Decálogo de por qué Days Gone es la Polla

Hoy quiero hablar de uno de esos videojuegos que de forma inesperada te vuelan la cabeza y con los que terminas soltando una lagrimita blanquecina de placer porque te han encantado cuando no esperabas absolutamente nada de ellos. Este es el caso de Days Gone, un título que tuve durante meses en la estantería cogiendo polvo y que decidí sacar del precinto hace unas semanas porque no sabía muy bien a qué jugar, marcándome de este modo un Detroit Become Human salvando las distancias (Si léeis mi entrada al respecto sabréis de que hablo y de paso me dáis más visitas). Si bien el orgasmo videojueguil vivido con Days Gone no ha sido tanto, pues Detroit es mi videojuego favorito de la pasada generación, sí que ha sido bastante considerable. Y es que es genial esa sensación de descubrir una joyita en un videojuego que de entrada no te interesaba demasiado y que te compraste porque lo viste de oferta a veinte eurillos.

¿Y por qué de entrada no me interesaba demasiado? Porque la prensa desespecializada del videojuego le ha dado a Days Gone palos por doquier, le ha pisado los huevos y después le ha cagado en la boca. Tampoco es que yo sea de fiarme mucho de la prensa, pero cuando a un título se le critica tanto lo mínimo que puedes hacer es sospechar y, quieras o no, esto hace que el interés que te pueda generar sea menor que el que te genera un título al que le masajean los huevos con aceite de caléndula (Puto Kena…). En cualquier caso, la puntuación y la crítica realizada por los usuarios, los cuales parecer ser que sí que han jugado al juego y lo han terminado ya que se nota que han visto como madura el juego en su globalidad tras sus primeras horas, parece más acorde a las sensaciones que he tenido yo respecto al juego. Es por este motivo, por los aspavientos negativos que hizo la prensa sobre el juego, por el que he decidido hablar de Days Gone en la sección de «¿Tan malo es…?» para de este modo lavar su reputación y demostrar, a través del sistema de puntuación de los champiñones de la verdad, que este videojuego es la polla con sus dos respectivos cojones (Al final es el mismo esquema de las entradas de la sección «Let’s Play!» pero con un poco más de caché). Pero antes de ir al lío y empezar a regalar setas, me gustaría detenerme un poco más en todo este embrollo con la prensa…

La prensa desespecializada acosando al pobre Deacon San Juan…

No soy un conspiranoico ni un Enrique de Vicente de la vida, pero con Days Gone estoy viendo algunos de los mismos patrones en la forma de presentar las críticas que he denunciado en anterioridad en títulos como MediEvil Remake y Oddworld Soulstorm. Entiendo que Days Gone en su día se criticara por un lanzamiento truculento debido a sus numerosos bugs (Aunque viendo lo «pechito paloma» que es la gente con esto de buscar errores ya pongo hasta en duda que fuese para tanto…), pero en la actualidad, doy fe de ello pues acabo de terminar el juego, no hay ni medio bug. Pese a ello sigo viendo que en la reciente versión de PC al juego le siguen metiendo unos cañazos que no los veo ni medio normales (¡Ojo! Por parte de la prensa, que no de los usuarios). Es como si se hubiesen puesto de acuerdo en que la «línea editorial» que se lleva respecto a Days Gone es que es un videojuego malo al que hay que criticar a piñón ya que esto es lo que da visitas. Lo más gracioso de todo esto es que le echas un vistazo superficial a las críticas negativas y son un copia pega las unas de las otras, críticas que además parecen escritas por alguien que no ha jugado más allá de 5-10 horas y que van cargaditas de soberbia y de bocachanclismo. Me gustaría regalar una mamadita a su autor y hacer una mención especial a una de las críticas más negativas que había en el Days Gone de PC que decía que el juego no estaba mal pero que, literal, «lo puntuaba negativamente porque no era a lo que estaban acostumbrados los jugadores de PC». Olé sus santos cojones. Este es el nivel de las páginas que se incluyen en Metacritic. Espero que a este señor no le pagasen ni con bocadillos porque vamos… Por suerte, la opinión de los usuarios se desmarca de toda esta bazofia, poniendo los puntos sobre la íes y situando al juego en el lugar en el que se merece. Al final todas estas gilipolleces quien acaba pagándolas es el jugador de a pie por partida doble ya que esa nube negativa que envuelve al juego disuade a muchos jugadores de probar el título, pérdiendose un juegazo, y por otra parte hace que la empresa no tenga interés en sacar segundas entregas (Tal como declaron los propios desarrolladores del juego).

