Los 6 JRPG que más me han Decepcionado

Estas últimas semanas en Twitter el género JRPG ha sido tendencia y no precisamente porque la gente profesase amor hacia el mismo. Una gran mayoría de los tuits buscaban la polémica hablando de «decepción» en general y metiéndose con mi queridísima saga de Final Fantasy en particular. Ya sabéis que como divulgador profesional de este medio, para preservar mi tan característica objetividad, yo no me caso con ningún estudio desarrollador de videojuegos pero teneís que tener presente que a mi Final Fantasy no me lo tenéis que tocar porque os M-A-T-O. La cuestión es que después irritarme un poco tras leer a tanto pseudointelectual y a tanto GamerTM queriéndose hacerse los interesantes al recomendar JRPG de nicho a la par que denostaban a Final Fantasy por ser popular (Que sepáis que no por ello váis a follar más), me han entrado ganas de aportar mi grano de arena a la tan sangrienta trifulca.

Inicialmente esta entrada iba a tratar sobre la monotonía de las mecánicas de Monster Hunter Stories 2 pero al final me ha dado pena sacar a pasear el bate con este título porque a la postre tampoco me ha disgustado tanto, o al menos no tanto como los videojuegos de los que voy a hablar en la presente entrada. El tener el bate cargado y listo para repartir ha sido la gota que ha colmado el vaso y que me ha llevado a escribir una entrada nacida de la inquina (De vez en cuando hay que desahogarse y echar bilis en redes que si no después terminas con el bazo inflamado, con estreñimiento o con algo peor). Algunos de los títulos de los que voy a hablar ya han pasado por el blog y algunas de sus reseñas están un tanto edulcoradas por el amor del momento. Pero hay que tener en cuenta que desde entonces ha pasado el tiempo suficiente para que el germen del rencor haya echado raíces y haya crecido lo suficiente. Gracias a ello en la presente entrada voy a poder verter todo ese odio acumulado y que, desde luego, esos videojuegos merecen. Sin más preámbulos, en una lista desprovista de amor que no de pasión, estos son los 6 JRPG que más me han decepcionado (En orden ascendente, mentecatos):

Final Fantasy Type-0 HD

Empezamos la lista con un título que nunca me había llamado demasiado la atención pero al que me animé jugar alentado por los comentarios positivos que leí al respecto en Twitter. Craso error, si es que quien me manda fiarme de lo que se dice en Twitter… Al tercer día de jugarlo tuve que tirar la toalla porque el juego me aburría a más no poder. No sé, no llegó a cautivarme y me negaba en rotundo a forzarme con algo que no me gustaba. Aunque el argumento y el planteamiento no me parecían malos, con ese rollete de serie de instituto para adolescentes de Antena 3, no me parecían lo suficientemente interesantes para obviar el tufillo a «port» de PSP que tiene el juego y que se me hacía muy difícil de digerir. No obstante, apretando el culo esto lo podría haber llegado a tolerar, pero el detonante que hizo que lo abandora fue su jugabilidad por diversos motivos. Esta jugabilidad muy del estilo ARPG y que, salvando las distancias, me recordaba a Kingdom Hearts, se me hacía muy incómoda y caótica. Además, el hecho de que te «obligaran» a farmear para tener a los mil personajes controlables a un buen nivel para progresar en el argumento no mejoraba en absoluto la situación. Entiendo que esto último se debería a que las capacidades de su consola original eran las que eran y algo tenían que hacer para que el juego se alargara… En resumidas cuentas una auténtica decepción, pero con la suerte de que supe retirarme a tiempo cuidando de ese modo tanto mi salud mental como mi integridad intestinal. Una retirada a tiempo es una gran victoria, lema que no apliqué a muchos de los juegos que vienen a continuación…

