Cinco Razones para mandar a tomar por culo a Twitter

Hacía semanas que me apetecía hablar de cómo las redes sociales, en especial Twitter, estaban empezando a joder mi experiencia con los videojuegos pero al ser un tema tan personal y con tantas aristas no tenía muy claro cómo enfocarlo, pues lo veía un tema lo suficientemente serío como para no estar hablando de pollas y de coños toda la entrada pero tampoco quería que esto se convirtiera en un drama ni en ese valle de lágrimas que fue el último capítulo de Café con Aroma de Mujer. Por ese motivo, he decido buscar algo intermedio, con la cantidad justa de miserias personales y aderezado con alguna enseñanza y algún vocablo malsonante ¿Estáis dispuestos, como yo, a mandar a tomar por culo a Twitter? Aquí van mis motivos para hacerlo…

Aunque bueno, antes de meternos de lleno en la tangana y que salgáis con el nardo escocido, mejor hacer un poco de retrospección para situaros en contexto. Nunca he sido un usuario asiduo a redes sociales, más allá que para intentar engañar a alguna moza, lo que me llevó en su día a crear un Tuenti (y hasta a estuve a punto de crear un Metroflog). Tras patetiquísima declaración, sí que es cierto que pasada la adolescencia tonteé un poco con Facebook y Twitter, pero nada serio, hasta que hace tres años decidí a abrir una cuenta de Twitter para promocionar el blog y mantenerme informado de las últimas noticias del mundo del videojuego. Esa cuenta inicialmente aséptica, fue creciendo a medida que iba conociendo a buenas gentes del mundillo, lo que me llevó a dotarla de un cariz más personal y empezar a interactuar y a compartir mis gustos, especialmente sobre videojuegos, con otras personas que consideraba afines a mí. Con ese punto de partida, esa mierda se me empezó a ir de las manos con tropecientos seguidores, tropecientas interacciones y tropecientos debates que era incapaz de seguir con mi ritmo actual de vida. Al final me vi en una situación en la que me llegué a frustar, por varios motivos que comentaré a continuación, y empecé a ver que echaba horas y horas sin sustancia a la red social, que sinceramente mejor hubiese dedicado a sacarle luz al sable. Esta vaina, como diría mi buen amigo Spi al cual le hago en el presente enlace publicidad gratuita sobre su palacio virtual del placer, me llevó a cortar por lo sano y a mandar a tomar por culo la cuenta la cual, si bien no he borrado porque en cierta medida también me aporta cosas buenas y la puedo seguir utilizando para promocionar el blog, ahora la tengo muy capada de contenidos y prácticamente en desuso. A fin de cuentas, lo que mas me interesaba de Twitter que era mantener contacto con algunas buenas gentes, lo tengo completamente convalidado gracias al propio blogging y a medios más «privados».

Tras tremenda cursilada que espero a más de uno le haya puesto el miembro orondo, pasemos a la lista de razones que sé que es lo que estabáis esperando cuando entrastéis a leer esta mierda. Sin más preámbulos, os dejo con las cinco razones para mandar a tomar por culo a Twitter:

5. Gilipollismo ilustrado, expertos de sofa y toxicidad: Yo soy de esos mentecatos que grita a los cuatro vientos lo de que «a la toxicidad oídos sordos» y «block y a otra cosa». Esto normalmente funciona, pero todos somos seres emocionales y hay días en los que estás un poco de mala hostia y, aunque no quieras, terminas saltando cuando uno de los miles de millones de parguelas que nadan en la piscina de Twitter viene a tocarte la moral. Estos pequeños roces se suman a que en Twitter todo gilipollas tiene un altavoz, todo el mundo quiere tener la razón y todo el mundo es experto en masajear cojones, lo que termina haciendo que por mucho que bloquees o silencies te termine salpicando toda la basura de «la guerra de consolas», «mi juego favorito es mejor que el tuyo», «te quito el carnet de gamer porque no juegas como yo quiero»… una auténtica pocilga de temas y gentes de mierda contra la que es imposible luchar y que termina generando una situación desagradable que quieras que no, al menos a mí me pasa, termina generando una sensación de desgaste. A veces te ríes de que te digan inhumano por bromear sobre el aspecto de prepucio que tiene el Khezu de Monster Hunter (¿Eh, Suso?), pero otras veces si estas mierdas te pillan con el genio torcido pues restan más que suman.