Del párrafo anterior me gustaría que extrajeseis el siguiente consejo que es que, aunque sea difícil, no os dejéis influenciar ni para ni bien ni para mal por terceros y si un título os interesa u os transmite buenas sensaciones investigad sobre él a través de gameplays o directamente probadlo que más de una sorpresa os llevaréis. Dicho esto, ha llegado el momento de entrar en materia (Spoiler sobre mi próxima entrada) para desmenuzar y hablar de Days Gone:

Motero busca esposa : A nivel argumental Days Gone presenta una de esas historias que empieza tímidamente para ir madurando poco a poco, como el buen jamón, y terminar dando un gran espectáculo. Tampoco es que Days Gone invente el fuego, pero la historia que cuenta atrapa al jugador poco a poco hasta mantenerlo enganchado al mando como perro montando a perra (O motero montando a esposa tal y como el videojuego insiste en recordarnos unas mil veces). A nivel argumental nos situamos en una norteamérica situada dos años después de un apocalipsis zombi («engendros» en esta ficción) en la que nuestro motero de confianza, Deacon San Juan, es una especie de cazarrecompensas que tiene que sobrevivir junto con su compañero Boozer en este entorno hostil infestado de engenros. En este contexto confluyen tres líneas argumentales, al principio algo dispersas: el duelo de Deacon por la muerte de su esposa Sarah al inicio de este apocalipsis, las relaciones de Deacon con los distintos campamentos de supervivientes humanos que pueblan el lugar y la investigación sobre la naturaleza y la evolución de los engendros.

Deacon poniéndose burrote en un «flashback» con su esposa Sarah, otro de los recursos que emplea Days Gone para afianzar su narrativa.

Esta dispersión inicial tiene su efecto negativo en la narrativa del juego, pues durante las primeras horas llegué a tener la sensación de que iba de un lado a otro del mapa haciendo misiones inconexas sin que hubiese un hilo argumental claro. Inisisto en que esto ocurre únicamente al principio, pues posteriormente todo empieza a girar sobre un patrón argumental común, dotando al juego de una narrativa sólida y excelente que destaca por presentar un ritmo fluido y muy natural que no queda interrumpida por la realización de encargos secundarios, que presenta de algunos giros de guión muy interesantes y que en más de una ocasión te hace creer que el juego está a punto de terminar cuando aún tienes bastante recorrido por delante (Recuerdo como me quedé pasmado cuando creía que ya no le quedaba demasiado al juego y resultaba que aún me quedaba medio mapa por desbloquear y prácticamente las mismas horas de juego que llevaba hasta ese momento). Esto último me lleva a hablar de la duración de Days Gone. Aunque siendo objetivos el juego tiene una duración media-larga (Superior a las treinta horas), a mí sinceramente se me ha hecho corto de lo agusto que lo estaba jugando. Lo cierto es que no quería que se acabara, algo que valoro muy positivamente pues soy de esas personas que cuando esta jugando a un videojuego y se acerca el final, aunque le guste, quiere que acabe para ver como se resuelven los acontecimientos. En este caso, como la historia está tan bien llevaba y se acompaña de una jugabilidad de lo más entretenida, no me hubiese importado en absoluto que se hubiese extendido aún más.

