Harry Potorro y la Tula Prisionera: El RPG por turnos de GBA

Una semana más recorro el camino de la nostalgia y regreso de nuevo a la cruda hinfansia, gracias a mi redescubierto emulador de Game Boy Advance (Que os den por culo caballeros blancos antipiratería), para hablar de una franquicia que me acompañó durante la mayor parte de mi desarrollo puberal: Harry el Sucio Potter. Porque sí, mientras un servidor entraba de lleno en la edad de la paja, los actores que interpretaban a los protagonistas de la película también lo hacían, con el clásico «Harry se está garchando a todas», Ron con su mostacho adolescente y Hermione con su delicioso brote mamario. Pajilla mediante y esperando aquella carta de Hogwarts que nunca llegó, tuve que paliar mi frustración buscando aquella experiencia que más me acercase a las aventuras del niño mago: los videojuegos. Tampoco es que fuera un puto Potterhead enfermo que se metía en la cavidad rectal cualquier cosa que llevara por marca las iniciales de «hijo puta», pero sí que estuve trasteando un poco con los videojuegos hasta que di con aquellos dos que, a día de hoy, siguen siendo mis favoritos dentro de la saga: las versiones de Game Boy Color de La Piedra Filosofal y de La Cámara Secreta.

Esto es oro digital.

¿Por qué estos dos juegos? Pues porque aunaban dos de mis tres mayores pasiones de la época: Harry Cipotter y el RPG por turnos, quedándo fuera de la ecuación únicamente la tan ansiada sacudida de nutria. En resumidas cuentas, una maravilla. Y es que algo que me encantaba de finales de la década de los noventa y de principios de siglo era que cualquier blockbuster que lo petaba en la gran pantalla se veía traducido en una gran cantidad de videojuegos que, debido a la disparidad de las consolas de la época, daba lugar a múltiples versiones distintas para una misma película, una para cada plataforma (Por ejemplo de La Piedra Filosofal existen cuatro versiones distintas: PC/PS1, GBC, GBA y PS2/XBox/GC). De este modo podían surgir maravillas como estos RPG por turnos de Harry el Putas, algo de entrada bastante chocante si tenemos en cuenta que la franquicia pedía a gritos juegos de acción y aventuras o visual novels eróticas en las que pudieses agitarle el nardo colorado a Ron y pararla de pecho o pudieses meterle la varita en la concha a Hermione.

¿Me acompañas a clase de Potorrociones?

Volviendo a las versiones de Game Boy Color por suerte, gracias a un primo más pequeño que me los dejo durante un tiempo bastante «indefinido» porque no tenía ni puta idea de jugar a un RPG por turnos, pude exprimir y ordeñar los cartuchos en mi pequeña portátil hasta la saciedad. Una maravilla el poder revivir y sumergirme de ese modo en el universo de Harry el Garchador Potter. Estas dos fueron las únicas entregas que tuvo el joven mago para GBC, pasando el resto de videojuegos portátiles de la saga en la época a Game Boy Advance. Ilusionado por poder continuar mis aventuras RPGeras con mayor calidad, probé las versiones de ambos juegos en GBA y me llevé un hostión de los guapos, de esos que duelen aún veinte años después. Y es que mi querido RPG por turnos se había convertido en lo que temía, un juego de aventuras a mi parecer bastante chusta y con unos de esos gráficos de GBA de mierda que trataban de emular «la realidad» de las películas y cuyo resultado era bastante vomitivo y dañino para la vista. Sinceramente no entiendo muy bien pro qué surgió este movimiento cuando existían alternativas como el pixel art que hubiesen quedado infinitamente mejor. Puedo entender esa búsqueda del «techo gráfico» en consolas de sobremesa por su potencia, pero en portátiles de la época… El resultado han sido decenas de juegos de películas como Star Wars, El Señor de los Anillos o el propio Harry Porros, que hoy en día da hasta vergüenza jugarlos. Pero bueno no me voy más por las ramas. Tras tremenda decepción decidí alejarme del mundo de Hogwarts totalmente ajeno a que todavía me quedaba una joya oculta por descubrir…

La Orden del Fénix de Game Boy Advance o cómo inducir a alguien a que se saque los ojos.

