El YuYu: Ñordos con sabor a hinfansia

Hoy os traigo a la sede de la Santa Tula un videojuego un tanto atípico, si tenemos en cuenta los videojuegos sobre los cuales suelo escribir, ya que se trata de un título la rigurosa actualidad. Hoy os voy a hablar de Yu Yu Hakusho Dark Tournament Tactics o, para abreviar pues se quedaron a gusto poniéndole letras al título, el YuYu, videojuego mundialmente conocido y al que supongo que todos habréis dado algún tiento. El YuYu es un videojuego de Game Boy Advance inspirado en el tan mundialmente conocido anime que trae su mismo nombre, ChuChu Jakucho (Como lo bautizaría tiempo atrás el padre de un colega), y concretamente en el arco argumental del Dark Tournament o «Torneig del Mon Infernal», para aquellos que utilizan la lengua de Shakespeare. Un videojuego inspirado en mi arco argumental favorito dentro de uno de mis anime favoritos de la hinfansia y de la vida. El YuYu vió la luz en una época donde los juegos «animu» para «otakos» estaban a la orden del día y se hacían adaptaciones y auténticas bizarradas al mundo del videojuego de cualquier producto de cine o de televisión, como los mitiquísimos RPG por turnos de Harry Potter de GBC. En aquel entonces, entre otros videojuegos de Yu Yu Hakusho que pude disfrutar tanto en GBA como en PS2, el YuYu en concreto me llamó la atención debido a su concepto atípico dentro de los juegos otako pues en un panorama donde abundaban los juegos de luchas y de acción la verdad es que pusieron el rabo sobre la mesa al atreverse a hacer un RPG Táctico de tablero.

Cuando probé el YuYu por primera vez en los early 2000’s, cuando era un adolescente otako y pajerísimo que soñaba con convertirse en su personaje animu favorito y al que se le ponía el cipote como el cuello de un cantaor cada vez que veía algo relacionado con Yu Yu Hakusho, lo cierto es que no llegé a jugar demasiado al título porque, entre nosotros, me pareció una castaña y tampoco es que el RPG Táctico fuese un género que me hiciese mojar los calzones por aquel entonces. Casi veinte años después, con una suerte de emulador de GBA para rellenar huecos libres y con un apetito renovado por el RPG Táctico, pensé que no estaría mal darle otra oportunidad. Aunque tengo el Mario & Rabbids a punto de nieve y el Triangle Strategy cogiendo polvo en el estante, en estos momentos no me encuentro con fuerzas ni con ganas de ponerme con videojuegos de Switch pues ando saciado en lo que a videojuegos se refiere y prefería una experienca más ligera con toques remember.

Me explico (Miseria incoming): la Switch siempre la he utilizado como una consola accesoria con la cual saciar mis ganas de maquinita cuando, por razones del día a día, no podía jugar en sobremesa. No obstante, desde hace unas semanas he encontrado un filón que me permite jugar prácticamente a diario y de una forma más o menos regular, por lo que con mis «horas de consola» cubiertas, el tiempo que en otro momento hubiese dedicado a Switch lo estoy dedicando a otras tareas y aficiones. En consecuencia, se me hace terriblemente pesado ponerme en serio con la Switch… «¿Y con la GBA sí que te animas villano que se hace pajas a dos manos?» Pues sí, porque me he descargado un emulata fresquísimo para aprovechar, cuando me apetezca, los huecos de tiempo muerto. Además, se me hace bastante más ligero este tipo de juego retro sin tanta floritura como los juegos actuales (Eso y que le puedo meter modo «turbo» al emulador). Después de esta explicación un tanto incongruente y que probablemente no le importe una mierda a nadie vamos a echar el grumo verbal, como diría mi buen amigo Suso, y vamos a hablar del YuYu.