En cuanto a los personajes, sin entrar en detalles para no hacer algún spoiler, si bien no hay ninguno que sea realmente memorable y que vaya a dejar huella lo cierto es que, al menos los protagonistas, están muy bien escritos y tienen una evolución muy coherente con la historia y con sus propias personalidades. Esto queda reflejado en numerosos puntos del juego. En concreto hay una escena «clave» con la que me quito el sombrero y que me parece que se ha llevado de una forma magistral porque se aleja de todo estereotipo para dar una visión mucho más acorde con una supuesta realidad, algo que pocas veces he visto hacer en una ficción (No la comento por no joderle la papeleta a nadie, pero no se me preocupen que si hay alguien que quiere saber cuál es o comentarla pues lo podemos hablar por privado).

Grande pero asumible, como a mí me gusta (*Guiño, guiño*) : Los que me conocéis sabréis que no soy mucho de mundos abiertos, pues me agobia ver tanto icono y tanta pirula en el mapa y es un tipo de contenido que termina sacándome del hilo de la historia. Raras son las excepciones de videojuegos de este género que me gusten y Days Gone es una de ellas. He visto que el mundo abierto de Days Gone se ha tachado de vacío y genérico y se ha criticado por ello, no obstante para mí su mundo abierto es una de sus mayores virtudes (no me reconozco a mi mismo diciendo esto…) pues pienso que es el tipo de mundo abierto que exigen tanto el argumento como la narrativa del juego: un mapeado cómodo y sencillo de recorrer con una cantidad justa de elementos secundarios, sin pecar de excesos, que invitan a desviarse de la ruta principal para conseguir mejoras y armamento sin que se vea menoscabado el desarrollo de la historia principal. Definiría este concepto de mundo abierto como un «mundo abierto narrativo», concepto que huelga decir que me parece una genialidad, pues antepone el desarrollo de la historia al hacer chuminadas secundarias que aportan poco o nada y que solo sirven para rellenar. Evidentemente si eres de esos jugadores que le quiere echar cien horas a un juego pasándose ochenta de las mismas coleccionando cien plumas, cien truños de cabra y cien vestigios de la poca dignidad que te queda pues probablemente este mundo abierto te parezca vacío. Yo soy del pensamiento de que los mundos abiertos son como los buenos dürum: si te comes uno pues de putísima madre pero si te pasas de rosca y te comes dos o tres pues terminas pasándote una semana sin parar de cagar.

En cuanto a los que lo tachan de genérico, pienso que no he jugado al mismo juego que ellos pues, salvando The Last of Us, no me viene a la mente ninguna recreación de un mundo post-apocalíptico del género zombi que le llegue a la suela de los zapatos a Days Gone. Con Days Gone pienso que han sabido transmitir muy bien al jugador lo que se sentiría dentro de una ficción de este tipo. Que sí, que sois más pesados que un kilo de mierda y está claro que los encargos principales, los encargos secundarios y los eventos aleatorios del mapa no son los más originales del mundo mecánicamente hablando, pero lo cierto es que están tan bien llevados en su contexto y se sienten tan naturales que el hecho de que te manden a una misión clónica, como bien podría ser el recolectar cuatro cagadas de engendro para estudiar su biología, es algo que terminas haciendo con gusto ya que no sientes que sea una tarea que ya has hecho cien veces previamente en otros videojuegos.

En lo referente a la construcción del mundo, este cuenta con una generosa variedad de entornos (Bosques, páramos, pueblos, montañas nevadas…) distribuidos en un mapa bastante grande que se divide en una zona norte y en una zona sur, esta segunda la desbloquearemos por la mitad del juego. Days Gone también cuenta con ciclos de día y noche y con cambios meteorológicos que no solo producirán cambios en la estética del entorno sino que también influirán en el comportamiento de las criaturas del mapa. Por ejemplo: los engendros estarán más presentes y serán más agresivos por la noche y cuando haga mal tiempo, el hecho de quemar un nido de engendros por el día hará que nos ataquen las criaturas que estaban dormitando en su interior mientras que si se quema por la noche estos nidos normalmente estarán vacíos, las hordas hibernarán de día y se desplazarán de noche…

En Days Gone, al igual que ocurre en cualquier ciudad, los engendros serán más agresivos y tendrán un comportamiento distinto si los enfrentas por la noche.