Final Fantasy IV NDS

El rey de los ardores. Si hay algún videojuego que fomenta la violencia y que hace que los chavales se conviertan en asesinos potenciales es este. De nuevo otro Final Fantasy (Aunque reconozco que a veces soy un poco felatriz de la franquicia Final Fantasy cuando las cosas son reguleras hay que decirlo) y de nuevo otro título del que siempre he leído muy buenas críticas y que a mí me llevo a urgencias del hospital a que me diesen puntos en la frente después de partir por la mitad la N3DS de un cabezazo. En serio, pocos videojuegos me han hecho cabrearme más que este. Dicen que es cuestión de versiones, que en SNES y PSP el juego está muy bien, pero la versión que yo jugué en NDS era el anticristo y espero que nadie me diga lo contrario porque se come mi N3DS ya reacondicionada. Un juego roto y sin ningún puto sentido en lo que a dificultad se refiere. Entiendo que un jefe sea difícil y desafiante, pero lo que no es ni medio normal es que un grupo de enemigos aleatorios te mande a tomar por culo en un turno, sin que siquiera puedas mediar acción y yendo a buen nivel, obligándote a repetir una mazmorra ya tediosa de por sí por sus escasos puntos de guardado. Tal vez un día me piense el volverlo a jugar en alguna de sus otras versiones, porque la verdad es que el argumento y los personajes, sin que diesen para paja, me parecían interesantes. Otro videojuego que no pude terminar porque acabé muy asqueado con el tema de las muertes injustas pero con el que tuve la santa paciencia de llegar a la mazmorra final aunque pienso que debería haberlo dejado antes para ahorrarme unos cuantos digustos. Una historia de amor y odio desde luego.

Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca

La historia se repite: un títuo que cogí con mucha ganas, pues había oído maravillas al respecto, y de nuevo un tremendo castañazo que me llevé (Esto de ir con las expectativas altas y estamparse, como podéis ver, es una constante en esta lista). En este caso el hostión fue más fuerte si cabe ya que venía con muy buenas sensaciones de Ni No Kuni 2. Respecto a Ni No Kuni mi queja radica únicamente en su sistema de combate, lo que supone una verdadera pena pues en el resto de sus apartados el título me pareció excelente y manda cojones que el tema jugable empañe de este modo la experiencia de juego. Ya lo dije en su día pero es que el sistema de combate de Ni No Kuni no tiene ningún puto sentido ya que parece un popurrí de cosas mal hechas: una IA de aliados más mal programada que el Cyberpunk, un curso de acciones torpe durante el combate que te hacía sentir como un borracho fuera de control a los mandos, un sistema de pseudo-Pokémon lleno de carencias, un desequilibrio imortante entre la obtención y el consumo de recursos… En pocas palabras, el sistema de combate no tiene una sola puta bondad, hasta llegar al punto de que a mí se me cerraba el ojete de la tensión cada vez que empezaba un enfrentamiento. Una auténtica lástima porque, sino fuera por esto, el juego me hubiese parecido una maravilla.

Tales of Vesperia

INFUMABLE

Kingdom Hearts 2

El único JRPG de mi infancia que traigo a la lista ya que supuso una herida que creo que jamás cicatrizará. En aquellos años de añorada pubertad, Kingdom Hearts era uno de mis videojuegos favoritos pues había hecho realidad uno de mis sueños más húmedos de la época que era reunir en un juego a mis personajes favoritos de Final Fantasy en un mismo videojuego (Disculpando la parte de Disney, que me parecía una soberana gilipollez que jamás llegué a entender pese a que suponía la mayor parte del juego). La cuestión es que el primer Kingdom Hearts me lo pasé al 100% y lo rejugué unas tantas veces, así que no fue de extrañar que se me hiciese el pene agua cuando descubrí que iban a lanzar una continuación. Tras el lanzamiento de Kingdom Hearts 2 fui, Verbatim en mano, a una página de descargas de ISOs para descargar el juego. Una vez tuve el juego en mis manos, me aventuré a jugarlo en casa de un amigo que también era muy aficionado a la primera parte con la finalidad de compartir ese momento tan esperado y tan especial. Entonces arrancó el juego y se nos cayeron sendos huevos al suelo al ver que controlabas a un pijolis en vez de controlar al Sora acompañado del puto, que no pato, Donald. «Bien, no pasa nada», pensamos, pues recordábamos que el inicio del primer Kingdom Hearts también era una fumada de porro más grande que un brazo de gitano. «Pronto las cosas empezarán a encajar, no pueden dejarnos con esta cara de gilipollas durante todo el juego», dijimos, lo que no sabíamos era cuan equivocados estábamos…

