El Vampiritriquis: Amor, Sangre y Bugs en Boston

Toca cerrar la temporada de Halloween con el que ha sido el juego de terror del mes, Vampire The Masquerade: Swansong, para los amigos, el «Vampiritriquis». He de decir que a fecha de escritura de estas líneas (Que no de publicación) estoy muy dolido y cabreado con el juego de las narices y lo tengo sin terminar. No porque no me haya gustado, porque es un título que me ha sorprendido para bien, sino porque me he tragado un par de bugs que han hecho que pierda varias horas de progreso y que la experiencia de juego se me haya ido al carajo. Esto, que entiendo que para muchos pueda ser algo nimio, más si el resto del juego les ha gustado, a mí me ha tocado la moral y los cojones de una forma soberana, más cuando, por responsabilidades de la vida, no tengo una «libertad de tiempo» para dedicar a los videojuegos. Para mí cada segundo cuenta por lo que tener que repetir, por culpa de un bug, secciones enteras de un juego pues es algo que me cabrea y de verdad, más cuando me ha pasado dos veces. El Vampiritriquis emplea un sistema de autoguardado que al parecer funciona como el culo (Se me hincha la vena al ver que estoy es algo que ya se reportaba desde junio y que, tras cuatro meses, no se haya hecho nada para enmendarlo). Este problema con el sistema de guardado hizo que, en primer lugar por un bug jugable en el que se atascó el personaje (El único de estas características que he tenido), me tocase repetir una escena y media (Aproximadamente una hora y media, que gracias a saber qué hacer y a la posibilidad de saltar diálogos se redujo a una tercera parte del tiempo invertido originalmente), y en segundo lugar, esta vez por nada en concreto más allá de abandonar el juego al inicio de una escena, perdiese casi tres horas de progreso, la práctica totalidad de las escenas de la recta final del juego. No os podéis imaginar lo desencajada que se me quedó la cara cuando me dispuse a darle matarile al asunto y vi que tenía que repetir prácticamente todo lo que había hecho el día previo de juego. Y he ahí el por qué de mi rebote y el por qué el juego, de momento, lo tengo en su caja cogiendo polvo en la estantería. Pero bueno, soltada la bilis creo que ya podemos meternos en el fango.

Yo hablando con los desarrolladores tras tragarme tan flagrantes bugs.

El Vampiritriquis, como podréis intuir de su nombre, es un videojuego que forma parte del universo del juego de rol de Vampiro la Mascarada. Yo si bien conocía el juego por una parida que teníamos con la abuela de un amigo, que pensaba que los libros de rol de su nieto eran libros de brujería, nunca lo llegué a jugar ni me preocupé, hasta día de hoy, por ningún otro producto de la franquicia. Así que se podría decir que llegué virgen al Vampiritriquis, y de rebote por culpa de un TikTok del compañero Spi que me hizo sabedor de su existencia. Aquí estaría el primer escollo que se encuentra el mentecato que, aludiendo a la frase de «Manolete, si no sabes para qué te metes», arranca el juego sin tener ni idea sobre el universo de Vampiro. El juego da por hecho que conoces el juego de rol, por lo que te empieza a introducir una tremenda tula de conceptos y de personajes en la primera hora de juego que hace que acabes saturado y con la picha hecha un lío: La Camarilla, el Capítulo de Harthford, la Mascarada, el Condemor, la Primogenitura, los Chiquillos, las tulas coloràs, los Vástagos, los tropecientos clanes vampíricos… Ya os digo que me hubiese sido más fácil meter mi cabeza en mi propio culo que meterme de primeras toda esa información entre pecho y espalda. Por suerte, y pensando en los incautos como yo, los desarrolladores incluyen en el juego un códice, con el que puedes acabar harto de leer, en el que se explican todos estos conceptos así como la historia de cada uno de los personajes. Además, el propio juego cada vez que introduce en un diálogo alguno de estos conceptos te remite, a golpe de un solo botón, a la página del códice donde está explicado, algo que es muy de agradecer para mentecatos y olvidadizos como un servidor. Lo cierto es que superado ese agobio inicial, ese cuello de botella en el que te ves un poco sobrepasado por toda la información nueva a tu disposición, ya te sientes lo suficientemente familiarizado con los conceptos de Vampiro la Mascarada como para empezar a disfrutar verdaderamente del juego.