Concepto Cipotero : Como experto desarrollador de videojuegos y en adaptaciones de animu en concreto, pienso que a la hora de decidirse por una adaptación de un anime a un videojuego no todo vale. Creo que hay que estudiar el «producto origen» para poder traer un «producto resultante» que sea, cuanto menos, coherente. Adaptar un arco argumental que consiste en un torneo en el que se van enfrentando los distintos personajes, por lo general en combates individuales, a través de un RPG Táctico, llamadme loco, pero huele a bizarrada y a chamusquina. Que sí, que desde luego no pinta tan mal como si se desarrollese un FPS de Doraemon, pero tampoco es el género de videojuego que hubiese escogido yo para encarnar las aventuras de Yusuke Urameshi y compañía (Por ejemplo el título de PS2, un juego de luchas, es mucho más coherente con lo expuesto en el anime). El resultado de esta ideación es un juego cargado de «masillas» y en el que vas a tener que hacer un millón de misiones de mierda para llegar a un enfrentamiento contra un villano protagonista, es decir, uno de esos combates de la serie con los que te convertías por momentos en trípode. La consecuencia de emplear este género es un juego bastante «arcade» en el que habrá que ir pasando con agonías por mil y un escenarios clónicos, la mayoría de ellos con el objetivo de «elimina a todos los enemigos», para poder sentir que avanzas algo en la trama de la serie, lo que supone, hasta para un friki de Yu Yu Hakusho consumado como yo, un taconazo en la entrepierna… Le doy un champiñón amarillo por los huevos que le han echado a esta bizarrada porque vamos, el resultado es paupérrimo.

Bizarro y poco resultón, así es el YuYu.

Turbo-Paja : Por suerte, el emulador de GBA, entre sus múltiples bondades, cuenta con un «modo turbo» que pone el juego a correr a toda mecha (Y no te hagas la estrecha, bitch). Esto permite el deleite pajil esperado pues gracias a ello se puede pasar, de una forma más o menos amena, por las misiones chufa hasta llegar a la misiones que interesan por historia. Sin el turbo ni de coña me hubiese pasado el juego, ya no solo porque las misiones se repiten más que el cagar, sino porque las animaciones y los movimientos son lentos de cojones hasta la desesperación. Eso y porque en más de una ocasión me tocó repetir misiones (Clónico sobre lo clónico) porque soy un zopenco de cuidado con el teclado del PC y le daba sin querer a veces a «Load Status» en vez de a «Save Status», lo que me hacía perder el progreso y que se ulcerara el ojete.

Críptico en algunas mecánicas… : Aunque el juego tiene una especie de tutorial pocho en el que te explican las mecánicas básicas del juego (Que muy profundas no son que digamos), lo cierto es que cuando te enfrentas al tema de subir atributos y equipar objetos el juego es críptico de cojones. Solo con decir que yo me enteré prácticamente al final de que se podían equipar anillos… Anillos que, aún habíendome pasado el juego, no sé para qué cojones sirven. Sobre los atributos, estos se pueden ir asignando según los personajes vayan subiendo de nivel, potenciando sus estadísticas y permitíendoles aprender habilidaes. La cuestión es que en ningún momento te explican para qué sirve exactamente cada atributo ni qué habilidades aprende cada personaje por subirlos. El atributo «Movimiento» está claro para qué sirve, pero los otros tres que son «Banco Espíritu Santo», «Poder Fecundo» y «Ataque Felatriz» pues no quedan demasiado claros, más cuando subes por ejemplo «Ataque» esperando que se refuercen las habiliades físicas y no notas un carajo cuando las utilzas. Después, cada personaje aprende habilidades al subir atributos distintos y esto es algo que tampoco te explican en ningún momento, por lo que para lo que para un personaje puede suponer aprender su habilidad definitiva, para otro puede ser una pérdida de puntos. Vamos, como un pedo que te llega torcido al recto. La solución se llama «Gamefaqs», donde hay una guía fresquísima de las habilidades que aprende cada personaje y las características de las mismas.

… pero globalmente Facílisimo, como vuestras hermanas : Pese a todo el tinglado con los atributos el juego es fácil de cojones, especialmente cuando se empiezan a desbloquear algunas de las habilidades de los personajes. Personajes de entrada merdellones como Hiei y Kurama, a lo poco que suban de nivel y aprendan algunas habilidades se convierten en verdaderas máquinas de fecundar (Sin contar que sus habilidades definitivas son bacanales que aliminan en un pestañeo a grupos enteros de enemigos). Existe pues un cierto desequilibrio entre el poder de los personajes y el reto que suponen las distintas misiones haciendo que, salvo bukkakes imprevistos sobre algún personaje al que de repente le atacan todos los enemigos de la pantalla, el juego sea un paseo. Incluso los temidos jefes, algunos de ellos capaces de borrar del mapa de un solo ataque a los personajes con menor capacidad defensiva, suelen caer al primer golpe si se utiliza sobre ellos alguna habilidad con el «especial» cargado. En este juego los «Especiales» vienen representados por una bararra que se va recargando con las acciones, se pueden «guardar» de una misión a otra, por lo que una vez cargados los podremos emplear cuando queramos, y lo que hacen es reforzar de forma desorbitada una determinada habilidad, lo que suele acabar con la muerte instantánea de cualquier enemigo sea o no jefe.