4. Hipocresía, moralina y escraches: Enlazando con lo previo, otro aspecto que me asquea y que me saca de mis casillas es cuando, como si de moscas que acuden a la fruta se tratara, decenas de personas deciden ir a dar por el culo y a insultar a alguien por el simple hecho de tener una opinión distinta a la de ellos. Después, esos mismos que se dedican a insultar suelen ir de víctimas cuando alguien critica sus opiniones. El pan de cada día cuando se habla de videojuegos. Hace unos días tuve la absurda idea de intentar volver a traginar en Twitter con cierta asiduidad para mantener más contacto con algunos usuarios de mi interés. Por suerte, me cruce con uno de estos casos de escrache digital que hizo que se me revolviera el estómago y que recordara el por qué había decidido abandonar esta tremenda pocilga. Decenas de personas señalando, insultando y hasta cuestionando el trabajo y poniendo en duda la afición por los videojuegos de un individuo por el mero hecho de escribir un artículo cuyo título rezaba que la historia de Xenoblade Chronicles 2 le daba vergüenza ajena. Evidentemente, ninguno de estos desgraciados que inmediatamente puso el puño en alto siquiera se molestó en leer el artículo al completo. Y ya mucho menos podemos pedirles comprender que cada uno tiene sus gustos y que no todos tenemos que pensar igual sobre un mismo tema, reflexión que desde luego le queda grande a toda esa panda de críos. La historia de Xenoblade Chronicles 2 no sé si da vergüenza ajena, pero ellos desde luego sí que la dan (¿Véis cómo se me inflama enseguida el escroto cuando entro en Twitter? Esta mierda no es buena para mí). Casualidades de la vida, hace unos días en el blog de La Memory Rosa, muy recomendado por cierto, publicaban una entrada que denunciaba esto mismo pero a una mayor escala si cabe.

3. Los algoritmos de Twitter son una basura: Da igual cuantas cuentas bloquees, da igual cuantas palabras silencies, da igual la de veces que le digas al puto Twitter que no te interesa un determinado tema, por mucho que te aisles te van a terminar salpicando los debates y los tuits sociopolíticos de mierda que son la comidilla de la plataforma: que si han abandonado a un perro, que si LGTBI, que si en una película dos tías se besan, que si los fachas, que si los perroflautas, que si los cuerpos no normativos, que si la obesidad, que si la delgadez, que si el feminismo, que si el machismo, que si este influencer ha dicho nosequé, que si la lengua castellana y catalana… ¡H-A-S-T-A L-O-S M-I-S-M-Í-S-I-M-O-S C-O-J-O-N-E-S! Me parece estupefaciente que os queráis matar a cabezazos unos a otros intentando imponer vuestras ideologías en redes, en la calle o en donde os salga de las gónadas, pero esto es una auténtica putada para aquellos que buscamos en la red un lugar donde desconectar de nuestra realidad diaria para hablar tranquilamente de nuestras aficiones y de otros temas que nos gustan. En este aspecto Twitter es una mierda grande como la pirámide de Ghiza, pues no para de bombardearte con basura que, explícita e implícitamente, le estas diciendo que no quieres ver. Y ya ni te digo, tal y como expuso el ilustre maestro de la prosa Empepinao86 en una entrada reciente de su blog, cuando todo este temario termina arraigando dentro de conversaciones y debates sobre videojuegos… Cada vez estoy más cansado de esta mierda y por mucho que intente «arreglar» Twitter, parece que la cosa cada vez va a peor.