El códice es una herramienta cojonuda para aquellos que no han tocado Vampiro la Mascarada ni con un palo. El problema es que de buenas a primeras, tal soberana hostia de información, puede agobiar bastante.

En cuanto a su género, yo definiría el Vampiritriquis como una aventura narrativa, a lo Detroit Become Human, pero con una enorme carga de aventura gráfica y de rol, esto segundo en forma de mucho texto. Si bien el sistema de elección en los diálogos y la resolución de los mismos son la guía sobre la que se vertebra el juego, los aspectos de aventura gráfica, a modo de exploración y resolución de puzzles, así como la lectura, y posterior introducción en el ano del jugador de toneladas y toneladas de texto, son lo que va a permitir al jugador que dichos diálogos, y en consecuencia el devenir de la historia, lleguen a buen puerto. Esa sobrecarga de información del componente de rol y esa sobre exigencia mental del componente de aventura gráfica hacen que, pese a tratarse de una aventura narrativa, esta se sienta espesa y no tan fluida (Esto lo volveré a tratar más adelante) como otras obras modernas del género como podrían ser los títulos de Quantic Dream, Supermassive Games o Telltale Games. Aunque esto, a mi parecer, tampocoes algo necesariamente malo. Por ejemplo a mí, aunque prefiera más la «fórmula fluida» de los estudios anteriormente mentados, sí que me ha gustado también este enfoque en el que se te exige más como jugador, No obstante, quería puntualizar esto para que nadie se lleve una hostia por pensar que el Vampiritriquis era un Detroit de vampiros.

A nivel argumental el juego nos pone en la piel de tres vampiros de la Camarilla: Emme, del clan Toreador, Galeb, del clan Ventrue, y Leysha, del clan Malkavian. El juego arranca con la noticia de que la Príncipe ha decretado un Código Rojo por un accidente en una fiesta en la que pretendían hacer unos negocios con el Capítulo de Harthford y nuestra misión consistirá en averiguar el qué, cómo y por qué ha sucedido dicho accidente. La historia se centrará sobre todo en las intrigas políticas dentro de la Camarilla, los conflictos entre vampiros y humanos, la resolución de crímenes e incluso se tratarán temas de salud mental. De este apartado quería criticar, o al menos así me lo ha parecido a mí, que los personajes prácticamente no tienen evolución alguna (Exceptuando Leysha, que tiene algo de desarrollo) y que tampoco veo que haya una evolución muy marcada en la trama. Es decir, no veo que pasen demasiadas cosas y me parece que si el juego se centrará solo en la historia, este no duraría ni la mitad. Pienso que gran parte de la carga argumental del juego reside en la necesidad de darle contexto a todo y de profundizar en el mundo de Vampiro la Mascarada. No lo veo mal, pero lo cierto es que prefiero historias con una mayor evolución y que me quieran contar algo más, algo que temo que debe molestar más si cabe a alguien que conozca bien el universo del juego de rol y más que un tutorial de Vampiro busquen una historia más profunda y desarrollada.

Los tres personajes protagonistas molan bastante, pero tienen menos evolución que un Lapras con Piedra Eterna.

A nivel jugable, el juego se subdivide en niveles o «escenas», dentro de las cuales controlaremos a uno de los tres personajes jugables. En cada escena tendremos un objetivo principal que irá mutando y al que se le irán añadiendo otros objetivos, principales o secundarios, según nuestra toma de decisiones y según lo que vayamos haciendo dentro de dicho nivel. Por tanto, puede que nuestro objetivo al inicio de un nivel sea, por ejemplo, que recuperemos una serie de pruebas y al hacerlo lo terminamos y punto, o puede que si exploramos e indagamos dentro del nivel aparezca otro objetivo que nos permita terminarlo como por ejemplo, me lo invento, rescatar el cadáver de un vampiro asesinado. Está volubilidad argumental (Menudo concepto os acabo de meter en el ojete), por llamarlo de algún modo, creo que es uno de los grandes aciertos de este título y algo que invita a su rejugabilidad, pues tanto las escenas como los finales variarán en función de nuestras decisiones en niveles previos. Por ejemplo, a mí me ha pasado, el dedicar casi una hora y media en peinar una escena que, si hubiese querido, hubiese podido resolver en tan solo diez minutos… ¿Entonces por qué enrocarse y dejarse el prepucio en exprimir al máximo los niveles? Ya no solo por una mera preferencia personal a la hora de escoger una ruta, sino por qué la experiencia que reciban nuestros personajes, así como algunos Rasgos (Habilidades pasivas para los más cebollinos) va a depender de la cantidad de cosas que hayamos hecho, o no, en cada uno de las escenas. Por suerte, el juego nos avisa de los «puntos de no retorno» de cada escena, dando la oportunidad al jugador de alargar su pajilla si así lo desea.