Los jefes, «temibles» en aparciencia, caen fácilmente de una hostia mal dada.

Las putadas del tablero : Aunque suene a perogullo decirlo, pues lo que me leéis sois unos culturetas versados en el ámbito del videojuego (que no en el del amor), los RPG tácticos desarrollan su acción en un tablero y el YuYu no es menos. La putada que quería señalar al respecto es que los movimientos de los personajes se ven muy penalizados con los accidentes del terreno, como colinas o montañas, algo que podría ser esperable, pero también se ven muy penalizados cuando se cruzan con personajes aliados. Es decir, si hay que pasar por encima de un personaje aliado el movimiento se ve también muy mermado y hay escenarios en los que, literal, la acción se desarrolla en un puto pasillo estrecho en el que solo cabe una ficha por lo que avanzar es un puto suplicio. Lo mismo ocurre al principio de cada fase cuando los personajes aparecen apelotonados en un punto y normalmente es un infierno, que exige muchos turnos tirados a la basura, el mover y llevar a primera línea los personajes que atacan a melé si el juego ha decidido ponerlos en la retaguardia. Una putada que se repite más de la cuenta y que llega a tocar bastante las narices.

Las limitaciones de movimiento de los personajes son uno de los principales lastres del YuYu. Pd. Atentos al sprite del enemigo con chandal de camello. Pd2. WTF? Para bizarro el blog del que he sacado esta imagen…

Orgías curiosas entre personajes e inventadas varias : Está claro que cuando adaptas un anime, una serie o una película a un videojuego puede que sea necesario que te saques de la chistera algunas cosas para darle esa dimensión de jugabilidad al producto que se adapta en cuestión. En el YuYu en particular estas sacadas de chistera son bastante descaradas. Si bien el argumento es relativamente fiel a lo que sucede en el anime, especialmente en lo que a hitos importantes se refiere, y se entiende que el relleno inventado, el de ir pasando por mil misiones clónicas entre combate y combate del torneo, es para que tenga sentido el género de RPG táctico, lo que no se entiende demasiado es el cómo se conforma el grupo de personajes. Que sí, que mola que te dejen controlar algunos de los villanos «cool» del anime, pero tanto sus subtramas como el hecho de que se unan al grupo de protagonistas no tiene ningún puto sentido. Esto que podría molestar a los más puretas (Menudos hijos de puta), tampoco es que a mí me haya tocado mucho la moral y entiendo que lo han hecho para dar «variedad» y frescura a un grupo protagonista que de lo contrario contaría únicamente con cinco individuos (Y no siempre pues hay que tener en cuenta que la «Maestra Hentai» palma de un modo bastante gore (SPOILEEEEEEEEEGUEIMPEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEESSEEEEEER)). Además, incluso diría que esto me ha parecido una buena idea porque te permite controlar a…

Aunque la plantilla de personajes no tiene ningún puto sentido, y menos las subtramas que te llevan a conseguirlos, esta aporta cierta variedad y frescura al combate.

Chu, el borracho cabrón : Aunque he visto varias veces Yu Yu Hakusho no es un anime que haya revisitado recientemente, por lo que hay algunas cosas que no recordaba y que el YuYu me ha permitido rememorar. Una de ellas es Chu, personaje cuya imagen siempre me venía a la cabeza al escuchar la tan manida frase de «pega más que padrastro borracho» pero que no terminaba de localizar en ningún anime hasta que el YuYu me ha recordado su origen. Chu es un borracho cabrón al que le gusta más el Sheriton que a los chavales que se ponen hasta el culo en el polígono por la noche el fin de semana. Como buen borracho, en el anime es un villano que protagoniza un combate épico a cabezazos, cabezazos que se trasladan al juego a modo de una de las técnicas más jodidamente tremebundas y poderosas del juego la cual, prácticamente sin coste, hunde en la miseria a cualquier enemigo que se le cruce en el camino. La única mierda buena que trae el juego

Chu, genio y figura.

Técnicamente, un cagarro de GBA : A nivel técnico pues tenemos lo esperable para un juego de GBA aunque con unos sprites que, a mí personalmente, me han parecido bastante merdellones y una fuente de texto que hace que lo que leas parezca más cirílico que nuestro alfabeto tradicional. A nivel sonoro no opino pues lo jugaba con el sonido apagado, pero huele de lejos a que es el típico juego que te taladra la mente con efectos de sonido estridentes y melodias chungas.