Una pedazo de burra : Uno de los aspectos distintivos de Days Gone y uno de sus principales reclamos es que contaremos con una pedazo de moto para desplazarnos por el mapa. A fin de cuentas Deacon San Juan es un motero de chupa vaquera y de puticlub, algo que va a tener una importancia capital en el desarrollo argumental tal como atestiguan la infinidad de chistes sobre moteros montando más a sus esposas que a sus motos. Gran parte del juego lo vamos a pasar quemando rueda y marcando el neumático en la cara de algunos engendros. Aunque fastidia bastante el ir a toda velocidad y que el personaje se mate al estamparse contra algún peñasco inadvertido, la verdad es que el manejo de la moto está bastante logrado, es muy divertido y ameniza bastante el desplazarse por el mapeado. No digo lo mismo de los momentos durante los que hay que disparar montado en la moto en los que el sistema de apuntado, cuando hay varios objetivos en marcha, se me hacía bastante engorroso (Por suerte estos momentos son los menos).

Que no os engañe este pedazo de foto promocional, la mecánica de tioroteo cuando montamos en la moto es más bien regular.

En consonancia con el diseño «realista» del juego, la moto va a necesitar su propio mantenimiento y tendremos que estar constantemente reparándola con chatarra que encontraremos por los escenarios, esto únicamente si sois unos mancos a los que les han regalado el carnet de conducir o si tenéis la mala suerte de caer en la trampa de unos hijos de puta que meten cables de un lado a otro de la carretera para que Deacon se deje la piñata contra el suelo. Esto me daba muchísima rabia porque yo iba tan agusto dándole a fondo al acelerador y cuando veía el cable ya era demasiado tarde. Dentro del mantenimiento de la chuspi también tendríamos el tema de la gasolina. A diferencia del 95% de los videojuegos en los que los vehículos suelen funcionar gracias a la magia y el amor, en Days Gone tendremos que dar de beber gasolina a nuestra burra si queremos que funcione y esto, no nos engañemos queridos amigos, es un coñazo. Lo de la chatarra tiene un pase pero lo de la gasolina… No es que escasee este recurso, pues en el mapa hay varios puntos para repostar, pero el estar pendiente del depósito es algo que nunca me ha gustado al conducir y me genera bastante ansiedad el ver la puta luz roja de cuando vas en reserva, como para trasladar dicha sensación a un videojuego… Pero no todo está pérdido. Days Gone cuenta con una suerte de tunning rumano para la moto que nos permitirá trucarla, pegarle vinilos to’ flama e incluso añadirle un oxido nitroso que nos hara sentirnos como Vin Diesel en «chufas chufurius». Todo este repertorio de piezas y de mejoras estará a nuestra disposición a medida que ganemos reputación con los distintos campamentos de humanos haciendo que los recorridos con moto sean más amenos y que nuestro deposito de gasolina no acabé bajo mínimos por ir a comprar al supermercado de la esquina.

La pistola se saca pa’ dispará, el que la saca pa’ enseñarla es un parguela : Llega el momento de hablar de la acción, uno de los platos fuertes de Days Gone, y es que el bueno de Deacon San Juan va a contar con todo un arsenal de armas para hacer frente a los centenares (literal) de enemigos, tanto humanos como engendros, que se encontrará en el camino. Para ello contaremos con un arma cuerpo a cuerpo, de las que encontraremos una amplia variedad por los escenarios y que en fases más avanzadas podremos fabricar, y tres armas a distancia de base, que estarán siempre a nuestra disposición y que conseguiremos mediante el sistema de reputación de los campamentos. Estas armas a distancia las podremos sustituir por las armas que suelten los enemigos humanos que vayamos matando, ajustando nuestro armamento a las necesidades del combate, lo único es que estas armas que conseguiremos en el campo de batalla no se conservarán en nuestro deposito personal y por tanto una vez las perdamos ya no podremos volver a hacer uso de ellas. Pero esto no es todo, Deacon también contará con una gran cantidad de utensilios como granadas, cócteles Molotov, bombas de proximidad… que podremos ir fabricando a medida que progresemos en el juego.