Ignorante de la verdadera realidad, llegué al final del juego sin tener ni puta idea de qué cojones estaba pasando, con la constante sensación de que habían recortados fragmentos de la historia y de que todo era más incoherente que los discursos políticos en campaña electoral. Poco después, descubrí que no nos estábamos enterando de una puta mierda porque antes de ponerse a jugar al Kingdom Hearts 2 tenías que jugar a un juego de cartas de Game Boy Advance que a nadie le importaba un carajo y que hacía de enlace entre ambas entregas. Y con las sucesivas entregas de la franquicia ya me quedó claro que para seguir el hilo de Kingdom Hearts necesitabas tener prácticamente todas las consolas, leer Cincuenta Sombras de Grey a la inversa, fumarte un canuto más gordo que la pata de un mamut y aderezar tu desayuno con vello púbico de Nomura. Como no me gusta sonreír mientras me dan pollazos en la sien, decidí romper por completo mi relación con Kingdom Hearts. No obstante mi dignidad únicamente se mantuvo intacta hasta hace un par de años cuando, con motivo de mi debilidad carnal y alentado porque estaban sacando recopilatorios completos de los distintos juegos para jugarlos todos en PlayStation 4 (Los típicos Kingdom Hears FULL REMIX TODOS/AS/ES SLEEPPEYOTEYFUMADA V. 2.343943954582359283598235928352), decidí darle otra oportunidad a la saga. Este reencuentro con Kingdom Hearts me duró solo dos días pues empecé jugando al infumable juego de PSP y reafirmé que esa mierda no estaba hecha para mí. El último clavo del ataud, y la sentencia de que no me volveré a acercar a la saga ni con vuestro nardo, fue el juego musical que sacaron recientemente ya que por ahí no paso ni de coña.

Tales of Vesperia

Mantengo lo de infumable, pero creo que os debo una explicación al respecto. Tales of Vesperia posiblemente sea el JRPG que menos me ha gustado y que menos he disfrutado de todos los JRPG que he llegado a jugar. Un título cuyo recuerdo me produce urticaria y retortijones. Sé que estas declaraciones son bastantes duras pero es que echo la vista atrás y no le encuentro prácticamente ninguna virtud a este título: los personajes no me gustaban, el argumento nunca me llegó a atrapar, los diálogos se me hacían eternos y bochornosos, el combate repetitivo… Es un juego que cogí con ganas pero con el que no llegué a conectar en ningún momento y que terminé acabando por obligación, pues me pilló en una época que me auto-impuse, estúpido de mí, terminar todo juego que empezara. Confieso que todo esto también coincidió con un mal momento personal en lo que a mi relación con la afición a los videojuegos se refiere. Tal vez fue esta suma de factores lo que hizo que aborreciese tanto el juego más que su propia calidad en sí, pues no me cuadra que sea un juego muy querido por los aficionados al género. Factores externos que magnifiquen su desdicha o no, esto no quita que piense que el juego es una cagarruta. No lo volvería a jugar ni aunque me pagaran con lujos y carnes.

Xenoblade Chronicles

La guinda del pastel, un videojuego que con cada día que pasa empeoran los recuerdos que tengo sobre él. De nuevo, otro videojuego que jugué en un mal momento de mi vida, algo que también influye en mi opinión negativa pero que desde luego tampoco lo explica todo. Este título me lo vendieron como el mayor orgasmo errepejero de los últimos tiempos y cuando lo juegué me encontré con un panorama diametralmente opuesto. Para ser justos, diré que las primeras veinte horas de juego me parecieron una maravilla y que las disfruté muchísimo, pero superado ese umbral el juego se me hizo cansino a más no poder con una recta final infumable que no hay por dónde cogerla. En el desarrollo de Xenoblade Chronicles hay un claro punto de inflexión en el que el ritmo narrativo se convierte en un auténtico desastre, los escenarios y los enemigos se vuelven repetitivos, los combates monótonos y carentes de progresión, aparecen saltos de dificultad muy absurdos y se nota que están intentando estirar el chicle a más no poder. El videojuego también tiene sus cosas biuenas, como un argumento bastante decente, pero que no da para paja, y algunos personajes, aunque una minoría, destacables. Pero todos estos aspectos positivos ni de lejos palian los negativos. Llamadme loco pero yo en Xenoblade Chronicles veo un compendio de taras que hacen que se me caigan los huevos al suelo del desconcierto cada vez que veo a alguien endiosar este juego (Aunque está claro que para gustos cojones). Oí por ahí una ida de olla interesante que decía que este juego se encumbra tanto porque salió en una época en la que el JRPG estaba muy flojo y sus coetáneos eran muy regulares, por lo que la gente lo recuerda mejor de lo que verdaderamente es. No soy muy partidario de las conspiranoias de este tipo pero he llegado a tal nivel de confusión respecto a la opinión que me genera este juego versus la opinión de terceros que ya no sé que narices pensar. En resumen y hablando claro: Me prometieron el oro y me comí un buen ñordo.

