¡GRIK! Eyaculación precoz en Azur

¡GRIK! (Apliquen el grito interno y ahogado propio de haberse pillado el prepucio con la cremarella del pantalón) es un videojuego del que no pensaba escribir pues me pareció tan corto que no tenía claro si le iba a poder sacar la suficiente chicha como para construir una entrada. No obstante, para que no se me tache de escritor de salseo y felatricidad envuelto en polémicas, he decidido sacarlo del memorando y dedicarle un breve espacio a la par de que me va aservir como gancho para hablar sobre la duración de los videojuegos (Save Game?, donde los temas trillados y los bacanales están a la orden del día). Así, de paso, hago tiempo para completar los juegos a los que estoy jugando actualmente y que sí que quiero traer al blog.

¡¡¡ GRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIK !!!

Hablando de duración en los videojuegos yo soy una persona que cuando se trata de ocio audiovisual me gusta aplicar la máxima de «lo bueno, breve, dos veces bueno». Aborrezco los videojuegos llenos de florituras y absurdeces que hacen que el juego se vaya por las ramas y se alargue hasta la saciedad. Por este motivo, salvando contados casos, suelo centrarme únicamente en las tramas principales ya que la mayoría de videojuegos adolecen de tener un contenido secundario vacuo con un único propósito de añadir capas y más capas de mantequilla para hacer parecer que la inversión euros/hora ha merecido la pena. Todo esto, desde mi punto de vista, resta a la narritva y en consecuencia a la posibilidad de contar en condiciones una buena historia. Por tanto, suelo tener preferencia por productos compactos que vayan al grano (Por ejemplo, Spiderman Mile’s Tula Gigante Morales frente al Marvel’s Spiderman de PlayStation 4). Como decía con anterioridad, hay excepciones a esta máxima como por ejemplo el caso de Horizon Forbidden West, al cual estoy jugando en el momento en el que estoy escribiendo esta entrada y en donde el contenido secundario enriquece de una forma excelsa al argumento principal.

SPOILER: Se viene…

¿Y por qué os cuento toda esta mierda? Porque ¡GRIK!, junto con Resident Evil 3 Remake, ha sido el único videojuego que he jugado en los últimos años que se me «ha quedado corto». Cuando lo terminé se me quedó cara de gilipollas mientras pensaba: «¿¡Ya está!?». Supongo que a muchos está frase os resultará familiar, pues estaréis cansados de oirla de la boca de vuestras parejas, pero en mi caso, incluso siendo partidario de videojuegos de corta duración, me dejó un poco pasmado lo precoz y abrupto del final del título. Hasta se me pasó por la cabeza ese pensamiento pecaminoso, tan propio de principios de la pasada generación con el «boom» de los mundos abiertos llenos de morralla y recadeo, que pone en tela de juicio el euro/hora: «¿Ha merecido la pena soltar 40 pavos por un juego que me ha durado cuanto apenas 5 horas?». Y aunque me avergüence pensar de esta forma tan impropia para mi persona, soy incapaz de no sentirme estafado al ver los 13 céntimos/minuto que me ha costado jugar a este ¡GRIK!. Esperpentos a parte, aunque sí que he disfrutado del título, pienso que para que un videojuego de esta duración se sienta como una experiencia completa debe tener una propuesta argumental explosiva que ponga todas las cartas sobre la mesa (Veáse Ther Order 1886), que la precocidad, entiéndase la metáfora, quede justificada por unos huevos cargados de contenido que necesitaban evacuar y no por una pajilla con prisas y a medio hacer. Aunque en temas de duración de videojuegos cada vez se tenga en mejor estima el defecto que el exceso, hay que tener presente que no todo vale y que una duración corta mal llevada puede llegar a ser igual e incluso más perjudicial que un alargamiento artificial. Y dejando esta breve reflexión falocéntrica en el aire pasemos a hablar del título que nos atañe… ¡GRIK! Memorias de una eyaculación precoz (Sí, de esas que dejan el calzón pringoso porque no te ha dado tiempo ni de sacarte el nardo). Por supuesto, con champiñoncillo rojo preventivo al inicio del riguroso análisis por toda la movida comentada de la duración .

Navegante Entertainment se inspiró en esta famosa escena del cine para desarrollar ¡GRIK!