2. Sobreexposición a la información: Considero la información uno de los mayores bienes de nuestra sociedad moderna, pero puede llegar a saturar e incluso llegar a ser un arma de doble filo. Twitter es un constante bombardeo de información sobre videojuegos nuevos, videojuegos retro, videojuegos que están en desarrollo… Y, como la carne es débil, a mí eso me llevaba a hacer listas ingentes de títulos pendientes porque quería jugar a prácticamente todo y no quería perderme nada. Pero bueno, no voy a seguir por ahí porque de eso ira el último punto de la entrada. Volviendo al tema de la información, recuerdo que en mi era pre-Twitter no estaba ni una centésima parte de lo informado que estoy a día de hoy y lo cierto es que no me faltaban videojuegos para jugar y solía recibir cada videojuego que «descubría» con sorpresa y con los brazos abiertos (Recuerdos eréctiles de las primeras veces que navegué por el catálogo de PS4). Unas semanas tras mi abrupta reducción de actividad en Twitter han sido suficiente para que volviese a recuperar esa sensación de ilusión, alegría y erección por descubrir un título que siquiera sabía que existía, en este caso ha sido con The Quarry. Sinceramente creo que prefiero limitar un poco la información sobre videojuegos que reciba, aunque eso me convierta en más mentecato e ignorante si cabe, ya que de este modo me da la sensación de que encontrando y descubriendo así los videojuegos, más sobre la marcha, termino disfrutando más de la afición y jugando verdaderamente a lo que a mí me apetece.

1 . FOMO: No caigais como un servidor en el error de pensar que FOMO era un acrónimo de «FOlla Madres Obsesivo» o las siglas de «¿Follar O Merendar Oreos?». FOMO o Fear Of Missing Out lo podríamos definir como un trastorno psicológico que a día de hoy esta muy de moda con todo el tinglado de las redes sociales y la salud mental, que siempre ha estado ahí pero que solo nos preocupa desde que C Tangana, o cómo cojones se llame, va al psicólogo y desde que hablar del tema da laiks en Twitter. Cuando oí hablar de este concepto por primera vez pensaba que se refería la compra compulsiva de algo por ansiedad y miedo a quedarse sin ello, como por ejemplo una Edición Coleccionista con una rabo de goma a escala 1:1 de Geralt de Rivia o una entrada para el Motomami Tour de la Rosalía. Me equivocaba, pues se trata de un concepto mucho más amplio que se traduce, en pocas palabras, al malestar psicológico producido por no poder formar parte de un fenómeno social que a priori resultaría gratificante para el individuo. Traducido a mi situación personal y al idioma de Twitter de los videojuegos, estaríamos hablando de la ansiedad que me producía el ver que todo el mundo jugaba a cien y un videojuegos que me interesaban y que yo, debido a mis obligaciones, era incapaz siquiera de imaginar poder llevar tal cadencia de juego. Esto terminó traduciéndose en listas interminables de juegos (tal y como comentaba en el párrafo anterior), compras sinsentido solo «por tener el juego», en «plannings» de a qué jugar a continuación y en un apetito voraz que me llevaba a consumir un videojuego tras otro para «ir tachando de la lista», llevándome todo ello a no disfrutar plenamente de mi afición por los videojuegos.

No voy a echarme flores sobre el descomunal tamaño de mi miembro ni sobre mi intelecto deslumbrante, pero sí que voy a decir que me considero una persona bastante madura, con una personalidad bien formada y con los pies en el suelo, por no mencionar que soy el típico pinchaglobos que advierte a conocidos sobre los peligros de las redes sociales y sobre la «falsa perfección y felicidad» que pretenden mostrar. Evidentemente me terminé metiendo mis propias recomendaciones por el culo porque hasta yo, considerándome bastante sensato en el tema, terminé cayendo en la trampa de las redes. Por tanto, si a mí esta mierda me afectó negativamente, no quiero ni pensar que pasaría con un chaval adolescente que todavía no sabe para qué funciona el pito y que se ve atrapado en este mundo. En mi caso, al final me di cuenta de que «algo no empezaba a ir bien» cuando compré Elden Ring sin necesitarlo por todo el revuelo que se montó alrededor del juego en redes sociales, situación que me impidió disfrutar como era debido de Horizon Forbidden West, el juego al que estaba jugando en aquellos momentos. Aquello fue el detonante que hizo que empezara a reflexionar sobre si verdaderamente estaba disfrutando de los videojuegos como lo hacía antes de meterme en toda la jarana de las redes. El resultado de dicha reflexión fue el convencimiento de que era un necio que había dejado de disfrutar como era debido de una de sus principales aficiones. En consecuencia, di «portazo» a Twitter y desde ese momento empecé a disfrutar de los videojuegos como pienso que es debido: sin prisas, sin agobios, sin listas… simplemente jugando a lo que me apetece, disfrutando y saboreando cada minuto de juego.

Haceos un favor y mandad a tomar por culo a Twitter y derivados.