Pues aquí estaría la lista de JRPGs que a MÍ (Que no a tí, a él, a ella, a elle, a vosotros, a ellos, a ustedes, a tu gato, a tu puta madre, a su perro, a Pikachu…) me han decepcionado por una razón u otra. Como podréis ver son muchos los motivos que me han llevado a repudiar estos juegos, aunque viendo la lista en perspectiva sí que es cierto que veo similitudes entre los distintos juegos como por ejemplo en los sistemas de jugabilidad que no me han convencido o en el hecho de ir con las expectativas altas a la hora de jugar a los susodichos. No me extraña lo de la jugabilidad pues el JRPG es un género en el que, aunque se suele hacer mucho hincapié en el argumento, si el conjunto de componentes que conforman el videojuego no encajan bien la experiencia puede verse ensombrecida. No por nada el JPRG es el género de videojuegos al que más se le exige desde un punto de vista crítico ya que, a diferencia de otros géneros, para que un JRPG sea sobresaliente como norma tiene que ser muy bueno en argumento, narrativa, jugabilidad, gráficos, banda sonora… Algo que en parte me parece injusto pero que, repasando mi experiencia con los títulos que trae esta lista, es una realidad.

Por otra parte me gustaría mencionar la importancia de los «factores externos» a la hora de disfrutar de un videojuego y de cómo estos pueden hacer virar de un polo a su opuesto nuestra experiencia de juego. A veces nuestro presente a la hora de jugar a un videojuego puede llegar a hacer que lo disfrutemos o lo aborrezcamos, algo que como habréis visto también queda reflejado en la lista que acabáis de leer. Tampoco quiero explayarme demasiado con esto porque el compañero Spiegel del blog GreyBox escribió una reflexión al respecto muy completa y de lo más interesante (Encima de ser más virtuoso con el verbo que un servidor me ha hecho el trabajo, si es que no se puede pedir más): Cuando el momento lo es todo a la hora de jugar.

Y para cerrar la entrada me gustaría dejaros una bonita frase que os invite a reflexionar para poner fin a todo este absurdo de la guerra de consolas y el conflicto de «mi videojuego es mejor que el tuyo»: Juega, deja jugar y si te metes con Final Fantasy iré a tu casa y te cortaré el nabo con un serrucho poco afilado para después dárselo de comer al perro de tu vecino. Un beso.

3 comentarios sobre “Los 6 JRPG que más me han Decepcionado

  1. «Si os metéis con Final Fantasy MA-TO» Dos líneas después se mete con un spin-off de la franquicia y una entrega numerada xDDD Ya en serio, algunos de los que mentas en la lista tengo muchas ganas de probarlos como el Ni no kuni, el cual solo jugué un par de horas o el vesperia, que me hablaron maravillas de él, del xenoblade ni digo nada, porque ya hablamos aquí hace un tiempo de lo que pensaba de él (De nuevo hazte un favor y ni te pases por el segundo)

    Por lo demás como dije en el articulo que mentas y el que agradezco mil que menciones aquí, al final me puede el ansia y aunque dropee Type-0 me lo he vuelto a comprar por dos chavos, así que cuando tenga tiempo y ganas le daré, teniendo en cuenta, que el juego esta mas estirado que un chicle gastado y de KH ni hablamos, porque yo tragué hasta el 3 y ni una más le pasó al puto Nomura…

    Ale aquí tienes mi comentario extendido, un besito, a seguir bien y a ver si te pones con sagas nicho de bien, que FF no es todo lo que existe en el JRPG (No me iba a ir de aquí sin pincharte un poco)

    Un saludo 😀

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Muchas gracias por comentar Spi! No me tengas en cuenta lo de FF que ya sabes que en esta casa la incongruencia es el pan de cada día XD Lo de Vesperia y Ni No Kuni es una apuesta arriesgada, especialmente con el primero, pero bueno al final todo es cuestión de gustos y cuando se trata de entregas tan queridas por el público es porque algo tienen que tener solo que en mi caso no lo supe ver. Sobre KH creo que has dado el paso lógico y lo único que te echaría en cara es que has tardado mucho en darlo XD

      En resumen, a la mierda FF y me voy a pillar el JRPG de nicho que más waifus tenga para creerme el puto rey de Twitter XD Si esa gente supiese los ñordos que hay en esos «nichos» de JRPG…

      ¡De nuevo muchas gracias por comentar Spi! ¡Es un placer charlar contigo! 🙂

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