Bueno, la cosa es que hace unos días, no sé muy bien cómo pues estaba navegando sin más en Internet, sin buscar pornografía ni nada así en concreto, llegó a la pantalla de mi PC una captura de pantalla de un videojuego de Harry Petas que era un RPG con turnos que, pegad el culo al asiento… ¡Tenía gráficos de GBA! «¿Pero qué coño…?«, pensó de inmediato mi privilegiada mente, «Si yo pensaba que el RPG por turnos murió el año en que Ron acartonó por primera vez el calcetín de las pajas«. Me equivocaba pues el juego del tercer libro, El Prisionero de Azkaban, tomaba el relevo de los títulos de GBC que mencionaba previamente para ofrecer una aventura de RPG por turnos bastante continuista a la par que modernizada, con claras reminisencias a Golden Sun, unos gráficos más trabajados y un sistema de combate más profundo, aunque no mucho, que sus predecesores. Sin pensármelo dos veces, descargué la rom y me dispuse a visitar de nuevo Hogwarts para ver, si de una vez por todas, podía satisfacer mis fantasías sexuales de la adolescencia…

FACTS

La Tula Prisionera: A nivel argumental pues poco se puede rascar. Tenemos una adaptación más o menos directa de la película a la que, para darle cuerpo de videojuego, se le ha metido el típico rellenazo necesario que traen los juegos de la franquicia en forma de asistir a las distintas clases de Hogwarts o ir completando mazmorras que no vienen a cuento a la espera que se desarrollen los distintos eventos de la trama. A nivel narrativo el juego languidece un poco porque se echan en falta más paréntesis narrativos que sitúen en contexto, en especial para aquellos que como yo tenemos la memoria en el ano y no hemos tenido contacto con la franquicia desde hace años. A nivel de ritmo narrativo si bien no está mal, pues no hay partes que se hagan tediosas y sí que sientes que la historia avanza de una forma dinámica, a veces se pasan con ese dinamismo y con los saltos temporales porque por ejemplo pasamos de lo que parece la primera semana de clase a estar en Navidad y a la siguiente escena ya casi al final del curso escolar, así sin ninguna cortinilla de estrellas y con muy pocas transiciones. Que tampoco le puedes pedir más a la GBA y a un juego de Harry ENP, pero que no sea porque no lo he dicho.

Unas pocas «cinemáticas» más pienso que no harían daño a nadie, como por ejemplo está en la que Hermione descubre que ha tenido la menstruación tras encontrar un tampón bañado en sangre.

Flipendo, Verdimillius, Lefacius y Analius: La verdad es que nunca supe de dónde sacaron la payasada esa del Flipendo, pues más allá de ser el hechizo «básico» de los videojuegos no me suena que hubiese referencias al mismo en los libros o en las películas. En cualquier caso, un nombre muy cutrón hasta el punto que a un pavo del pueblo que era bastante gilipollas lo apodábamos «El Flipendo«. Dejando de lado estos recuerdos de Vietnam, El Prisionero de Azkaban cuenta con un sistema de RPG con turnos cerrados y una escaleta en la que podremos ver el orden de acción de los combatientes. Tal y como ocurría en La Cámara Secreta, como personajes controlables tendremos a Harrylin Potter, Ron y Hermione, pudiendo controlar unos u otros según el punto de la historia en el que nos encontremos. Cada personaje dispondrá de unos hechizos y de unas habilidades especiales únicas. Atendiendo a estos especiales, Harry Chustas podrá utilizar cromos que iremos coleccionando durante el juego para realizar ataques devastadores, Ron lanzará petardos y otras mierdas que no he llegado a utilizar nunca y Hermione, la más útil y sexy, podrá aplicar beneficios de ataque y defensa y, el mejor de todos, un beneficio que duplica la experiencia recibida por el grupo y que utilizaremos prácticamente en cada combate pues nos ahorrará grindear (Si es que Hermione ya se veía que era la mejor y no solo porque protagonizó una inmensidad de pajotes alrededor de todo el globo terráqueo). Respecto a los hechizos siguen la misma fórmula que en entregas previas, reforzándose y aumentando de nivel con su uso. Según he leído en un GameFaqs todos los hechizos se pueden subir hasta nivel tres, no obstante en mi partida, no entiendo muy bien por qué, hay algunos que me han escocido el nardo de tanto usarlos y que no han pasado del nivel dos, como el de hielo y el «no es Leviosa, es Levios*** (Te introduzco en nardo en la cavidad oral)». Otro comando interesante dentro del combate es una especie de «ANALizar enemigos» que nos permitirá ver las debilidades de los enemigos y dejarlos registrados en el Folio Bruti (Entiendo que lo de Bruti viene de «brut» en mi tierra, que significa sucio, sucio porque es el folio de las pajas de Ron), el cuál podremos consultar cuando queramos dentro de los propios combates.