La precocidad por bandera : A nivel argumental ¡GRIK! no inventa la rueda. En ¡GRIK! controlaremos a ¡GRIK!, un individuo perteneciente a una especie de «gorrominos» luminosos que habitan en el mundo de Azur y que se ha visto amenazada por la invasión de una epecie de kobolds y de una miasma que está arrasando con el mundo (La documentación rigurosa como herramienta a la hora de escribir nunca falta en esta santa casa). En este contexto, ¡GRIK! debe encontrar a sus dos hermanos y ayudar a los últimos refugiados de su especie a buscar un nuevo hogar mientras se enfrenta a inmunerables criaturas y peligros. Todo esto, aunque tampoco está mal narrado, desde mi punto de vista termina contándose de una forma un tanto abrupta y a cagaprisas. Tal es así que cuando derroté al último jefe y saltaron los créditos no podía creer que ya hubiese terminado el juego. La sensación de incertidumbre fue total, más cuando el jefe final parece «otro jefe más», sin una baza argumental y sin plantear un desafío a la altura que le haga merecedor de su título. Si bien es cierto que el final da pie a una segunda parte o a algún tipo de DLC, lo hace con un «tijeretazo», con un «vamos a acabar prontito para sacar una segunda parte y así sacar más dinero». Parece mentira que yo lo diga pero hubiese agradecido un par de horas más de duración para reforzar el argumento y la narración y dar al juego ese «empaque de aventura completa». Regulero esto.

La resolución de puzzles aprovechando las mecánicas exclusivas de cada personaje supone la base jugable de ¡GRIK! (¿Qué por qué pongo esto dentro del apartado de «Argumento y Narrativa»? Porque en el apartado de «Jugabilidad» no me cabe y soy un virtuoso del blogging).

El falso metroidvania incestuoso : Hablando de jugabilidad, aunque cuando compré ¡GRIK! pensé que estaba adquiriendo un metroidvania, por lo que entreví entre capturas y vídeos, cuando empecé a jugarlo me di cuenta que estaba equivocado. Si bien es cierto que toma elementos de este género, ¡GRIK! diría que se acerca más a los videojuegos de plataformas en 2D y al género de los puzzles. Más que en los enfrentamientos, bastante sencillos, y que en una exploración exhaustiva, ¡GRIK! centra su jugabilidad en la resolución de acertijos alternando el control de los tres personajes jugables, cada uno con sus respectivas habilidades. Aunque empecemos controlando únicamente a ¡GRIK!, a medida que avancemos en el juego se le unirán sus dos hermanos (Pedazo spoiler que os he colado), siendo ambos unidades individuales que deberemos controlar a la par y de forma independiente, aumentando de forma considerable la complejidad del juego hasta el punto de que para determinados enfrentamientos yo intentaba dejar al margen y en una zona segura a aquellos personajes que no iba a controlar para que no los matasen de forma accidental.

Los enfrentamientos contra los jefes no son excesivamente complicados, pero el tener que controlar a la vez a los distintos personajes se puede llegar a convertir en un dolor de huevos…

Aunque el juego cuenta con un botón para aunar el movimiento de los tres personajes, en un claro alegato a lo incestuoso, es cierto que para sortear alguno obstáculos hay que tomar el control individual de cada uno, lo que puede llegar a entorpecer alguna travesías. Pese a sus peros, este sistema de control de los personajes pienso que es lo que le da miga al juego aunque en ocasiones pueda llegar a ser una jodienda. En resumidas cuentas, para progresar en el mundo de Azur hay que ir alternando entre los distintos personajes para resolver los puzzles que se planteen con las habilidades exclusivas de cada uno de ellos. Respecto a las mecánicas individuales de cada personaje, me quedo con el gancho de Raydel como habilidad cancerígena del juego ya que se me daba como el culo. Por suerte, es el último personaje que se une al grupo y el juego ya está dando sus últimas bocanadas cuando tomamos su control, por lo que las secciones que dependen del uso de dicha habilidad son las menos. En cuanto a mi personaje favorito, en lo que a mecánicas se refiere, sería el bueno de ¡GRIK!, pues tiene una esquiva que esta bastante rota en los enfrentamientos, haciendo que su control se asemeje al de un ágil gitanillo dispuesto a robar carteras sin ser atrapado.

Raydel es la polla, pero al segundo abismo que ta toca que saltar usando su gancho ya te arrepentienes de que se haya unido al grupo…

Para ir cerrando el apartado jugable de ¡GRIK!, otro aspecto interesante a tener en cuenta sería la exploración de los escenarios, que si bien no es tan profunda ni hace tanto uso del backtracking como un metroidvania clásico, será fundamental para resolver los distintos desafíos que plantea el juego, para obtener objetos curativos y de mejora y para obtener ciertos coleccionables que amplían las habilidades de los protagonistas. En mi caso tampoco es que me rompiese demasiado los huevos explorando todos y cada uno de los rincones de los escenarios, pero reconozco que me resultaba muy gratificante descubrir esos pequeños secretos que se traducían en mejoras directas para los personajes. Eso sí, tal vez hubiese explorado un poco más si no fuesen un coñazo los desplazamientos «en grupo» una vez están desbloqueados los tres personajes, aunque siempre tienes la posibilidad de dejar a alguno de los personajes en el pueblo central.