Nuestro proceder dentro de cada escena va a determinar tanto el transcurso de la misma como el del resto de la historia.

La experiencia recolectada al final de cada escena la podremos invertir al inicio de la próxima escena en la que controlemos al personaje en cuestión. Esta experiencia se puede invertir en Disciplinas y en Habilidades. Las primeras serían las habilidades vampíricas de toda la vida, que variarán en función de cada personaje, y que, generando puntos de Ansia de Sangre, nos permitirán interactuar con elementos del entorno o serán una ayuda inestimable para salir airosos en algunas confrontaciones dialécticas (De esto que suena a frikada de niño repelente de concurso de deletreo hablaré con más en detalle después). El hacer una adecuada gestión del Ansia de Sangre va a ser algo fundamental ya que, si llegamos a llenar la barra de puntos, no podremos utilizar Disciplinas hasta que nos recuperemos o bien chupando sangre a los humanos o bien comiendo ratas (Estos vampiros no le han ascos a nah), recursos que, por supuesto, son limitados. Y hablando de chupar sangre, no tulas que os conozco, entraría también el concepto de Sospecha (Creo que se llamaba así), un atributo pasivo compartido por los tres personajes y que aumentará si nos pasamos de rosca y de una chupada dejamos seco a un humano, si comemos muchas ratas o si no recolectamos algunos objetos que pudiesen poner el peligro a la Mascarada durante algunas misiones. Este atributo de Sospecha, a medida que crece, hace que aumente la dificultad de los diálogos, siendo por tanto un atributo que deberemos intentar evitar.

La chupación de sangre va a ser algo crucial si queremos utilizar las Disciplinas de nuestros personajes.

Respecto a las Habilidades, estos consumirán un recurso llamado Fuerza de Voluntad, el cuál recuperemos si respondemos bien en los diálogos o si utilizamos algunos consumibles, y de nuevo servirán o bien para interactuar con el entorno (Tecnología, Seguridad, Sabiduría y una cuarta que no recuerdo. Aquí en Save Game? se nota que vengo preparadísimo a escribir las entradas) o bien para resolver los diálogos (Intimidación, Retórica, Psicología y una cuarta que tampoco recuerdo). Será decisión de cada uno el invertir los puntos de experiencia en unas cosas u otras, pues el juego tampoco nos facilita ni nos da ninguna pista de a qué personaje, por las características de las misiones que va a enfrentar, le viene bien cada cosa. Al final lo cierto es que, si nos ponemos en plan pijitillis, todos necesitan puntos de todo, pero también es cierto que para algunos personajes el tener un determinado nivel de Talento o Disciplina les va a permitir acceder a un contenido, hablo incluso del 50% de una escena, al cual no se podría acceder sin el dicho requisito. Por ejemplo en el caso de Leysha, en la escena final, si no tienes Seguridad a nivel 4 no puedes acceder a una subtrama completa que termina afectando a varias de las subescenas del final (Y la putada es que en ningún momento nos avisan de ello ni tampoco nos ofrecen una ruta alternativa para aquellos que no han subido dicho parámetro). Pero tampoco es que se les haya ido mucho la flapa con esto, pues en la mayoría de casos que se nos exija un determinado nivel de Disciplina o Atributo, existirá una ruta alternativa que nos permita acceder a dicho contenido (Por ejemplo cuando tengamos que acceder a aparatos como móviles u ordenadores, que o bien podremos hackear si tenemos suficiente nivel de Tecnología o bien podremos desbloquear introduciendo una contraseña que encontraremos rompiéndonos el culo explorando y leyendo los distintos documentos que encontremos dentro del nivel en cuestión). Pero aunque suela haber alternativas, es una realidad la putada de no estar en preaviso de que no podrás acceder a un contenido como en el caso que comentaba de Leysha.

