos a corto plazo. No digo que mis problemas de conciliación de horarios no hayan tenido una influencia negativa sobre mi concepción del juego, pues muchas veces el momento lo es todo a la hora de disfrutar un videojuego, pero en esta ocasión el juego no me hubiese seducido ni teniendo todo el tiempo del mundo y todo a su favor. No descarto, en un futuro, darle otro tiendo si consigo reconciliarme con Switch, pero no sería en absoluto un juego prioritario dentro de mi agenda de maquinitas porque hay muchos otros juegos que me generan más interés que Xenoblade.

Pasemos sin mayor dilatación a la entrega de galardones:

Y lancemos al aire la tradicional pregunta… ¿Merece la pena soltar la gallina para comprar Xenoblade Chronicles 2?

4 comentarios sobre “Mi divorcio con Switch y la desidia de Xenoblade Chronicles 2

  1. Me alegra por fin ver reflejado en texto tus opiniones de Xeno 2, aunque estemos en desacuerdo en unas cuantas, ya que como bien sabes, en su momento me chirrió bastante y me pareció insufrible, tanto como a ti te pareció el primero, pero claro aquí por motivos diferentes. Aunque claro, para mi a partir del cap 4 la cosa va yendo cada vez a peor y a Rex un pedazo de subnormal inaguantable, que la trama tampoco se esfuerza en mejorar, todo sea dicho de los protas la única interesante es Nia, por su arco de personaje y ya. Con los villanos lo mismo se puede aplicar de Jin, porque el villano final es mierda y metido con calzador.

    Por suerte el sistema de combate pese a la monotonía esta guapo, cuando por fin sabes usarlo, cosa que en ese sentido en Xeno 1, me parece mejor, pero oye aquí cada cual que pruebe la tula que más le guste. Por lo demás si estoy de acuerdo contigo en la OST, en los gráficos no tanto, porque aunque en sobremesa están bien, en portátil rascan que flipas. Con todo lo mejor de Xeno 2, es que gracias a él, existe su DLC, que narrativamente es mas chulo, va al pie y mecánicamente gracias a un par de arreglos y que vienes donde vienes es una pasada.

    Bueno Arald, ya me calló porque vaya chapa he soltado, como siempre gran entrada, gracias por el Spam xD y si llegas a retomarlo ya me dices. Un saludín y un choque de tulas 😀

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    1. ¡Gracias por pasarte a comentar hamijo Spi! ¡Heraldo del TikTos y guerrero de la MonaTulaDo! Como te comenté creo que estamos más de acuerdo que en desacuerdo con este juego XD Coincido con lo del Capítulo 4 pues, aunque el 5 y el 6 (Donde me quedé) mejoran un poco, nada tienen que ver con los primeros (Y eso que en parte me libre de la debacle narrativa que aporta la jugabilidad de mierda al poner la dificultad baja). Sobre los personajes también estamos en la misma línea, si bien yo le tenía cierta (Solo cierta) tolerancia a Rex, entiendo que si me lo hubiera tragado 30-40h más hubiese desarrollado el mismo odio que tu le tienes. Sobre los gráficos yo en portátil no tuve demasiado problema (Aunque hay que forzar un poco la vista en según que escenarios), aunque también puede ser porque estoy acostumbrado al portátil. Supongo que si lo hubiese jugado en sobremesa hubiese visto la misma diferencia.

      Lo del DLC en parte me apena, pues si no tengo mal entendido tiene que ver con Jin y compañía, aunque lo cierto es que con lo poco que me ha convencido el juego base ni loco paso por todo ese trámite para jugar al DLC XD Así que nada, otro dropiado más a la lista y otra «leyenda» del videojuego que al final resulta no ser tan legendaria como dicen por ahí. Ando ansioso de que te termines el Xeno 1 para ver esas impresiones finales de un viaje que empieza de puta madre y que acaba de aquellas maneras XD Gracias de nuevo por comentar hamijo Spi. Un besito y un fraternal choque de tulas.

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  2. Mientras te leía me sentía identificado de vez en cuando con ciertas opiniones que tenía según yo mismo jugaba en su día a Xenoblade Chronicles 2. También llegué a pensar que sería por el momento o la situación que tenía al jugar, porque al fin y al cabo, ¡es una obra maestra según mucha gente! Pero nada, nunca acababa de conectar; lo intenté varias veces y al final lo dejé con 30-40 horas. Creo que es la única vez que me rindo a esas alturas de un juego.

    En mi caso, de sus personajes solo me gustó Nia, el resto no conseguían transmitirme nada y su protagonista me parecía demasiado aburrido. Supongo que en varias partes es un tema subjetivo.
    La jugabilidad en si tampoco me enganchó; encontré los mapas innecesariamente grandes para lo que ofrecían y el combate no terminó de convencerme. Y eso que a mí sí me encanta Xenoblade Chronicles X, que quizá de forma objetiva tiene elementos similares y en teoría de peor calidad. De momento, es el único de la saga que me gusta.

    El tema de Nintendo Switch me parece más normal. A mí me está pareciendo una muy buena consola por ofrecerme juegos que me encantan, pero es lógico que no a todos tenga que gustarnos cada plataforma de videojuegos activa. Esa, creo, es una nueva moda moderna para quedar bien en comunidades online.
    Yo tuve épocas en que no quise saber nada de Xbox, Nintendo o PlayStation, y luego las retomo con naturalidad si algo de lo que ofrecen me atrae. ¡Tampoco tiene más! Quizá mi desconexión con ese tema sea porque suelo preferir jugar en PC, pero vaya, yo lo veo así.

    ¡Gracias por compartir tu opinión sobre Xenoblade 2! Al fin y al cabo, algunos (como yo mismo varias veces) decidimos simplemente pasar del tema y no comentar nada respecto a títulos que nos decepcionan. Pero todas las opiniones pueden y deben aportar algo, tanto buenas como malas.
    ¡Nos leemos Arald! ¡Disculpa el tochaco que acabé escribiendo!

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    1. ¡Gracias por pasarte a comentar Yukha! ¡Uno más que se une al grupo de jeiteo del Xeno 2! XD Lo cierto es que muchas de las cosas que comentamos son subjetivas, pero también es innegable que el juego tiene bastantes taras y fallos que son de lo más evidentes. Sobre el Xenoblade Chronicles X también he oído muy buenas opiniones, y lo cierto es que me fío mucho si vienen de ti, pero de momento por mi parte no tengo interés en retomar la saga. Tal vez si algún día lo portean a Switch me lo podría plantear, pero estando solo en WiiU…

      Sobre el tema de la Switch lo cierto es que es culpa mía. Me gusta su catálogo y tiene cosas que me interesan bastante. El problema es que es una consola que siempre he utilizado como algo accesorio y para matar el tiempo aprovechando su portabilidad, algo que al final pasa factura pues nunca acabas jugando relajado y en condiciones. Al final todo es cuestión de modificar los malos hábitos y ponerse en serio con aquellos títulos de la consola que despiertan mi interés (Tengo ahí en la estantería el Triangle Strategy muy calentito). También el quejarme a veces me ayuda a reconciliarme con las cosas, porque la última vez que me queje de la Switch en el blog sirvió para que terminará jugando mucho más con ella.

      ¡Muchas gracias de nuevo por pasarte Yukha! A mí lo cierto es que sí que me gusta hablar tanto de lo bueno como de lo malo en lo que a videojuegos se refiere. Ambas visiones me parecen constructivas a su modo ¡Un saludo y nos leemos compañero! 🙂

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