¿El mejor o el más sobrevalorado? The Legend of Zelda: Ocarina of Time

Cuando hablamos de un producto destinado al entretenimiento personal, como lo es un videojuego, decir que es el «mejor de la historia» es, cuanto menos, osado, ya que el entretenimiento es algo muy subjetivo y lo que para mí es «lo mejor» no tiene porque serlo para los demás. Para justificar estas afirmaciones sobre «el mejor de» se ha intentado traducir y desmenuzar este concepto de entretenimiento en algunos conceptos más pequeños y objetivos, y por tanto supuestamente mensurables, como podrían ser el apartado gráfico, el número de ventas, los votos de los usuarios de un determinado medio… ¿Pero realmente seguimos hablando de entretenimiento? ¿O estamos midiendo otras cosas?

En resumidas cuentas lo que pretendo decir es que no existe «el mejor juego de la historia» del mismo modo que no existe la mejor película, la mejor canción o el mejor libro de la historia. Puede existir «el mejor juego para mí», el que más me gusta, pero no «el mejor de la historia». Este era un tema del que quería escribir en el blog.

Todo esto viene a raíz de que determinados medios relacionados con los videojuegos y algunos usuarios se hacen eco de este tipo de afirmaciones, ya no solo para hacer publicidad de un determinado producto sino para desmerecer otros productos, aumentar su propio ego o zanjar una discusión bajo el lema «como es el mejor de la historia no cabe crítica alguna y el tuyo es peor». Esto es lo que me encontrado en muchas ocasiones al discutir o leer sobre The Legend of Zelda: Ocarina of Time. No sé si es por el influjo de la nostalgia o, disculpadme por el prejuicio, por la empedernida necesidad del «nintendero» medio de defender sus productos a toda costa.

Ocarina of Time 5

No quiero herir sensibilidades y no pongo en duda que Ocarina of Time fue un gran juego, un éxito para Nintendo y un hito en su época. Nunca fue mi juego favorito de la franquicia pero sí que es verdad que me gustó lo suficiente como para completarlo en dos ocasiones y empezarlo alguna que otra vez más (Aún recuerdo que, sin tener el juego, sí que tenía una guía con bastante artwork y me tenia que conformar copiando los dibujos y leyendo la guía hasta que podía jugar en casa de algún amigo con la Nintendo 64). No obstante son muchos los puntos flacos de esta entrega que hacen que diste mucho de poder aspirar a «mejor juego de la historia» y hay ser objetivo y saber verlos.

En primer lugar hay que reconocer que el paso al «3D» no le sentó muy bien a Link y el ser uno de los pioneros en su género ha hecho que haya pagado caro, en términos gráficos y de jugabilidad entre otros, el paso del tiempo. Y es que Ocarina of Time, desde mi punto de vista, es un juego que no ha envejecido nada bien, y desde luego esta no sería una característica de un juego que aspira al hipotético título de «mejor de la historia». A diferencia de su antecesor, A Link to the Past, o de algunos de algunos de sus coetáneos de Nintendo 64, como Super Mario 64, jugar a día de hoy y disfrutar del mismo modo Ocarina of Time se me hace impensable.

Ocarina of Time 6

La jugabilidad se ha llevado una de las peores partes con el paso del tiempo y es que tanto los controles como el sistema de combate han quedado totalmente anticuados. Los movimientos ortopédicos tanto de Link como de sus enemigos chirrían bastante y la IA es cuanto menos regular. Que sí, que en su época fue la leche y todo lo que queráis, pero desde una perspectiva actual deja bastante que desear.

Lo mismo ocurre con los gráficos. Con Ocarina of Time arriesgaron llevando los gráficos a un nuevo nivel y haciendo que fuesen más «maduros» (Mayor sensación de profundidad, mejor juego de luces y sombras, una paleta de colores más realista…) y acertaron en su día. No obstante la que fue la clave de su éxito se ha convertido en un arma de doble filo que ha acabado generando el efecto contrario y es que a día de hoy esta «madurez gráfica» se traduce en polígonos y en formas y colores un tanto desagradables para la vista. Esto por ejemplo no ocurre con otros títulos coetáneos como Super Mario 64 en el que no fueron tan pretenciosos y se opto por una paleta de colores sencilla y vistosa y por unos gráficos más simples que, salvo algunas excepciones, a día de hoy «no han pasado de moda» y siguen resultando agradables.

No penséis que es un error o que no se pueden juzgar las características de un juego antiguo desde el punto de vista actual, y mucho más si se trata de un juego que aspira al título de «mejor videojuego de la historia». Una perspectiva actual es necesaria para ver si el juego en cuestión conserva su capacidad de entretener, que a fin de cuentas es su principal objetivo, y por tanto para ver si ha sobrevivido al paso del tiempo. Pienso que una característica fundamental de un buen juego debería ser que hubiese envejecido bien y se pudiese disfrutar, si no igual, de forma parecida al momento de su lanzamiento. Sobre el «envejecimiento de los videojuegos» tengo pensado escribir alguna que otra entrada en el blog.

Ocarina of Time 8

Otro aspecto criticable serían tanto la historia como el desarrollo del argumento y es que al jugar a Ocarina of Time es inevitable acordarse de su predecesor, A Link To The Past, ya que obviando algunos detalles parecen un calco en cuanto argumento se refieren. Por otra parte la historia tampoco es que presente nada novedoso ni sea muy profunda. No deja de ser la típica historia del «elegido» que tiene que rescatar a la princesa y liberar al mundo de las tinieblas maquillada con viajes en el tiempo y lore inventado que he de decir que son un acierto pero insuficientes.

Hay que reconocer que Ocarina of Time fue pionero en muchos aspectos y sirvió de base para muchos grandes juegos que se han ido desarrollando en años posteriores pero no por ello se le debe colgar una medalla de oro ya que si fuese así deberíamos colgar dicha medalla a cada uno de los primeros juegos que se desarrollaron, pues eran los más pioneros, y esto no ocurre.

Por tanto, aunque la gran mayoría hayamos disfrutado de Ocarina of Time en su época y una crítica de este tipo siempre queda sujeta a la opinión subjetiva de cada uno, hay que tener los pies en la tierra y reconocer que el juego cojea en muchos aspectos por lo que dista bastante de la «perfección» y de ser «el mejor de la historia». Por lo que podríamos llegar a la conclusión que es un juego muy sobrevalorado con el que tendríamos que ser más críticos y con el que se debería aplicar la misma vara de medir que en otros títulos. Una crítica justa es a fin de cuentas lo que va a servir para presionar a la industria del videojuego para que se esfuerce más en sacar mejores títulos lo que radicaría en un claro beneficio nuestro, de los consumidores.

Ocarina of Time 4

Pese a todo, ¿recomiendo, más que “soltar la gallina”, descargar un emulador para jugar a The Legend of Zelda: Ocarina of Time?

Ringo_Approves__by_monieo

3 comentarios sobre “¿El mejor o el más sobrevalorado? The Legend of Zelda: Ocarina of Time

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