Cómo me compré una Super Nintendo gracias a… ¿Paper Mario?

Sí, habéis leído bien, Paper Mario y Super Nintendo (SNES). Esta va a ser una entrada un poco atípica de esta serie pues más que hablar del videojuego en cuestión, como en las entradas previas, voy a contar una anécdota personal de esas que tanto me gustan y que servirá un poco para esclarecer el por qué del título de la entrada.

Paper Mario de Nintendo 64 es, y será, uno de mis videojuegos favoritos. Cuando descubrí este juego, de la mano de unos amigos, tendría en torno a unos 9 o 10 años y este caló profundamente en mí. Algo de esto ya dejé ver en mi entrada sobre la segunda entrega de esta franquicia en esta misma serie (Videojuegos que han hecho que me compre una Consola (II) – Paper Mario: La Puerta Milenaria). En esa época sólo disponía de una PlayStation, de una Game Boy Color y de un PC que no podía emular Nintendo 64 porque o bien no existía aún el emulador o bien porque mi PC no cumplía los requerimientos necesarios. Por tanto, la posibilidad de poder jugar a Paper Mario si no era en casa de algún amigo era más bien remota.

Paper SNES 6

Mi pasión por el juego era tal que me compré una de esas guías que traía la revista Nintendo Acción para, a través de la lectura, «reconstruir» una partida de Paper Mario. Así, tal cual como suena. Evidentemente esto no funcionó por lo que empecé a buscar alternativas. Puede que llame la atención este fervor por el juego pero viéndolo de forma retrospectiva Paper Mario constituía una especie de enlace, hablando de videojuegos, con mi grupo de amigos de aquel entonces, ¿por qué? Porque yo era aquel chico con una PlayStation que había caído en el seno de un grupo de «Nintenderos» por lo que, con la finalidad de integrarme, acabé desarrollando un gran interés por el «Mundo de Nintendo». Sumado a esto, en esa época yo ya era un gran fan del género del RPG por turnos ya curtido con entregas como Final Fantasy VII y VIII o The Legend of Dragoon, género que mis amigos desconocían. Por tanto Paper Mario, un RPG por turnos de Mario, el gran icono de Nintendo, suponía la confluencia de ambos mundos. Pero bueno, tampoco nos vayamos de la olla, es mucho más sencillo, a mi me encantaba el RPG por turnos y por influencia de mis amigos también me encantaba el «Mundo de Nintendo» por lo que la posibilidad de jugar a un juego que combinará ambos elementos, evidentemente, me fascinaba.

Paper SNES 9

Pocas alternativas tenía y poco podía hacer si quería disfrutar de Paper Mario salvo jugar en casa de mis amigos ya que mis padres, teniendo una PlayStation y siendo bastante «anti-consola», no me iban a comprar una Nintendo 64. Y de repente, en esta situación de «desamparo gamer», apareció una luz: Mi hermano mayor traía esperanza a mi situación. Unos amigos suyos vendían su vieja SNES por unas 5000 pesetas (Más o menos, no recuerdo bien). Mi conocimiento del mundo de los videojuegos era más que limitado en aquel entonces. Recién acaban de aterrizar en este mundillo y sin Internet a mano y contando únicamente con alguna que otra revista y con el asesoramiento de unos amigos que eran prácticamente igual de «amateur» que yo, no era raro que pensara que con una SNES podría jugar a Paper Mario de Nintendo 64. Tampoco apliqué una lógica muy destartalada: Una consola de Nintendo, de sobremesa, que funcionaba con cartuchos y que encima era «Super», ¿qué podría fallar? Evidente, que la «futuro-compatibilidad» (¿Podemos llamarlo así?) no se encontraba entre sus funciones. Pese a ello, y no quiero mal pensar pero posiblemente por beneficio propio porque él ansiaba esa SNES, mi hermano al que yo concebía como un gurú del mundo del videojuego, me dijo que no me preocupará y que podría jugar a Paper Mario. Y así fue como vacié generosamente mi hucha para sufragar la mayor parte de la consola.