Concluida la lista creo que queda bastante clara mi posición respecto al uso de redes sociales en el ámbito del videojuego. Hoy en día hago un uso muy anecdótico de Twitter. No publico nada más allá que aquello relacionado con la promoción del blog o la promoción del contenido de algunos compañeros de afición o de algunos artes. He pensado en volver algunas veces, especialmente para mantener el contacto con aquellas personas con las que mejor me llevo, pero cuando lo pienso friamente me vienen a la cabeza los motivos expuestos en esta entrada. Y es que en Twitter, por mucho que bloquees, por mucho que silencies y por mucho que insistas en que no te recomienden ciertos temas, la mierda acaba saliendo y acaba salpicando, como si en vez de cagar intentases retener la mierda en el culo en un pulso el cual tu esfinter anal externo sería capaz de mantener por toda la eternidad. Por mucho que lo intentes, no se le pueden poner barreras al campo. Como decía al principio de la entrada, por suerte puedo seguir manteniendo contacto con estas personas a traves de las plataformas de blogging y, con aquellos colegas más allegados, a través de aplicaciones de mensajería (Que pedante ha quedado esta mierda, bueno por alusión al coleguismo voy a citar aquí de nuevo a Suso para que no se ponga celoso de que haya hecho publicidad en la entrada de otros blogs y no del suyo, así que si tenéis la ocasión pasaros por el DOSENTUFF blog de los cojones).

Y aquí doy punto y final a esta amalgama de experiencias personales, filosofía, sensiblerías y enseñanzas que ha servido un poco para desahogarme y que espero que sirva de explicación de mi ausencia en redes para aquellos que interactuabáis conmigo por Twitter y que leáis este blog (Creo que será nadie) y como consultorio emocional que os anime a mandar a tomar por culo a Twitter y derivados y a empezar a disfrutar plenamente de la afición por los videojuegos a aquellos que os sintáis identificados con la entrada o que hayáis tenido una experiencia similar. Para romper un poco el tinte serio de la entrada… Un beso de tulas y un chaíto y hasta la próxima, putos y putas.

6 comentarios sobre “Cinco Razones para mandar a tomar por culo a Twitter

  1. Totalmente de acuerdo con lo que has expuesto. Es cierto que no todo es ponzoña y cieno en esta u otras redes sociales pero no lo es menos que nada se puede hacer para evitar que te salpique y sí, como dices, te pilla con el «día tonto», pues ya tienes el jaleo montado.

    Al igual que tú, yo uso mi cuenta para el blog y compartir aquello que me gusta, además de para hablar, reconozco que de manera casi testimonial últimamente, con la gente que conozco. Tengo que decir que, por algún extraño azar del destino, no me he visto envuelto en peleas o discusiones desde hace mucho tiempo, lo cual por un lado obviamente es bueno porque no me caliento la cabeza con debates estériles pero también malo si pienso que aquello que expreso llega a poca gente y a casi nadie le interesa, ya sea para bien o para mal. Pero bueno, es lo que hay y tampoco me afecta, o no lo hace demasiado.

    Por el momento yo no seguiré tu recomendación, si bien entiendo perfectamente como te dije al principio cada uno de los motivos porque es la realidad de Twitter, nos guste o no. Y es inútil luchar contra ello, por lo que solo nos queda mirar para otro lado siempre que nos sea posible aunque, como le dije hace poco a La Memory Rosa, algo habría que hacer contra la gentuza pero, ¿qué? Yo desde luego no tengo una respuesta al respecto…

    Espero, a pesar de todo, que sigamos en contacto aunque sea a través de nuestros blogs porque a día de hoy no es fácil dar con gente que respeta las opiniones ajenas aunque no las comparta. Como siempre, un muy buen artículo, Arald. Que pases unas buenas vacaciones. Saludos.

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Muchas gracias por pasarte y por comentar Emilio! Necesito que me cuentes el secreto para no acabar metiendo en refriegas y que, sin buscarlas, el TL se inunde de ellas XD Ya te digo que yo cuanto más bloqueo y más silencio más parece que se me llené la cuenta de este tipo de discusiones y debates, supongo que será que tendré el algoritmo fastidiado por entrar alguna vez en el pasado al trapo 😦

      Lo cierto es que de todo el tema de Twitter lo que más me apena es no poder continuar charlando de forma tan asidua con algunos de vosotros, pero también es cierto que por el momento la decisión de hacer un uso anecdótico de la red me ha reportado muchísimos más beneficios de los que hubiese imaginado. Así que por el momento continuaré así ya que por suerte aún nos quedan el blog y otras plataformas para comunicarnos.