Sin llegar a ser exhaustiva, la exploración es uno de los pilares fundamentales de ¡GRIK!

Un lefazo artístico : Sin duda alguna, lo que entra de maravilla y sin vaselina en ¡GRIK! es su apartado artístico. De entrada lo que más llama la atención del juego es ese diseño artístico como de lienzo dibujado a mano. Este diseño, presente tanto en los personajes como en los propios escenarios, es una auténtica delicia visual de principio a fin. Además, este arte viene acompañado de una forma magistral por un apartado sonoro y musical excelente (Que poético he estado en este párrafo). Y poco más que añadir, el juego es bonito de cojones y punto.

Es innegable que visualmente ¡GRIK! da para paja.

En cuanto al rendimiento, incompleto como un nardo sin sus huevos : ¿Que es un arroz a la cubana sin tomate ni huevos? Pues lo mismo que ¡GRIK! en la versión base del cartuchillo de la Switch. Entiendo que estos videojuegos indie están desarrollados por equipos pequeños que probablemente no puedan permitirse invertir demasiado en testers y todo ese tinglado, pero no es para nada de recibo que un videojuego tan sumamente pequeño, por el que has soltado 40 talegazos, sea un antes y después tras instalar los parches. Tampoco voy a poner el grito en el cielo ni voy a cagarme en Navegante Entertainment por ello, ya que no deja de ser una gilipollez que se resuelve con dos minutos de actualización, pero es algo que no puedo pasar por alto y no penalizar en mi extremadamente objetivo e influyente ANÁLisis (A ver para cuando me fichan los del Metacritic). Sobre todo lo que se corrige con estas actualizaciones es la interfaz, que se vuelve más intuitiva y atractiva, y la música, que en la versión base suena rota o directamente no suena, lo que en un juego tan «audiovisual y artístico» como este es como tener un «peico enconao» que no puedes echar.

Balance Final: 1 / 3 / 1

Y la entrada, cortita pero intensa, llega de este modo a su fin y es que cinco horas de juego no dan para escribir mucho más… (Si al final me costará más escribir esta entrada que lo que me ha costado pasarme el juego). Haciéndolo breve, como le gusta a Navegante Entertainment, a ¡GRIK! lo definiría como un videojuego correcto, divertido y ligero, perfecto para esos momentos en los que te sientas en el inodoro o como título de desasosiego entre dos videojuegos contundentes. Además, es un título que por su género y características le viene como anillo al dedo a la Nintendo Switch. Como principal pega quiero retrotraerme a lo comentado sobre la duración, aunque no quiero volver a reabrir el debate, simplemente lo vuelvo a remarcar para que a nadie le pille de imprevisto la brevedad del juego y el euro/minuto tal y como me pasó a mí.

Tras el final precoz de tan emblemático análisis, pasemos a la emblemática entrega de galardones:

Y a la eterna pregunta… ¿Merece la pena ahorrar en terapias para la eyaculación precoz y soltar la gallina y comprar ¡GRIK! Memories of Azur?

2 comentarios sobre “¡GRIK! Eyaculación precoz en Azur

  1. En cuanto tenga ganas y dinero, me gustaría darle un tiento, más tras lo leído en este análisis que me ha dado muchas ganas de comprarlo, aunque para entonces, quizás aproveche y lo pille digital o bien físico rebajado, porque aunque no soy partidario del euro por hora, gastarse uno 40 napos en un juego a medio cocer… Mmm… No se yo.

    Por lo demás ¡GRIK! tiene buena pinta y me lo has vendido bien, espero más ANALisis cortos y menos fotos de gente pilándose los huevoncios con cremalleras.

    Un saludo Arald 😀

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    1. ¡Gracias por pasarte y comentar Spi! 🙂 Para echar un ratito la verdad es que es un juego bastante divertido, pero como bien dices invertir 40€ en ello es, al menos atendiendo a mí experiencia, demasiado. Sobre los de los ANALisis y lo de los huevos pillados en la cremallera no puedo prometer nada, la incertidumbre es la norma en esta casa porque nunca sabes que te vas a encontrar (A parte de temas trillados XD).

      Si lo juegas ya me cuentas. Un saludo y gracias de nuevo por comentar Spi =)

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