En cuanto a las mecánicas de combate propiamente dichas, aunque Days Gone cuenta con una mecánica de sigilo, que hay que señalar que es bastante sencilla y resultona y que no se abusa de ella, el grueso del combate será la acción directa. En Days Gone nos olvidamos de las pijadas de las coberturas y de la recuperación automáticas para tener una acción más directa a través de un combate cuerpo a cuerpo y de un tiroteo que a mí me han parecido de lo más divertido. Esto queda aderezado con una físicas de sangrado y desmembramiento que son una delicia (Aunque reconozco que a veces fallan un poco y los cuerpos hacen cosas raras). He visto que el tiroteo de Days Gone se ha criticado por ser repetitivo (Si es lo que yo decía, ¿hay algo que no se haya criticado de este juego?), pero en contraposición a mí me ha parecido divertidísimo y en ningun momento me ha llegado a cansar.

Deacon San Juan dispondrá de todo un arsenal para plantar cara a los distintos enemigos que nos vayamos encontrando a lo largo de la aventura.

El tiroteo es divertido gracias tanto a unas mecánicas bien implementadas y a la variedad de armamento, como también a la variedad de enemigos humanos y engendros. En Days Gone nos vamos a enfrentar a humanos armados de todo tipo, a animales salvajes y a diferentes subespecies de engendro, lo que hará que la plantilla de enemigos, aunque no sea la más amplia del sector, ofrezca una variedad más que aceptable. Durante nuestras aventuras con Deacon y compañía lo más habitual es que nos enfrentemos a zánganos, que son los masilla de los engendros para que me entendáis, pero a medida que avanza el juego nos iremos enfrentando a más subespecies de engendro, algo que nos justificará el propio argumento del juego, incluyéndose entre estas subespecies por ejemplo: púberes y niños rata que nos atacarán porque piensan que su consola es mejor que la nuestra (Sí, aquí han tenido los cojones de meter niños zombi), histéricas que gritarán atrayendo pequeñas hordas de zánganos, tíos puestos hasta el culo de esteroides que recordándonos al Chris Redfield de Village nos partirán el cráneo como si de una nuez se tratara, tipos que están más blancos que un británico en Benidorm el primer día de verano… Entre otros. Y me dejo para el siguiente punto al súmmum de los enemigos de Days Gone…

Señoras de mediana edad en las rebajas de enero : Llega el momento de hablar otro de los aspectos distintivos del juego, de aquellos que realmente han llevado la destrucción al mundo de Days Gone: las hordas. Como podéis intuir por su nombre, las hordas están compuestas por una turba de centenares de zánganos endemoniados que actúan al unísono como si de un único organismo se tratara. Esto implica que basta con que uno de sus componentes nos detecte para que decenas de enemigos se nos echen encima a roernos las pelotas. Para que os hagáis una idea, el simil sería ser un calzoncillo que se ha rebajado de diez a cinco euros el primer día de rebajas de enero en el Corte Ingles: no sabes en que culo acabarás, pero sí que sabes que decenas de manos ansiosas te van a manosear. Si ponéis vídeos de los primeros días de unas rebajas en YouTube veréis son muy gráficos e ilustrativos. Con las hordas pasa esto mismo: como te alcance la marabunta de engendros, acabarás enterrado debajo de una multitud de la que no vas a poder escapar.

Las hordas van a ser el mayor enemigo al que nos enfrentaremos en Days Gone.

Las hordas van a tener también una importancia capital dentro del argumento del juego. Al principio vamos a ir teniendo encuentros fortuitos con las mismas, en los cuales el juego nos insta a escapar pues poco o nada vamos a poder hacer frente a semejante enemigo. Esto es así hasta que llega un momento en el que para avanzar en la historia, un señor bigotudo con ínfulas de dictador nos pide que eliminemos a una de estas hordas. Tras este episodio, para completar el juego tendremos que eliminar a un total de tres hordas en distintas misiones (De forma opcional tendremos la posibilidad de enfrentarnos a muchas más). Para mí estos episodios han supuesto los momentos que más tensión, nerviosismo y ansiedad me han generado en el juego porque si hubiera que definir estos enfrentamientos los definiría como una puta locura. Acostumbrado a enfrentarte a grupos reducidos de enemigos, el ver a trescientos engendros corriendo como locos hacia ti es una escena cuanto menos impactante. Esta sensación no se puede explicar con palabras, hay que jugar y vivirlo. Se trata de enfrentamiento duros, que ponen al límite las habilidades del jugador y los cuales te llegan a obligar incluso a que abandones el combate para aprovisionarte y poder terminar lo que no habías podido acabar porque te habías fundido todo el inventario y toda la munición.