La elección de las Habilidades y Disciplinas va a determinar qué podamos hacer o no ciertas interacciones en los escenarios así como el éxito en determinados diálogos.

Partiendo de las mejoras que vayamos haciendo en los personajes, tendremos que encarar las distintas misiones según nuestras habilidades, explorando e interactuando con nuestro entorno a la par que gestionamos adecuadamente los recursos de Fuerza de Voluntad y Ansia de Sangre. De este modo, habrá que ir recolectando pistas y resolviendo todo tipo de puzzles, aludiendo a este marcado componente de aventura gráfica que comentaba al inicio de la entrada. Llegado aquí hay que hablar de los diálogos, probablemente el elemento más importante de la jugabilidad del juego, pues prácticamente todo lo que hagamos tendrá como finalidad que tengamos éxito en los diálogos. Los diálogos se presentan como una toma de decisiones en la que podremos escoger entre «decisiones gratuitas» y decisiones que hacen uso de nuestras Disciplinas y Habilidades, con una probabilidad de éxito, que nos mostrará el propio juego, que dependerá del nivel en el que tengamos las Habilidades y los Atributos requeridos en cuestión. El hacer un buen diálogo nos puede reportar desde recompensas de mierda, como unos pocos puntos de Fuerza de Voluntad o una pista cochambrosa, hasta recompensas de calado, como Rasgos o pistas importantes, e incluso es algo que puede llegar a definir como transcurrirán las escenas del futuro del juego. Por lo general, estos diálogos importantes desde el punto de vista argumental suelen venir bajo el empaque de un «duelo dialéctico», que vendrían a ser los «jefes» de este juego. En estos duelos tendremos que tomar varias decisiones con un número de errores máximo permitido. Aquí viene la miga del juego porque que te salgan bien o mal, como decía, va a implicar cambios argumentales importantes. En mi caso, por perder uno de estos duelos hubo un personaje importante que decidió no colaborar conmigo y que posteriormente, según leí en una guía, tenía un papel bastante crucial en el final del juego.

Las confrontaciones dialécticas suponen el clímax del sistema de diálogos del juego.

Por último quedaría el apartado técnico. A nivel gráfico el juego cumple, en especial en lo que respecta al modelado de los personajes, aunque se nota que el juego es de menor presupuesto que los grandes exponentes del género (Aunque ojo, no se ve peor que los juegos de The Dark Pictures). Respecto a los escenarios estos no están mal, aunque si somos unos meticulosos de mierda y nos vamos al detalle se le ven las costuras. Hay que agradecer el gore, que si bien no se pasa de explicito, no se cortan en mostrar sangre, torturas y algún desmembramiento. Respecto al apartado sonoro anda que decir, correcto pero no destacable. Y cerrando con el rendimiento lo cierto es que el juego en PlayStation 5 me ha ido como la seda, obviando por supuesto toda la parrafada inicial con los bug mentados, que para mí son suficiente para decir que el juego está optimizado como la mierda, independientemente de que no haya visto los típicos problemas de texturas, cuelgues o FPS.

En líneas generales el Vampiritriquis me ha gustado, si obviamos el tema de los bug de guardado y el cuello de botella inicial con el «mucho texto» que me llevó a preguntarme: «¿Dónde coño me he metido?». Evidentemente todo esto a falta de saborear el final, el cual me plantearé jugar cuando se me pase el rebote que he pillado con el juego. El juego yo lo recomendaría a los amantes de la aventura narrativa y de la aventura gráfica, sin que tampoco se esperen la gran poronga, y a los aficionados al juego de rol de Vampiro la Mascarada, los cuales conociendo el contexto ya tienen media faena hecha. Aún así, también recomendaría esperar un tiempo para jugarlo, más que nada por si tienen la decencia de arreglar los putos bug de mierda del autoguardado (Coño, es que es recordarlo y me hierve la sangre). En definitiva un juego correcto sin más, que ni será recordado ni revolucionará el mundo del videojuego, pero que puede ser entretenido para pasar un buen rato. A mí, por el momento, también me ha servido para interesarme por el trabajo de Big Bad Wolf, del cual no descarto dar un tiento en un futuro a The Council.