¡GUEIMPEEEEEEEEEEEEEEEEESS tremendo hijo de la gran puta!

Brokeback Mountain : Para finalizar me gustaría hablar del contenido post-juego y es que el YuYu incluye una zona «secreta» para aquellos que se han quedado con ganas de esperma una vez derrotado al jefe final del juego (No sé quién cojones se puede quedar con más ganas de esto). Esta zona es una montaña llamada la «Montaña Negra» o algo así, pues es donde te esperan un grupo de negros de tula oronda, prepucio redundante y escroto genoroso dispuestos a ponerte los ojos como los de un camaleón, a la cual nos llevará amablemente un piratón (Si es que todo son guiños a la sodomía) siempre y cuando tengamos, nada más y nada menos, a todos los personajes a nivel máximo. Sí, si no habías acabado hasta el rabo después de repetir ciento y una veces la misma misión clónica, ahora ponte a farmear para subir a todos los personajes al máximo nivel. Una auténtica metedura de rabo por la cual yo me negué a pasar. Entiendo que estamos hablando de GBA y de que había que reciclar contenido y buscar alguna excusa para alargar la vida inútil del juego, pero a día de hoy yo paso de estas mierdas. Si el juego hubiese sido variado aún me lo hubiese pensado, pues en esta zona hay enfrentamientos contra los villanos de otro de mis arcos argumentales favoritos del anime, pero con lo repetitivo que es el juego pues paso olímpicamente de echarle más horas a esa mierda. Tendré que buscarme los negros zumbones por otros lares…

Y poco más puedo decir del tan tremebundo YuYu y eso que pensaba que la entrada me iba a quedar bastante más corta de lo que me ha quedado. A mí personalmente el juego, pese a que me ha traido buenos recuerdos y me ha permitido rememorar un poco uno de mis anime favoritos, me ha parecido una castaña del tamaño de un campo de fútbol (Tremendo testículo). Not paja, but almost paja, pero como algo muy personal y únicamente por el contenido remember y de añoransa a la hinfansia. Por tanto, me es muy difícil recomendar el juego siquiera a los amantes del anime ya que lo considero café para muy cafeteros (O paja para muy pajeros, aunque el onanismo desmesurado sea una práctica mundialmente extendida). Si os gusta el anime y os van las bizarradas podéis echarle el tiento a una ROM, de lo contrario manteneros bien lejos de este veneno.

Dicho esto, pasemos a la tremebunda entrega de galardones:

Y a la tan ansiada y tumefacta pregunta… ¿Merece la pena soltar la gallina y ponerse hasta el culo de perico para comprar sin arrepentimientos el YuYu?

2 comentarios sobre “El YuYu: Ñordos con sabor a hinfansia

  1. Pues te vas a reír pero tengo la ROM instalada en la maquina china, porque pensé que era un juego de lucha xDDDD Eso sí, el puto mejor arco de la serie, y lleno de lagartos en chándal, señoras de polígono y pibes genéricos hace que se me quiten todas las ganas que pudiera tener de jugarlo, lo que no se es como tu has tenido las narices de hacerlo xD

    Sí algún día me da por probarlo, te digo, pero ya te digo, tan borracho o más que Chu tendría que estar, pibe que por otro lado al final si mal no recuerdo, no era tan mala gente una vez que le ganaban en el anime (lo que tiene el cliché de lo malos que se volvían buenos)

    Por lo demás gran entrada Araldcio, un besito 😀

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Gracias por pasarte a comentar Spi! Menos mal que el tío Arald te ha advertido porque yo de ti, aunque te guste mucho el anime, no lo tocaría ni con un palo. De peleas estaba el de PS2 que lo recuerdo bastante entretenido (Eso sí, hace años que no lo toco y no sé cómo habrá envejecido). De GBA había otro rollo de aventuras pero ese creo que cogía hasta el arco ese de Suzaku, aunque tampoco me hagas mucho caso porque hace tantísimo tiempo que tampoco lo recuerdo bien.

      Y no, los villanos esos al final no eran tan malos y creo que hasta ayudaban a los protas en algunas ocasiones, pero las «sidequest» con las que se unen al grupo en este juego son una alegoría a lo cutre y a lo sinsentido XD

      ¡De nuevo muchas gracias por pasarte y comentar Spi! Si algún día lo juegas harto de vino ya nos contarás qué tal el venenito de experiencia XD

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