Aunque las horas conceptualmente me parecen una genialidad, lo he pasado tan mal contra ellas y han supuesto un salto de dificultad tan considerable respecto al resto del contenido que tengo sentimientos encontrados al respecto. Es un poco fastidioso el tener que dejar a medias la faena para ir a «farmear» aquellos artilugios necesarios para seguir fabricando bombas y cócteles incendiarios, algo que en este caso sí que puede llegar a romper un poco el ritmo del juego.

Aunque conceptualmente las hordas son una pasada, suponen un salto de dificultad muy llamativo si las comparamos con el resto de contenido del juego.

Más bonito que mi jeto afeitado : Llega el momento de ir cerrando este tan objetivo análisis hablando de los aspectos técnicos del juego. A nivel visual, Days Gone es un auténtico espectáculo: La calidad gráfica es incuestionable y los escenarios me parecen sublimes y muy detallados, lo que invita a perderse en ellos. Los que me conocéis sabéis que soy uno de esos jugadores que va a capullo descubierto y a piñón a por la historia principal olvidándose de la paisajística en los videojuegos más allá de la estrictamente necesario, es decir, que no me empano viendo los escenarios ni sacando capturas de ellos. No obstante, Days Gone ha sido uno de esos pocos videojuegos en los que me he olvidado de la misión principal por el mero hecho de querer darme un paseo nocturno para contemplar los escenarios y el cielo estrellado. La ambientación de Days Gone, especialmente la nocturna, es una auténtica maravilla (Siempre y cuando no te trinque un engendro por el camino). Yendo al apartado sonoro el juego cuenta con un doblaje al castellano de muy alto nivel y con una banda sonora que me parece brutal y que pienso que acompaña muy bien a la narración de la historia.

Los escenarios de Days Gone invitan a perderse para disfrutar de las vistas.

En cuando al rendimiento he de decir que en PlayStation 5 el juego funciona de maravilla: muy fluido, con unas cargas livianas y sin ninguno de esos bugs que hacían el juego «injugable». Respecto a los bugs únicamente me he encontrado con un NPC que se me quedó enganchado y que me hizo cargar un punto de control y con algunas físicas de cuerpos desmembrados que rascan. Nimiedades. No pongo en duda que en su lanzamiento el juego tuviese bugs, pero con lo que suele exagerar la gente para le hagan casito con estas cosas ya no sé si estos bugs serían para tanto…

Balance Final: 4 / 2 / 0

La verdad es que aún podría hablar más de Days Gone pero creo que con lo dicho ya ha quedado una entrada más que cumplida. Últimamente parece que tengo una racha de videojuegos que me están flipando que ni yo mismo me lo creo. Lo de Days Gone no me lo esperaba en absoluto y el juego me ha terminado maravillando, hasta el punto que lo pondría fácimente en un Top 5 de mis videojuegos favoritos de PlayStation 4. Para mí el mejor exponente del género de zombis dentro del mundo de los videojuegos (Excusando a Zombi U del que me han hablado maravillas y no he podido probar) quedándo en términos globales, que no en narrativa y argumento, por encima de mi anterior número uno que era The Last of Us. Sé que el videojuego tiene cosas mejorables, pero cuando lo ves en conjunto (Y también desmenuzado viendo la ducha de champiñones verdes que le han caído), estos «peros» no son nada comparado con la experiencia global.