Combates por turnos de los de toda la vida, como debe ser.

Pelándose las clases en Hogwarts: Una de las cosas que más me ha gustado y que más acertada me ha parecido del juego es que una vez se llega a la escuela de hechicería se le da al jugador libertad para recorrerla según le salga de sus santas gónadas (Algo que no recuerdo que se pudiese hacer en otros títulos de la franquicia hasta la fecha). Esto invita un poco a perderse y a explorar, fomentando la inmersión, a riego de meterse en una zona de mayor nivel y ser sodomizado con crudeza (Aunque esto último, como comentare a continuación, tampoco es un mal mayor). Al final toda esta exploración lo cierto es que queda limitada por las capacidades de la consola, pero la sensación de que Hogwarts es bastante grande sí que está bien lograda. El desplazamiento por los escenarios lo haremos a través de una vista genital o isométrica, no sé muy bien cuál es porque siempre me lío con esta mierda pero vamos, desde arriba y un poquito de lado, como le gusta a vuestras parejas, y guardando ese parelelismo con Golden Sun que comentaba, será necesario que utilicemos fuera de combate los hechizos que conocen los distintos personajes para resolver puzzles y sortear obstáculos. Tampoco es que los puzzles sean complicados o supongan un reto, pero al menos ofrecen algo de frescura a los desplazamientos dentro del juego.

Los puzzles los podría resolver un crío de tres años pero oye, también hacen que sientas que has tenido éxito en algo por primera vez en tu vida.

Más facilón que Hermione en el cuarto libro: De entrada este juego puede parecer algo desafiante, especialmente tras sufrir al primer jefe, una especie de rata mutante que es capaz de roerte los cojones sin contemplación si no vas con un mínimo de nivel, con un hechizo mejorado y con la salud al máximo. Pero superados ese bache y los compases iniciales del juego, lo cierto es que la cosa se simplifica bastante, en especial cuando empiezas a acumular experiencia y hechizos más poderosos. Tampoco hay que romperse mucho la cabeza con esto, pues combatiendo contra todos los enemigos que van apareciendo en pantalla y gestionando bien los PM para ir subiendo de nivel los distintos hechizos con su uso, es más que suficiente para llegar a cada nuevo enfrentamiento con garantías de victoria. Además, cualquier ilusión de desafío o de dificultad queda diluída en el momento en el que cuando te calzan y te meten la varita en el ojete, no aparece una pantalla de Game Over sino que te mandan de nuevo al inicio del nivel manteniendo todo el progreso alcanzado hasta el momento. Por tanto si algún jefe te mata, simplemente tienes que volver y reventarlo con el extra de experiencia que habrás acumulado en el camino. Por otra parte la profundidad del combate es nula, basándose éste en escoger para cada enemigo cuál es el hechizo que más daño le hace (Y a veces ni eso, porque a la mayoría de enemigos los fundes con cualquier tipo de hechizo). Luego los enemigos son más simples que el mecanismo de una tula, pues se dedican a hacer ataques básicos y el que más, la típica tula exigente que prefiere un pajote a mano cambiada que un pajote estándar, mete algún estado alterado como veneno o parálisis… ¡Hasta el jefe final que es el rubito echado a perder de Malfollado es una puta mierda que no hace nada! Solo hay un combate que se sale de la norma casi al final del juego y es prácticamente igual de absurdo que los demás.

Los jefes son absurdamente fáciles y la estrategia contra todos ellos es la misma que contra cualquier criatura convencional.

Veo que tienes un minijuego entre manos… Y yo tengo un culo para los minijuegos… : He de confesar que en líneas generales el juego me ha gustado y me ha parecido muy entretenido pero ha habido una cosa que me ha parecido muy cutre y muy fuera de lugar: los minijuegos. En los videojuegos de Harry Pottorro, al menos a los que yo he jugado, y en consecuencia algo extensible al resto de juegos de la franquicia, los minijuegos son una constante, siendo también una constante que los minijuegos sean una mierda, algo de lo que el presente título tampoco se salva. Si bien estos minijuegos siempre han sido la excusa para rascar algunos «puntos para Gryffindor«, por ejemplo haciendo sutiles movimientos de varita para lograr una erección o mezclando en el orden adecuado ingredientes en un caldero para conseguir LSD, en el caso de El Prisionero de Azkaban de GBA no sirven absolutamente para nada (O al menos para nada destacable). Además, no es ni necesario hacer un mínimo de puntuación para sortearlos (Y menos mal, porque solo faltaba que tuvieses que liarte ahí a repetir esa mierda). Supongo que algún criajo que tendría las páginas del libro acartonadas de tanto darse placer igual le encontraría algún sentido a esto, pero a día de hoy estos minijuegos son cutres, innecesarios y además están tan forzados dentro de la trama que parecen fuera de lugar.

