Sombras de Guerra, Arritmia en la Tierra Media

Debido a mis limitaciones en el tiempo de juego desde hace una temporada le doy una especial importancia al ritmo con el que se cuenta la historia en aquellos videojuegos con una base narrativa importante. Me gusta sentir que el tiempo invertido ha servido para algo más que disfrutar simplemente de la jugabilidad, que si juego uno o dos días a la semana sienta que he avanzado algo desde el punto de vista argumental. La importancia que otorgo a este aspecto es tal que no disfruto del mismo modo aquellos videojuegos en los que siento que el ritmo narrativo es torpe o que no es consecuente con aquello que yo espero. Hace unos meses a colación de esto hice una crítica a The Last of Us Part II y ahora llega el momento de hacer lo propio con otra segunda parte, La Tierra Media Sombras de Guerra, solo que en esta ocasión el desastre argumental ha sido tal que me ha llevado a abandonar el título antes de finalizarlo… Advierto que a partir de este punto puede que encontréis algún spoiler sobre este título.

Sombras de Guerra toma el relevo de Sombras de Mordor justo en el final del mismo para seguir narrando los periplos de Talion y Celebrimbor por las tierras de Mordor en su guerra particular contra Sauron. El juego empieza con mucha fuerza, presentando a nuevos personajes y situando a los protagonistas en medio de un épico conflicto para defender Minas Ithil de la sombra de Sauron. Aunque la historia no sea canon, el asistir en primera persona durante este trepidante inicio a eventos como el origen de Minas Morgul o conocer más a fondo a personajes como Ella-Laraña es algo que a mí, como aficionado a la obra de Tolkien, me fascinó y me maravilló. Pero, más pronto que tarde, este primer acto toca su fin y empieza un segundo acto en el que este torrente argumental se pierde en ese mar llamado Sandbox: mapas amplios y multitud de coleccionables pero muy poca “chicha argumental”.

El segundo acto del juego se presenta con la explicación del sistema de Conquista, una evolución del sistema de Némesis que vimos en Sombras de Mordor, mediante el cual tendremos que crear nuestro propio ejército orco, capturando a los capitanes enemigos, para conquistar las fortalezas enemigas que controlan las diversas regiones de Mordor. Si bien esta primera conquista sí que tiene algún toque de desarrollo argumental, una vez completada se abren tres misiones más del mismo estilo que requieren una inversión importante de tiempo y que no aportan nada a nivel desarrollo argumental. Pasamos de una historia trepidante a una historia que queda estancada entre horas y horas de gameplay prácticamente vacío, exceptuando algunas cadenas de misiones secundarias que se pueden hacer por el camino. No es que me haya disgustado el sistema de conquistas, pero pienso que hubiese sido más interesante si lo hubiesen integrado mejor con el argumento del juego.

Pero esta falta de sensación de progresión a nivel argumental también se acaba extendiendo al ámbito de la jugabilidad. Conquistadas las dos primeras regiones, la sensación de estar haciendo más de lo mismo se me hizo muy patente y las mecánicas me empezaron a parecer un tanto repetitivas. Tenía la sensación de que ya había descubierto todo lo que me podía ofrecer el juego, en lo que a mecánicas y desarrollo del personaje se refiere, y que solo restaba ir cazando orco tras orco para debilitar las filas enemigas e ir disminuyendo la lista de conquistas pendientes para poder acceder de nuevo a la cadena de misiones principales. En este punto el juego se me empezó a hacer bastante cuesta arriba porque para conseguir mi pequeña porción de argumento proporcionalmente necesitaba invertir mucho tiempo en otras tareas. Pero lo peor aún no había llegado.

Finalizado el segundo acto empieza un tercer acto en el que de nuevo el desarrollo argumental es trepidante (Ya era hora). Asistimos a eventos tan importantes como la traición de Celebrimbor, y su posterior “derrota” a manos de Sauron, la espectacular conversión de Talion en Nazgûl y la conquista de Minas Morgul. Tras esto empieza el epílogo y se repite la historia: si no habías tenido suficiente con las conquistas ahora hay que defender todas las fortalezas que previamente habías conquistado en un evento similar. A priori, si habéis jugado al juego, defender sería más sencillo pues no habría que invertir tiempo diezmando las huestes enemigas ¿Es problema? Que el nivel de los enemigos es excesivamente alto, llegando a triplicar incluso el nivel de los defensores. Llegados a este punto completé exitosamente la primera defensa y en la segunda fui arrasado, pues el nivel de mis combatientes era tan inferior que no había ninguna posibilidad. Y aquí viene lo gracioso: hay que volver a proceder como una conquista eventual, diezmando las fuerzas enemigas, para proceder a la conquista de la fortaleza.

De nuevo me hacían la misma jugada. Sinceramente he sentido como me tomaban el pelo y por ese motivo he dejado el juego a medias. Pasaba de invertir horas en un farmeo vacío con la única finalidad de cerrar una historia que claramente ha sido alargada artificialmente para dotar al juego de más duración y para que te gastes el dinero en micropagos que facilitan esos eventos de conquista. Me consuela no ser el único que ha tirado la toalla y que se ha quejado por este motivo, pues consultando la red es frecuente encontrar quejas atribuidas al carácter repetitivo del juego y a esa intencionalidad para que termines gastándote dinero.

Otro título que podría haber sido redondo y que termina arruinado por algunos de los males actuales del desarrollo de los videojuegos: la idea errónea de que un videojuego “cuanto más largo, mejor” y la codicia de obtener beneficios mediante micropagos y Loot Boxes. Todo ello además lleva a una incoherencia narrativa que, al menos en mi caso, ha terminado por quitarme las ganas de seguir invirtiendo tiempo en el juego. Insisto, una verdadera lástima porque si no fuera por todo esto el juego sería muy divertido ya que tiene muy buenas ideas.

Y para concluir, ya que esta no deja de ser una entrada de la sección Let’s Play!, mi valoración sobre la presente partida… ¿Cuán satisfactorio me ha sido jugar a La Tierra Media: Sombras de Guerra?

2 comentarios sobre “Sombras de Guerra, Arritmia en la Tierra Media

  1. Creo que ya te lo dije en twitter, pero es una lastima lo que comentas del juego la verdad… El primer juego, sin ser perfecto, funcionaba bien y permitia pasar un buen rato sin salirse de los estanderes. Pero aquí veo que EA ha metido la mano para hacer un juego que tiene todos los vicios y malas ejecuciones de la industria, asi que de momento incluso aunque esta en algunas plataformas como el pass, dudo que lo tocase ni con un palo, al menos por ahora…

    Gran entrada, un saludo ^^

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    1. ¡Gracias por comentar! 🙂 La verdad es que el juego no está tan mal pero es cierto que abusa de ciertas mecánicas llegando a un punto, que en mi caso al tener poco tiempo para jugar, se hacen un tanto insostenibles :/ Una lástima porque el juego desde luego tiene sus cosas buenas pero no es difícil intuir por dónde iban los tiros ($$$) cuando ves según que cosas… ¡Un saludo!

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