Mi compra de PSP gracias a Monster Hunter Freedom

Monster Hunter Freedom (MHF) es el primer videojuego al que jugué de la franquicia Monster Hunter. Se trata de la franquicia de videojuegos no MMORPG, junto a Final Fantasy, a la que más tiempo he dedicado dentro del mundo de los videojuegos. Esta joya de PSP (PlayStation Portable) que motivó mi compra de la consola no es estrictamente el juego de la franquicia al que más tiempo he dedicado, ya que este sería Monster Hunter Freedom 2. No obstante, sí que es mi juego favorito de la franquicia por la carga emocional que tiene para mí y es que el «encanto» que tiene jugar por primera vez a un Monster Hunter es algo que se tiene que experimentar porque no se puede explicar.

MHF 5

PSP fue la segunda consola portátil que me compré, después de GameBoy Color, y la primera que me compré sin necesidad de que mediaran mis padres. Supuso el broche definitivo a mi «independencia parental» en lo que al mundo de los videojuegos se refiere.

Aunque el asombro por MHF al ver jugar a algunos de mis amigos fue la excusa final que me hizo dar el paso a la hora de comprar la consola, fue otro el motivo que hizo que me la comprara y este fue la posibilidad de poder emular otras plataformas como PlayStation, Nintendo 64, SuperNintendo, GameBoy Advance… Es decir, en un sólo dispositivo, y encima portátil, podía emular una gran cantidad de consolas. Resultaba irónico poder jugar a The Legend of Zelda: Majoras Mask o a Pokemon Zafiro en una consola de Sony. Recuerdo que no paraba de caerme la baba solo de pensar en la posibilidad de jugar a mis juegos favoritos de PlayStation y Nintendo en una consola portátil que podía llevar a cualquier parte. Estaba casi más motivado por poder emular juegos antiguos que por jugar al catálogo de PSP, que salvo por algunos videojuegos como los Monster Hunter o Final Fantasy: Crisis Core, tampoco despertó mucho interés en mí.

Además de poseer la potencia para emular estas plataformas que he mencionado con anterioridad, PSP ofrece la posibilidad de jugar con amigos de forma inalámbrica a corta distancia, lo que combinado con MHF era una auténtica pasada. En cuanto a ergonomía la consola posee una pantalla bastante grande (4.3 pulgadas), unos controles cómodos y sensibles y es relativamente fácil de transportar, con un peso que no recuerdo que fuese excesivo. Aunque también es verdad volviendo a los controles que, en algunos juegos, debías hacer acrobacias con los dedos si el juego exigía que llegases a todos los botones, especialmente al joystick y a las teclas de dirección de forma simultánea, como ocurría con MHF. La de veces que se me han dormido las manos por este motivo jugando a MHF. Sin duda, y desde mi punto de vista, una de las mejores por no decir la mejor consola portátil que ha salido al mercado.

MHF 6

Monster Hunter Freedom suponía una especie de remasterización y adaptación a PSP de Monster Hunter G de PlayStation 2 . El argumento no es el punto fuerte de MHF pero no por ello el videojuego se resiente. En MHF el jugador encarna a un cazador que llega a una aldea de cazadores, valga la redundancia, en la que tiene que ayudar a sus habitantes, modo de un jugador, así como a los miembros de un gremio de cazadores, modo multi-jugador, a derrotar todo tipo de criaturas o «monstruos» de carácter prehistórico, por decirlo de algún modo.

Tampoco es que el videojuego tenga una finalidad en sí más allá de ir derrotando a «monstruos» cada vez más fuertes para mejorar al personaje, algo que queda reflejado el rango de cazador del personaje en cuestión, y de este modo poder derrotar a más «monstruos». En teoría cuando derrotabas al enemigo más difícil, que en esta entrega se denominaba Fatalis, se entendía que «terminaba el juego». Nunca lo llegué a derrotar y no sé si existe alguna cinemática o alguna escena si lo derrotas. Se podría decir que no existe un final o en jefe final como tal,  aunque si bien es verdad los créditos aparecen cuando derrotas a Lao Shan Lung, el dragón gigante, en el modo de un jugador.

MHF 7

MHF se enmarca dentro del amplio género Action-RPG. En términos de jugabilidad he de decir que MHF es excelente y aunque ha habido muchos videojuegos que se han inspirado en la saga Monster Hunter pienso que pocos llegan a estar a su altura. No sé si será porque soy un apasionado de la prehistoria o que pero la idea de ir matando dinosaurios y dragones cada vez más poderosos y hacerte armas gigantes y armaduras con sus escamas y huesos es algo que me fascina. La combinación de supervivencia (Recolección de objetos como hierbas o insectos, la necesidad de comer para mantener la energía que permite al personaje realizar acciones, la influencia del calor y del frío en las estadísticas del personaje…) con combates épicos y tácticos contra bestias gigantes es el verdadero acierto de este juego.

Sobre los combates, aunque de entrada no lo parezca, son muy tácticos y yo me aventuraría a decir que, al igual que comenté con Blade: The Edge of Darkness (Podéis consultar en este enlace la entrada al respecto), comparten muchas características e incluso podrían considerarse como un antecesor de los que vemos en los modernos juegos del «género Souls«. El saber mantener las distancias, el esquivar, el esperar el momento oportuno para atacar y, sobre todo, el ser paciente a la hora de pronunciarse durante un combate, son características que vemos tanto en los enfrentamientos de MHF como en los de Dark Souls. Yo diría que la primera vez que jugué a Dark Souls me resultó un juego fácil con mecánicas de combate familiares gracias a lo que había experimentado previamente con la franquicia Monster Hunter.

MHF 4

No obstante, el toque de distinción de MHF lo da el apartado orientado a la «supervivencia». La influencia del entorno durante el desarrollo de las misiones es una constante. Por ejemplo esto queda reflejado en la necesidad de recoger hierbas y otros materiales esparcidos por el mapa para sintetizar pociones cuando los suministros con los que empiezas la partida se agotan. Otro aspecto a señalar en este apartado de supervivencia es la posibilidad, y en ocasiones necesidad, de emplear herramientas de cazador como bolas de pintura para señalar a los «monstruos» y poderlos rastrear cuando se mueven por las distintas pantallas del mapa, de utilizar trampas para inmovilizar o capturar a los «monstruos», de usar barriles de pólvora para hacer grandes cantidades de daño…

El inconveniente que veo a lo anteriormente mencionado es que a la larga, en fases avanzadas del juego, tener en cuenta estos aspectos de «supervivencia» se convierte más más en una carga que en un aliciente. Por ejemplo cuando llevas más de cien misiones a tus espaldas el tema de las bolas de pintura y el rastreo de los «monstruos» aburre y se convierte en un engorro enorme (Hasta el punto que yo me construía a propósito conjuntos de armaduras que como habilidad tenían un «rastreo automático»).

Por último el punto realmente fuerte de MHF y lo que da nombre a la franquicia es el catálogo de «monstruos» a cazar que ofrece el juego (Y que crece en variedad y número entrega tras entrega de la franquicia). Una combinación de bestias prehistóricas gigantes, dragones, seres mitológicos… cada uno con sus características y peculiaridades y con un gran trabajo a sus espaldas. Este catálogo supone una verdadera joya dentro del género y un gran aliciente para probar un Monster Hunter.

MHF 2

Una franquicia única y con un toque de distinción que si no habéis probado os recomiendo con creces. Tanto si se juega en modo un jugador como multijugador Monster Hunter es una franquicia que pienso que no deja ni dejará indiferente a nadie.

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