Se trata pues de un título que desde mi punto de vista está bastante infravalorado y que para nada es tan malo como nos lo han intentado vender desde el primer momento. Me enzarzaría más en el tema de la prensa y la difamación a Days Gone, porque creo que ahí aún queda mucha tela que cortar, pero pienso que sería mejor retomar el debate en una entrada diferente pues quiero que esta entrada sirva para que os hagáis una idea de como es el juego. Si un videojuego os atrae guíaos por vuestros gustos y vuestras sensaciones y no os fiéis de la prensa y ni de los tontopollas y cantamañanas que, como un buen servidor, dan su opinión sobre videojuegos en la red porque os podéis perder auténticas maravillas. En resumen, Days Gone es un videojuego que tenéis que probar y punto, y más ahora que está disponible también en PC.

Y ahora pasemos a la tan ansiada y tradicional entrega de galardones:

Y la pregunta de rigor… ¿Merece la pena ahorrar unas pelas en gasolina y soltar la gallina para comprar Days Gone?

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5 comentarios sobre “Decálogo de por qué Days Gone es la Polla

  1. Lo he dicho muchas veces, y vuelvo a hacerlo. A veces, por la razón que sea, buena parte de la comunidad (usuarios y «crítica especializada») la toman con un juego concreto, influyendo en su fama y convirtiéndolo en algo a evitar por los siglos de los siglos, si bien al menos en este caso parece que ahora a la gente le ha dado por ir hacia el lado opuesto pero no es lo habitual. Y sé de unos cuantos ejemplos de esto que ya jamás se quitarán el sambenito de encima. O al menos yo no viviré para verlo…

    En cuanto al juego en sí obviamente me alegra que lo hayas disfrutado aunque a mí los zombies masivos hace tiempo que me agotaron. Mi último juego sobre el tema fue el Dead Island y aunque no tenga que ver por ambientación y mecánica, ya acabé un poco harto de ellos. Pero, insisto, esto no va a hacer que afirme, como seguro harán muchos, que este título o cualquier otro del género son una mierda porque no es verdad.

    Al final lo que cuenta es el disfrute, y eso a ti no te lo va a quitar nadie como tampoco me lo quitarán a mí con juegos a los que muchos ni osarían acercarse (ellos se lo pierden, jajaja). Un muy buen post como siempre, Arald. Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias por comentar como siempre Emilio! Mi respuesta llega tarde pero llega pero necesitaba sentarme frente al PC para responder ^^U Pues como bien comentas es una auténtica lástima que a videojuegos que verdaderamente no están mal se les cuelgue ese sambenito por tema de «moda» o por seguir en la misma línea que el resto, porque a fin de cuentas el que termina perjudicado es el usuario (Que a la par es culpable por dar voz y valorar a este tipo de crítica). Uno de los aspectos negativos de esta sociead tan basada en la opinión vertida en redes sociales.

      En cuanto al juego no es uno del género de zombies masivos (Aunque la mecánica de las hordas pueda recordar a ello los enfrentamientos contra las mismas son contados), es más bien un mundo abierto narrativo muy en la línea de Horizon Zero Dawn, es decir, mundo abierto pero no demasiado cargante en contenido y muy centrado en la línea argumental. Puede que en ese aspecto sí que te gustase pues, como decía, el tema de las hordas si te ciñes a la historia es más bien anecdótico.

      De nuevo gracias por comentar y por pasarte por estos lares 🙂 ¡Un saludo Emilio!

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  2. Siempre me ha llamado la atención el juego, pero nunca me he animado a probarlo, por esas sospechas que comentas (Y porque antes no tenía ni un duro, así que cuando tenia lo que valía priorizaba otros juegos) Que al final nos pasan a todos, todo sea dicho…

    Al final no creo que lo pruebe a largo plazo, porque ando con otras vainas, pero si me has picado más el gusanillo con todo lo expuesto, así que en cuanto pueda, aprovecho y me lo pillo, ni que sea para darle un tiento y despejar todas las dudas posibles.

    Un saludete 😀

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    1. ¡Gracias por comentar como siempre Spi! 🙂 Pues cuando tengas un ratito y te apetezca algo así de zombis ni lo dudes porque es un señor juegazo (Que además ahora está bastante baratito tanto en PC como en PS4).

      ¡Un saludo!

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