      Sobre lo que comentabas de La Memory Rosa… Es cierto que algo habría que hacer, pero el tiempo me ha hecho ver que el gilipollismo es algo inherente al ser humano y que por mucho empeño y voluntad que pongas, cualquier cruzada en pos de reorientar dicho gilipollismo está condenada al fracaso pues la gente no quiere ni tiene intención de cambiar. Es una pena pero es la sociedad que tenemos. Así que al final he aprendido que lo más sabio es hacer oídos sordos y mirar por uno mismo y por los suyos.

      ¡Muchas gracias de nuevo por comentar Emilio! ¡Nos leemos! 🙂

      Le gusta a 1 persona

  2. Yo ya he llegado ya a una visión de túnel con Twitter en la cual entro, veo fanarts bonitos, les doy like, los guardo para ejercitar la tula cuando pueda, veo las cuatro cosas que me interesan, respondo a quien me parece e ignoró los comentarios, RT y vainas varias de todos los flipados restantes, entro cuando quiero y puedo, estoy lo que quiero y ya, si hay días que entro menos, pues entro menos, otros días entro más y así por el momento pese al mar de porquería me va bastante bien, aunque como bien dices, uno nunca escapa por completo de la porquería que por allí ronda, y es una lastima, porque al final hay mucha gente de bien por esos lares.

    Pero bueno tío, si te agobia y te hace sentir mal, ya te lo dije una vez, haces lo mejor, lo importante es uno mismo, su tranquilidad y su disfrute y si Twitter te saca lo malo, para fuera y ya está, porque ni la gente se va a molestar en cambiarlo, ni tu tienes que estar sulfurándote por los cuatro matados de siempre. Así que a disfrutar y ya.

    Un besito, un choque de tulas y mil gracias por la mención 😀

    Me gusta

    1. ¡Sabias palabras amigo Spigol erudito de la tula! No puedo más que darte la razón y tomar nota de tu ejemplo pues ese enfoque positivo y a «tu aire» de la red que tú tienes sería lo que yo necesitaría para navegar por toda la ponzoña del lugar con cierta tranquilidad. Tomando como referencia tus palabras me estoy aventurando a volver a leer y comentar de forma puntual algunas cosas, pasando de lo que no me interesa y bloqueándolo, porque tampoco quiero perderme algunas de las movidas que cocéis por allí. Pero bueno, tengo bastante claro que el uso principal que daré a la cuenta será la promoción de contenidos y la erección apreciando artes, aunque me deje caer por alguna discusión o debate amistoso.

      Gracias como siempre por pasarte y comentar Spigol. Un choque violento pero cariñoso de tulas 😀

      Me gusta

  3. Entiendo perfectamente tu punto de vista porque, hace ocho años, decidí abandonar por completo la Twitter precisamente por los cinco motivos que expones.

    Volví cuando me dio por retomar el blog por aquello de darle duro al spam y poco más, pero al final terminé enganchado otra vez. La verdad que en este último año y medio me ha cundido bastante y he dado con gente como vosotros que ha merecido mucho la pena, aunque tuiter siga siendo el mismo estercolero que fue siempre, o incluso peor.

    También te digo que mi actitud al respecto ha cambiado bastante y paso de todo como de la mierda. Algo así como lo que dice Spigol en su comentario «visión túnel», me quedo con lo que me interesa y al resto que le peten.

    Quédate con lo bueno que has sacado de ahí (es decir, nosotros), y al resto que le den por culo. Ya se matarán entre ellos XD

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Gracias por comentar y por compartir tu sabiduría peneana amigo Suso! Pienso que tenéis toda la razón al respecto y aunque por el momento seguiré haciendo un uso más o menos testimonial de la cuenta, creo que sí que voy a empezar a animarme a comentar algunas cosillas y a meterme en debates y saraos varios relacionados con las buenas gentes como lo son ustedes (Que luego quedáis por tuiter para garchar y no me entero… T_T).

      Un besito Suso. Taloviu.

      Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s