Paper SNES 4

Descubrí la cruda realidad cuando llevé mi SNES a casa de un amigo con Nintendo 64 y vi que no encajaban los cartuchos. Más que enfadarme la verdad es que la jugada no me salió del todo mal. Mi amigo accedió a intercambiar las consolas, SNES por Nintendo 64, durante un par de semanas durante las cuales le saqué fuego a la 64 bits de Nintendo. Recuerdo pasarme Paper Mario, llegar casi al final de The Legend of Zelda: Ocarina of Time y dar también un buen repaso a Super Mario 64 y Pokemon Stadium. Todo, como decía, en apenas dos semanas. Pasado este tiempo, con mi amigo un poco mosqueado ya porque me había dejado «una consola moderna por una más antigua». Yo callé y accedí porque en aquel entonces compartía este pensamiento y había sacado mucho provecho del intercambio. No sería hasta años después cuando descubrí cuan erróneo era este pensamiento de «superioridad» y es que a día de hoy pienso que en términos de catálogo, de construcción del hardware y de calidad, SNES gana por goleada a Nintendo 64.

Paper SNES 11

El problema es que durante la época en la que compramos la consola no descubrí su verdadero potencial ya que nos vendieron bastante pelada, únicamente con tres juegos de los cuales el que más horas de diversión nos dio fue Super Mario All Stars. Después también tuve la oportunidad de jugar a Super Mario World y The Legend of Zelda: A Link to the Past, gracias a un amigo de mi hermano que nos los dejó, quedando totalmente prendado del último. Aunque le di bastante cera a SNES durante esa época, su verdadero rendimiento lo saqué cuando empecé a emularla en PC y a descubrir su extenso catálogo años después.

Paper SNES 7

Y esta sería la anécdota que quería compartir en esta entrada un tanto atípica dentro de la serie. Tal vez a alguno de mi época le traiga algunos recuerdos de sus inicios como gamer: el desconocimiento del hardware y del mundo de los videojuegos en general, el monopolio de las exclusividades, la rivalidad entre PlaySation y Nintendo 64… No obstante creo que sería injusto no dar a una consola tan grande como SNES una entrada más propia por lo que en un futuro traeré una entrada de la serie hablando de SNES y de mi videojuego favorito dentro de la consola, también con alguna que otra anécdota personal como no.

4 comentarios sobre “Cómo me compré una Super Nintendo gracias a… ¿Paper Mario?

  1. ¡Muy buena anécdota! Yo también tenía esos «cacaos» con SNES y NES siendo aún más pequeño que la edad que dices, hasta el punto que a mi NES la llamaba Super Nintendo xD

    Respecto a lo que comentas sobre la guía de Nintendo Acción, te entiendo perfectamente. Me leía todas las guías que incluían las revistas de la época aún sin tener dichos juegos. De hecho, llegué a conseguir la guía oficial de FFVIII bastante tiempo antes de comprarme el juego, y la disfruté como el que se lee una buena novela.

    Un saludo.

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    1. ¡Gracias por comentar! Lo de leer guías esperando con ilusión a poder catar un juego nuevo era un tema serio. La de guías de Nintendo Acción, Play Mania y Hobby Consolas que tenía y leía una y otra vez esperando a poder tener el juego en cuestión en mis manos. La guía de FFVIII excelente y de las más completas de PiggyBack que he tenido, por ahí la tengo guardada.

      Por ahí tengo también alguna que otra anécdota de este estilo que supongo que terminaré sacando del baúl de los recuerdos y relatando por aquí. Muy buena época aquella. Creo que a día de hoy las nuevas generaciones se están perdiendo mucho aquella magia. Una de las pegas de tener tan a mano la información y de que los videojuegos sean ya un fenómeno de masas.

      ¡Un saludo!

      Le gusta a 1 persona

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