Cutres e innecesarios, se podrían haber ahorrado muy fácilmente estos minijuegos.

ReANALismo gráfico: Por suerte, este videojuego a nivel gráfico tiene unos sprites más que aceptables, más si tenemos en cuenta los pedazo de ñordos inspirados en el cine que circulaban en la época para la Game Boy Advance, tal y como comentaba al inicio de la entrada. Dentro de lo que cabe, y aunque hay alguna recreación fácil como la de Hermione o la de Ron que hace que te arrepientas de todo el cariño que te diste pensando en sendos personajes, la balanza entre ínfula de realismo y pixel art por suerte se decanta más por lo segundo, haciendo que el juego sea agradable para la vista, algo que no ocurre en absoluto en juegos posteriores de la saga dentro de la misma consola. Sobre el sonido no opino porque lo he jugado con el altavoz chapado.

A nivel gráfico el juego cuenta con unos sprites de lo más resultones.

Tras multiplicidad de referencias y honores a mi queridísimo Bananero y su Harry el Sucio Potter llega el momento darle punto y final a la entrada. En resumidas cuentas el Harry Pollacas y el Prisionero de Azkaban de Game Boy Advance es un juego basante correcto y entretenido, ideal para aquellos que se quedaron con más ganas de RPG por turnos tras las entregas de Game Boy Color, pues como he comentado es el sucesor directo de los mismos. Tampoco quiero que se os envare el nardo como si de un brazo de culturista se tratara. Esto no es la polla, ni mucho menos, ni tampoco quiero que vengáis con la expectativa de que os vaís a encontrar una obra maestra del videojuego. Hay que tener en cuenta que, aunque a un friki nostálgico como a mí le haya gustado el juego, no dejamos de estar ante un videojuego de Harry Potter y de Game Boy Advance. Por tanto tampoco creo que se pueda hacer una recomendación general de esto, limitando la misma únicamente a las rara avis a las que le guste la obra de J.K. Rowling y que, además, les gusten los combates por turnos.

Y como no podía ser de otro modo, pasemos a la ilustre entrega de galardones:

Y también a la tan vulgar a la par que necesaria pregunta… ¿Merece la pena soltar la gallina en un PC de última generación para descargarse la rom de Harry Potter y el Prisionero de Azkaban de Game Boy Advance?

2 comentarios sobre “Harry Potorro y la Tula Prisionera: El RPG por turnos de GBA

  1. Aunque te metas con el cáliz de fuego en GBA para mi seguirá siendo un buen juego xDDD

    Por lo demás, veo que esto es un poco resumen de lo que estuvimos hablando y tiene buena pinta, quizás para el principio me busque una guía o algo para ver como sortearlo y luego ya le de más a fuego, porque este juego es una de mis espinitas clavadas, ya que como sabes a mi también me molaron muchos los originales de GBC a la par que también odie los de GBA, los cuales tengo aún en mi posesión (porque mi madre cuando los compró, debió entender mal una letra) Así que como ya te dije, en cuanto las ganas afloren, les voy metiendo caña, con este incluido, a ver que me van pareciendo.

    Gran entrada como siempre Arald, un beso y un choque de tulas 😀

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    1. ¡Gracias por pasarte a comentar hermoso y sensual Spi! Yo el Cáliz de Fuego no lo he probado y puede que las apariencias engañen pero yo, al menos desde capturas de pantalla, lo veo feo de cojones XD

      Pues como te gustaron los de GBC sí que te recomiendo este porque te digo que es el sucesor directo de los mismos. Con lo de la guía ni te rayes, porque si te atascas en algún enfrentamiento es cuestión de rehacer la mazmorra, ir petado de nivel y listo.

      Un saludo y gracias por dejar tu simiento por estos lares hamijo Spi. Por cierto, como te la lió tu madre con los cartuchos de GBA XD ¡Un choque grácil de tulas! 🙂

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