Pasemos, como no podía ser de otro modo, a la entrega de galardones:

Y lancemos al aire la eterna pregunta… ¿Merece la pena soltar la gallina para pillarse el Vampiritriquis?

3 comentarios sobre “El Vampiritriquis: Amor, Sangre y Bugs en Boston

  1. Mira que tenía ganas de ver que se cocía pero eso de que si no eliges bien ciertas habilidades te joden parte de la trama principal, pues no lo veo xD Cuando debería ser más un tipo de juego que te invitase a tirar por diferentes caminos en función de tus elecciones y no forzarte a hacer muchkip para jugar bien. Otra de las cosas que he visto absurdas gracias a tu análisis y que desconocía ya que se no se suele mencionar en otros, es el tema de los clanes… Me explico:

    O bien les han metido disciplinas adicionales que no corresponden o todo se hace con el poder de la sangre, porque veo ilógico que un ventrue, vampiro puramente social, se le represente como un matón, cuando la única disciplina que tienen de combate es Fortaleza para resistir impactos y antes alguien de su posición aplastaría con la retorica o mandaría él un matón. Lo mismo se aplica a una Toreadora modificando su aspecto físico ¿Vicisitud u Ofuscación? Disciplinas totalmente contrarias al clan… ¿Además dos de los clanes más elitistas de la camarilla comiendo ratas? De los cuales uno tiene limitación de alimentación ¿Qué cojones? Entre eso, lo de andar por casa que dices que es el juego, apaga y vámonos.

    Que ya te digo, lo jugaré en cuanto pueda, porque lo tengo comprado y será con guía, pero los desarrolladores deberían haberse leído un poco más el sistema y no hacer un poco lo que les saliera de los pantalones, para que casara más con su trama. En definitiva, un poco lamentable todo, pero al menos no llega al nivel de otros juegos de la franquicia, que son VN con muros de textos en inglés y nula interacción, que probablemente estén mejor construidos a nivel de lore, pero suerte con eso también. Habrá que ver en que termina este cuando veamos los créditos y el próximo Bloodlines 2, pero tener tengo mucho miedo…

    Gran Análisis Arald, me has aclarado muchos puntos y siento la chapa, pero es que Vampiro fue uno de los primeros juegos de rol que he jugué y le tengo cariño, por lo que la cabra tira al monte. Por lo demás ya vamos hablando, un saludete y un choque de tulas 😀

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Gracias por pasarte a comentar Spigol! Yo creo que lo mejor es que lo juegues porque ya sabes que yo con este juego me explico como un libro ardiendo, más cuando de Vampiro no tengo ni zorrupia XD Respecto a lo primero que comentas es así, hay algunas escenas que no se pueden ver si no has conseguido determinado nivel de alguna habilidad o disciplina, pero lo veo más como cuando en juegos tipo Detroit coges una ruta y no otra, como un elemento de rejugabilidad.

      Sobre el tema de las Disciplinas supongo que sí que serán acordes al rol, porque el Ventrue sí que tiene Fortaleza, la Toreador tiene una que es como de agilidad/relantización de tiempo y la Malkavian es la que tiene Ofuscación. Después tienen como dos o tres disciplinas más según el personaje, normalmente una para analizar entorno como Aupex (Y otra que tenía en Ventrue que no recuerdo) y otra para ganar diálogos, lo que pasa es que en esta última ya me lío. Sobre lo de las ratas sí que es cierto que el Ventrue no puede comer, las otras dos sí, y la limitación de alimentación me refería a que por escena solo puedes alimentarte de X humanos, lo que implica que tengas que gestionar bien el ansia de sangre al ser un recurso finito.

      Al final por eso te digo que casi que prefiero que lo juegues a que te lleves una mala impresión de un análisis de un servidor que es un poco mentecato con el tema XD Eso sí, lo de los bugs del guardado si que es para darle de comer a parte… Un besito y un choque de tulas hamijo Spi. Muchas gracias por pasarte a comentar 🙂

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